La FGR retrasa la creación de una herramienta crucial para resolver la crisis de desaparición de personas
Las autoridades de Michoacán realizarán la necropsia correspondiente, así como los análisis que determinen sus identidades y causa de muerte. Foto: EFE

La Fiscalía General de la República (FGR) impugnó la resolución de un juez que la obligaba a crear y poner en marcha un Banco Nacional de Datos Forenses para identificar los 52 mil cadáveres que están en calidad de desconocidos en el país.

Desde el 2017, con la aprobación de la Ley General en Materia de Desaparición, la FGR está obligada a crear el Banco Nacional de Datos Forenses, sin embargo, esta institución aún no cumple con esta responsabilidad y por ese motivo una asociación civil tramitó un juicio de amparo para que un juez obligara a la fiscalía a llevar a cabo esa tarea.

En una resolución emitida el pasado 5 de octubre un juez coincidió con que la FGR había incumplido con su labor y le ordenó poner en marcha el Banco Nacional, pero la fiscalía interpuso un recurso de revisión tres semanas después, el 27 de octubre, y ahora un Tribunal Colegiado tendrá que analizar el caso.

El Banco Nacional de Datos Forenses es una base de datos que debería contener la información de todos los cadáveres que están en calidad de desconocidos y la información genética de los familiares de personas desaparecidas, con el objetivo de hacer un cruce de datos para poder identificar y devolver los cuerpos.

El juicio de amparo en contra de la FGR fue tramitado por el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh) en representación de Olimpia Montoya, hermana de Marco Antonio Montoya Juárez, un hombre de 40 años que desapareció el 28 de marzo de 2017 en Celaya, Guanajuato.

La señora Olimpia buscó la ayuda del Centro Prodh porque ni la Fiscalía General de Justicia de Guanajuato ni la FGR le han dado novedades sobre el paradero de su hermano. Tampoco le han informado si el cuerpo de Marco está entre los 52 mil cadáveres que están sin identificar en los panteones públicos, servicios médicos forenses o áreas de resguardo especiales.

El proceso de búsqueda por parte de las autoridades ha sido lento. Tuvo que pasar un año de la desaparición de Marco para que la Fiscalía de Guanajuato tomara una muestra genética de su hija para ver si coincidía con alguno de los cuerpos que están sin identificar en el estado.

Como no hubo respuesta, Olimpia llevó esa misma muestra genética a las fiscalías de Jalisco, Michoacán y Querétaro sin tener éxito. En todo ese caminar se dio cuenta de que el Banco Nacional de Datos Forenses, que facilitaría la identificación de los cuerpos, aún no existía, a pesar de que la FGR tenía la obligación de crearla desde el mismo año en el que Marco desapareció.

Debido la inexistencia de esa base de datos Olimpia buscó al Centro Prodh y el 31 de agosto de 2021 tramitaron el juicio de amparo. Un año después, el 5 de octubre de 2022, el Juzgado Primero de Distrito del Centro Auxiliar de la Novena Región resolvió que la FGR había incumplido en su obligación.

Melissa Zamora, abogada del Centro Prodh, lamenta que la FGR haya impugnado la resolución del juez, ya que no hay un plazo establecido en que el Tribunal Colegiado deba pronunciarse sobre el asunto, podría ser pronto o podría tardar un año más, lo cual afectará a mujeres como Olimpia que batallan por encontrar a su ser querido.

“Desde el Centro Prodh hacíamos un llamado a que la fiscalía no recurriera la sentencia porque ésta ordena un plazo de 40 días para implementar el Banco Nacional, pedíamos que la FGR se comprometiera y cumpliera, pero no fue así”, lamenta Zamora.

El domingo 23 de octubre la FGR admitió en un comunicado de prensa que hasta ahora el Banco Nacional de Datos Forenses solo está conformado por información relacionada a delitos de desaparición del fuero federal, que corresponden al 4% de los 106 mil casos que hay en México. El resto de crímenes son investigados por las fiscalías estatales y la información genética de esas dependencias están en una base de datos diferente llamada “Base de Datos Ante Mortem / Post Mortem”.

Aunque la FGR admitió que no tiene lista el Banco Nacional de Datos Forenses, la dependencia impugnó la resolución del juez con argumentos que hasta el pasado 28 de octubre desconocía el Centro Prodh. Esta organización, por su parte, ya se preparaba para iniciar una nueva batalla legal en el Tribunal Colegiado.

Olimpia y su búsqueda por la justicia

Olimpia es una mujer de 42 años que desde el 2017 ha dedicado gran parte de su tiempo a la búsqueda de su hermano. Cuando inicia una nueva semana divide su tiempo: unos días tiene que abrir su negocio de micropigmentación en Celaya, Guanajuato, y otros días debe ir a buscar fosas clandestinas en terrenos áridos, lugares controlados por el crimen organizado a los que acuden más mujeres como ella para picar la tierra y tratar de encontrar a sus familiares desaparecidos.

La desaparición de Marco ocurrió cuando salió de su casa para ir a visitar a un amigo que conocía desde hace 15 años. Se quedaron de ver en el boulevard Adolfo López Mateos, una avenida muy transitada en Celaya, y desde ahí ya no se supo nada de él. Las autoridades no han informado a la familia de la víctima qué le sucedió junto con su amigo, quien también desapareció.

En el año en el que Marco desapareció Guanajuato apenas se estaba acostumbrando a las noticias sobre personas desaparecidas. En 2015 fueron 95 víctimas, en el 2016 otras 146 y en el 2017, cuando Olimpia ya no supo nada de su hermano, fueron 264. La cifra de personas afectadas por este delito siguió creciendo en los años posteriores.

Debido a que aún no era un delito frecuente en Guanajuato, las autoridades locales aún no habían creado una ley especial para atender este crimen, no había alguna comisión de búsqueda ni una fiscalía especial. Olimpia acudió a la Procuraduría General de Justicia del estado, pero ahí solo le dijeron que volviera a su casa a esperar a que le llamaran con noticias.

“A nivel local realmente nunca hubo una línea de investigación”, lamenta Olimpia en una entrevista concedida a La-Lista. “En aquel tiempo nosotras metíamos una denuncia a las agencias de investigación generales y nos decían ‘regresa cuando te llamemos’, las familias podíamos ir todos los días y solo nos decían ‘cuando tenga algo yo le llamo'”.

En 2018, tras recibir presiones de Olimpia, un Ministerio Público de Guanajuato llamó a la hija de Marco para realizar una toma de muestras genéticas y poder compararlas con los cuerpos que estaban en calidad de desconocidos. Esto mismo hizo la FGR hasta el 2022, cinco años después de la desaparición, cuando mandó a llamar al papá y la mamá de Marco para tomar su muestras.

Eso no ha sido suficiente para encontrarlo. Olimpia relata que la Fiscalía tiene que enviar oficios a las fiscalías estatales para pedirles que contrasten las muestras de la familia de Marco para intentar localizarlo, un proceso que puede demorar meses, algo que no tendría que suceder si la FGR tuviera ya constituido el Banco Nacional de Datos Forenses.

“Lo ideal sería tener el Banco Nacional para evitar estos oficios, que ya hubiera una base de datos a la que pudieran entrar cualquier Fiscalía para evitar estar contactando y mandando documentos o solicitudes a otras. Se supone que cuando se pensó en esta herramienta fue para que ahí estuvieran vertidos todos los perfiles genéticos de los hallazgos, también ir virtiendo ahí toda la la información de los perfiles genéticos que aportaran las familias”, comenta Olimpia.

Pese a la importancia del Banco Nacional de Datos Forenses, esa herramienta está lejos de estar lista. La FGR lo admitió en una respuesta a una respuesta a una solicitud de información (Folio 330024622002626) con fecha del 23 de septiembre de 2022, donde indicó que la creación de esa base de datos sigue en un proceso deliberativo y aún no hay una “decisión definitiva” al respecto.

Ante esta situación, Olimpia, la promovente del juicio de amparo contra la FGR, hace un llamado a esa dependencia para que no pierda más tiempo y se apure en la creación de esta herramienta que pudiera ser la clave para atender el problema de la desaparición de personas.

“Nosotras lo que queremos es identificación ya, tanto por los más de 106 mil desaparecidos como por los 52 mil que siguen sin identificar. Las autoridades tienen todas las herramientas, el personal y la manera de hacer que eso sea posible”, pide Olimpia.