Irán investigará la muerte de una estudiante ocurrida en los primeros días de las protestas
La muerte de Nika Shakrami, que habría cumplido 17 años el fin de semana, se ha convertido en el centro de atención de los activistas en internet. Foto: Twitter

La fiscalía iraní ha abierto una investigación sobre la muerte de una adolescente ocurrida durante los primeros días de las protestas en Teherán, que se ha convertido en un icono del movimiento antigubernamental.

El levantamiento popular contra los gobernantes teocráticos de Irán se originó tras la muerte bajo custodia de Mahsa Amini, una joven kurda iraní de 22 años detenida por supuestamente violar las leyes del país relativas a la vestimenta, y ha estado liderado en gran medida por mujeres.

Las universidades han sido un campo de batalla durante días, y el miércoles se desplegaron policías antidisturbios alrededor de los campus en varias ciudades, entre ellas Teherán, informó la agencia de noticias Reuters, citando a testigos.

“Hay una gran cantidad de fuerzas de seguridad alrededor de la Universidad de Teherán. Incluso me asusta salir del campus. Muchas camionetas de la policía están esperando afuera para detener a los estudiantes”, comentó un estudiante en la capital.

Esta semana, las estudiantes de preparatoria también han adquirido un papel cada vez más destacado. Han atacado los símbolos del régimen gobernante, incluidos los retratos de clérigos prominentes, se han quitado el velo y han documentado en videos y fotos su lucha contra las restricciones impuestas durante décadas.

Las estudiantes formaron parte de las protestas en las calles en 1979 en contra de la norma del nuevo gobierno islámico relativa al uso obligatorio del hiyab bajo el ayatola Ali Jamenei.

La resistencia se ha extendido rápidamente, a pesar de las más de mil 500 detenciones y de la sangrienta represión gubernamental, en la que han muerto decenas de personas y otras cientos han resultado heridas.

Un video compartido en internet el miércoles parecía mostrar a un grupo de estudiantes coreando “muerte a Jamenei”. Otras estudiantes le gritaban “piérdete” a un miembro de una fuerza paramilitar voluntaria del gobierno que fue llevado al lugar para hablar con ellas.

La muerte de Nika Shakrami, quien habría cumplido 17 años el fin de semana, se ha convertido en el centro de atención de los activistas en internet quienes sostienen que fue asesinada durante los primeros días de las protestas, a finales de septiembre. Tras su desaparición, su familia pasó varios días buscándola antes de que se confirmara su fallecimiento.

El gobierno respondió a la creciente indignación pública iniciando una investigación. Los funcionarios indicaron a los medios de comunicación estatales que no había heridas de bala en el cuerpo de la adolescente, que su muerte no estaba vinculada a las protestas y que se había caído de un techo.

“Se ha presentado un caso ante el tribunal penal para investigar la causa de la muerte de Nika Shakrami”, indicó el fiscal de Teherán, Ali Salehi, según lo citó la agencia oficial de noticias IRNA en la noche del martes. “Se ha emitido una orden para investigar el caso”.

Otra agencia de noticias estatal, Tasnim, informó que ocho personas habían sido detenidas en relación con la muerte.

El gobierno ha intensificado sus esfuerzos para erradicar las protestas, a medida que estas se extienden por todo el país y superan las divisiones étnicas y de clase. Las autoridades afirmaron que el movimiento desprovisto de líderes estaba fomentado por agentes extranjeros.

El código de vestimenta de las mujeres –en el centro de las protestas– fue defendido por el ministro del Interior, Ahmad Vahidi, excomandante de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria, quien expresó que las manifestantes querían “la desnudez y la impudicia de las mujeres”.

Además de emplear la violencia en las calles, los dirigentes de Irán han tratado de bloquear el acceso a internet en un intento de impedir que se utilicen las redes sociales para coordinar las protestas y compartir las noticias. También se ha utilizado la amenaza de encarcelamiento para silenciar a los famosos dentro de Irán.

El cantante Shervin Hajipour fue detenido después de que su canción que utiliza como letra los mensajes de protesta que aparecen en las redes sociales se convirtiera en un himno de protesta no oficial. Fue puesto en libertad bajo fianza, pero poco después recurrió a Instagram para denunciar a los “movimientos” extranjeros por hacer “usos indebidos de su canción”.

No obstante, muchas personas sugirieron que el mensaje era una declaración forzada, realizada bajo coerción mientras se encontraba detenido. Los grupos de defensa de los derechos humanos han criticado frecuentemente a Irán por obligar a los prisioneros a realizar confesiones.

Las protestas se han producido en un momento de creciente tensión con Occidente, en el que los esfuerzos por rescatar el acuerdo nuclear de 2015 se han estancado. En una excepcional concesión, el miércoles Irán permitió que Baquer Namazi, de 85 años, ciudadano estadounidense y exfuncionario de Unicef, saliera del país.

Estados Unidos había exigido su liberación como condición para reactivar el acuerdo nuclear. Namazi fue detenido en 2016 cuando viajó a Irán para presionar a favor de la liberación de su hijo Siamak, quien había sido detenido varios meses antes por cargos de espionaje.

Siamak Namazi fue liberado de la cárcel bajo permiso, pero aún permanece dentro de Irán; su padre, que necesita tratamiento médico urgente, llegó a Omán el miércoles.

El Ministerio de Relaciones Exteriores iraní también convocó al embajador británico el martes para expresar su queja por los comentarios “intervencionistas” del Reino Unido. El secretario de Relaciones Exteriores británico, James Cleverly, describió la violencia en Irán como “verdaderamente impactante”.