En <em>Despertares</em> nunca pido un pasaporte, sino excelencia: Isaac Hernández
El bailarín mexicano Isaac Hernández regresa al Auditorio Nacional con Despertares. Foto: Facebook/@DESPERTARESMEXICO

Isaac Hernández tenía planes para los próximos cinco o seis años, pero tuvo que dejar todo por la pandemia de Covid-19. Muchas de sus metas se cancelaron en los últimos dos años, pero el regreso del espectáculo Despertares le da un motivo para continuar con la esperanza que representa el arte.

El integrante del English National Ballet estuvo en México para presentar el espectáculo de danza más importante del país y que reúne a los mejores talentos del ballet en el Auditorio Nacional.

Natalia Osipova, Tamara Rojo, Maria Alexandrova, bailarines del ballet de San Francisco y Guetto Funk Collective, un grupo proveniente de Ámsterdam, formarán parte de las estrellas que se presentarán el 6 de agosto en el Coloso de Reforma.

Isaac Hernández, premio Benois de la Danse 2018, aseguró en entrevista para La-Lista que hubo un momento en que pensó desistir de Despertares por la incertidumbre generada por la pandemia.

El regreso de su espectáculo no solo representa el reencuentro con el público mexicano, sino la oportunidad de tender puentes con la esencia de la humanidad y de inspirar a los jóvenes que perdieron la ilusión y motivación por su futuro artístico ante el Covid-19.

La-Lista (L-L): ¿Cuál es la importancia del regreso de Despertares luego de dos años de pandemia y en medio de la guerra entre Rusia y Ucrania?

Isaac Hernández (IH): Fueron años muy difíciles en que hemos tenido situaciones muy complejas. Emocionalmente tuvieron un peso muy fuerte para la sociedad y creo que es importante tratar de regresar a estas experiencias que no solo nos levantan el ánimo, sino nos recuerdan ese privilegio de poder compartir momentos juntos, sentir esta energía y conexión que se logra a través del arte, de la música, de la convivencia.

Me parecía importante regresar en un momento donde hay muchos jóvenes involucrados en la danza y las artes que perdieron mucho la esperanza sobre su futuro porque tal vez la pandemia afectó su propósito y les ha causado un daño emocional importante.

Quiero que podamos volver a disfrutar juntos de esto y también me parece importante recalcar que dentro de los conflictos que sucedieron en los últimos meses, y en realidad a lo largo de nuestra historia, el arte ha sido una gran herramienta para tejer puentes, vínculos y recordarnos que hay una esencia en el ser humano que compartimos todos.

En Despertares nunca le he pedido el pasaporte a alguien para venir a presentarse, sino lo único que busco es excelencia para compartir con el público mexicano.

L-L: Para ustedes que son bailarines y que se dedican a las artes escénicas, ¿cómo les afectó el confinamiento y el cierre de espectáculos a los jóvenes?

IH: Creo que a todos nos afectó muchísimo el confinamiento y, sobre todo, la incertidumbre porque no sabíamos cuándo iban a reabrirse los teatros y podríamos regresar al salón de ballet.

La carrera de un bailarín es muy corta y muchos estaban justo en el mejor momento de su carrera cuando esto pasó. En sus últimos dos años como activos, muchos han regresado a retirarse y otros lo han hecho durante la pandemia. Han sido situaciones críticas que nadie vio venir. Hay un cierto sentimiento de injusticia también cuando se vive un retiro de esta manera.

Un amigo me decía “es como ser un caballo de carrera y que te encierren mientras tratas de mantenerte entrenado y motivado sin una meta en específico”. Nuestra carrera está basada en metas como funciones, repertorio y estar entre el público.

Al final el ballet, el arte y la música nos dio un refugio a todos nosotros para buscar algo de paz, tranquilidad, esperanza y, al final, para poder sobrellevar esto de la mejor manera posible.

Yo tuve una experiencia dentro de todo muy buena. Una vez que dejé ir todas las metas que tenía pensadas, todos los planes que yo pensaba que eran un hecho para los próximos cinco o seis años; una vez que me hice a la idea que las cosas habían cambiado y nuestra generación iba a tener que reenfocarse en salir adelante para que la siguiente no pague todos los platos rotos, entonces encontré un propósito para volver con Despertares.

L-L: ¿En algún momento de la pandemia pensaste en desistir de Despertares?

IH: Durante la pandemia era difícil ser optimista y mantener la estructura que requiero para que Despertares siguiera funcionando.

Fueron decisiones difíciles porque con la poca información que todos teníamos era muy difícil pensar “bueno, aguanto con la casa productora abierta un año más”, pero no se sabía si después de un año podíamos volver… y luego pasaron dos años.

Las cosas se pusieron difíciles para todos los productores, pero hay algo muy valioso en este proyecto que le da un significado muy importante a mi carrera. Se trata de un proyecto en el que los que estamos involucrados queremos muchos. Tenía muchas ganas de volver a vivir esa experiencia, de volver a estar en el Auditorio con el público y recordar lo que vivimos en estas ediciones.

L-L: Recién hubo un acercamiento con las autoridades. ¿Te gustaría que Despertares estuviera en nuevos foros y en el Palacio de Bellas Artes?

IH: De hecho comencé este proyecto en Bellas Artes hace poco más de 10 años y lo saqué de ahí porque quería llegar a un público más diverso y que me permitiera quitar los tabúes que existen en nuestra sociedad como que el ballet solo se puede ver en Bellas Artes o que solo lo que ocurre en ese lugar es cultura.

Heredas todo lo que se dice sobre la cultura de que es aburrida o no es para ti porque es elitista. Salí al Auditorio Nacional precisamente buscando que la experiencia del que llega es completamente inesperado y diferente a todo lo demás del ballet clásico.

Tuve una reunión con la Secretaria de Cultura. Sé que en estos momentos tienen otras prioridades y es un momento delicado para el país, los recursos son muy limitados.

No estoy esperando un apoyo para el espectáculo de Despertares, pero sí me gustaría que me pudieran ayudar a gestionar algún apoyo de la iniciativa privada para traer a México oportunidades para los jóvenes, como el que hemos hecho de audiciones con la escuela de ballet más importante del mundo. Ya tengo el sí de la escuela, ahora necesito encontrar el apoyo y precisamente hablábamos de este tema.

L-L: Hace siete años llegaste al English National Ballet y en ese tiempo ganaste el premio Benois de la Danse, ¿qué significaron estos años de tu vida y por qué quieres estar más cerca de México?

IH: Fueron los mejores siete años de mi carrera profesional. Bailé en la ópera de París, en la de Roma, en Rusia casi cinco veces al año. Bailé con bailarinas como Alina Cojocaru, Tamara Rojo, Natalia Sokolova; he pisado los mejores escenarios del Reino Unido como el Royal Albert Hall, la Opera House y el Coliseo de Londres. Han sido años de ensueño donde me tocó trabajar con coreógrafos importantes y crear repertorio.

Eso es algo único y creo que toda mi generación del English National Ballet verá estos como los mejores años de nuestras carreras sobre todo porque fueron también formativos.

Ahora que me encuentro en un momento muy especial artística y físicamente hablando, pensé que era momento de estar más cerca de México y regresar a la primera compañía que me dio la confianza, así como poder trabajar con mi hermano Esteban por primera vez.

Vienen grandes retos para la compañía, se está reestructurando, pero me ilusiona mucho poder desarrollar programas para la comunidad latina en California y posteriormente poder llevar Despertares a Los Ángeles.