‘¿Dijo algo sobre mí?’: Trump planteó su vínculo con Ghislaine Maxwell a sus asistentes
Donald Trump con su futura esposa Melania Knauss, Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell en Mar-a-Lago en febrero de 2000. Foto: Davidoff Studios Photography/Getty Images

En una reunión en el Despacho Oval en julio de 2020, Donald Trump preguntó a sus asistentes si Ghislaine Maxwell, la exnovia del financiero y delincuente sexual Jeffrey Epstein que había sido detenida por cargos de tráfico sexual, lo había nombrado entre los contactos influyentes con los que podría contar para que la protegieran.

Según el nuevo libro de Maggie Haberman, corresponsal del periódico New York Times, Trump preguntó a “los asesores de la campaña… ‘¿Ven ese artículo del (New York) Post de hoy que me menciona?'”.

“Continuó, hasta callarse. ‘¿Dice algo sobre mí?'”.

Epstein fue condenado y sentenciado en Florida en 2008, por cargos de prostitución en el estado. Fue detenido una vez más en julio de 2019, por cargos de tráfico sexual. Se suicidó en prisión en Nueva York un mes después.

Los vínculos entre Epstein, Maxwell y asociados destacados, incluidos Trump y el príncipe Andrés, han avivado las especulaciones de la prensa desde entonces.

Maxwell, hija del barón de la prensa británica Robert Maxwell, fue detenida en New Hampshire el 2 de julio de 2020.

La nota que pareció preocupar a Trump, según describe Haberman, apareció en la sección Page Six del periódico sensacionalista de New York, centrada en los famosos, el 4 de julio de 2020.

En ella se citaba a Steve Hoffenberg, un socio de Epstein, diciendo: “Ghislaine pensó que era intocable, que la protegerían las comunidades de inteligencia a las que ella y Jeffrey ayudaron con información: los servicios de inteligencia israelíes, y Les Wexner, quien ha dado millones a Israel; el príncipe Andrés, el presidente Clinton e incluso el presidente Trump, de quien se sabía que era un conocido de ella y de Epstein”.

Maxwell fue finalmente condenada en Nueva York en diciembre de 2021, por cinco de los seis cargos relacionados con el tráfico sexual de menores. En julio de 2022, fue condenada a 20 años de prisión.

En febrero de este año, el príncipe Andrés resolvió un caso civil interpuesto por una víctima de Epstein que alegaba haber sido obligada a mantener relaciones sexuales con el miembro de la realeza. El príncipe Andrés niega con vehemencia haber actuado de manera incorrecta, pero su reputación se ha derrumbado tanto en público como en privado.

El tan esperado libro de Haberman, Confidence Man: The Making of Donald Trump and the Breaking of America, será publicado el martes en Estados Unidos.

Haberman, una veterana observadora de Trump que trabajó para el Post antes de trabajar para el Times, relata la carrera empresarial de Trump a lo largo de 40 años en Nueva York, además de su campaña para la presidencia, sus cuatro tumultuosos años en la Casa Blanca y su continua y perturbadora presencia en la vida pública de Estados Unidos.

Epstein y Maxwell no figuran de manera extensa. Al describir un vuelo de Trump en 1997, acompañado por un escritor del New Yorker, Haberman comenta que Maxwell, “por aquel entonces una estrecha confidente del amigo de Trump, Jeffrey Epstein”, iba en el jet privado mientras volaba a Florida.

Haberman no describe la reacción de Maxwell cuando Trump cambió la película que había elegido para el vuelo –Michael, protagonizada por John Travolta en el papel de un ángel– por Bloodsport, protagonizada por Jean-Claude Van Damme, y cuando hizo que “su hijo de 13 años, Eric, adelantara gran parte de los diálogos para ver las escenas de las peleas”.

Sin embargo, Haberman describe una reunión en Nueva York a principios de 2015, antes de que Trump lanzara su campaña para la presidencia, entre Trump y David Pecker.

El propietario del medio sensacionalista National Enquirer, explica Haberman, llegó a la Trump Tower “con un ejemplar del medio sensacionalista en el que aparecían el príncipe Andrés, el duque de York, y Jeffrey Epstein, el inversionista y delincuente sexual convicto y examigo de Trump, con quien Trump se había peleado años atrás”.

Pecker y Trump “hablaron sobre la isla privada de Epstein, donde se rumoraba que llevaba a hombres poderosos para que tuvieran encuentros sexuales con mujeres jóvenes. Trump la llamó ‘isla de putas’ y les dijo a sus asistentes que él nunca había estado ahí”.

Haberman también cita a Sam Nunberg, un exasesor, respecto a lo que dijo Trump por aquella época cuando le preguntaron cuál era su mayor preocupación al postularse a la presidencia.

“Trump dio una respuesta sencilla”, escribe Haberman. “‘Las mujeres’. No los negocios, no ser violento con nadie, recordó Nunberg, sino las mujeres”.

Trump ha sido acusado de acoso, conducta indebida o agresión sexual por más de 20 mujeres. La escritora E. Jean Carroll lo demandó por difamación, debido a su respuesta a la afirmación que hizo de que la violó en la década de 1990. Trump niega todas esas acusaciones.

Se demostró que Pecker estuvo involucrado en operaciones de “atrapar y matar”, en las cuales las mujeres que afirmaban tener aventuras con Trump, incluida la modelo de Playboy Karen McDougal, recibían un pago por sus relatos, que nunca fueron publicados.

Según Nunberg, “Trump señaló hacia su ático”, donde vivía en aquel momento su tercera esposa, Melania Trump. “Me meteré en problemas allá arriba”, dijo Trump.

Haberman también informa que, tras las “feas” elecciones de 2016, Melania Trump “renegoció su acuerdo prenupcial”.

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