Entrevista exclusiva | La vulnerabilidad de Sedena fue explotada en masa por muchos hackers: grupo de hacktivistas Guacamaya
Ilustración: Majito Vazquez / La- Lista.

A inicios de octubre se dio a conocer la vulneración digital más grave a la seguridad nacional de la que se tenga registro en medios en México. Un grupo de hackers autodenominado Guacamaya logró tener acceso a un servidor de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), obtuvo 4.4 millones de correos electrónicos del Ejército y los puso al alcance de periodistas.

La-Lista se puso en contacto con este grupo y les hizo llegar un correo electrónico con una serie de preguntas para tratar de saber cómo ocurrió el hackeo, cuál fue la vulnerabilidad de la Sedena, si tuvieron personas aliadas al interior de la institución y cuáles fueron sus motivaciones.

Estas son las respuestas de quienes se definen como parte del grupo de hackers Guacamaya.

La-Lista (L-L): ¿Cuándo realizaron el hackeo a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en México?

Guacamaya (G): Hemos ido preparando y viendo las vulnerabilidades y el hackeo, como tal, ha sido entre agosto y septiembre de este año.

L-L: El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) afirmó que el hackeo a la Sedena se realizó debido a que “se está dando un cambio” en el sistema y el servidor. ¿Esa fue la brecha de vulnerabilidad que ustedes detectaron y aprovecharon?

G: AMLO no es quien se encarga de la seguridad del sistema, nosotras estamos realizando filtraciones a los sistemas para poner en evidencia lo que esta maquinaria del sistema oculta. Sedena dejó amablemente su servidor Zimbra sin actualizar desde que fue publicada una vulnerabilidad y parche en abril, hasta agosto fue cuando nos filtramos nosotras.

L-L: ¿Tuvieron colaboración al interior de la Sedena para lograr este hackeo?

G:  Una guacamaya puede estar en cualquier rincón, porque, insistimos, guacamayas somos todas. Las razones son las expuestas en los comunicados. No es tarea nuestra facilitar este tipo de información. Con lo que hemos averiguado, se supone que ellos (Sedena) lo harán, así como han fisgoneado en la vida de la población.

L-L: ¿Hubo resistencia de la Sedena al hackeo?

G: Sí, al final Sedena apagó sus servidores de correo cuando solo habíamos descargado como la mitad. Pero no por darse cuenta de la descarga, la vulnerabilidad de Zimbra fue explotada en masa por muchos hackers, grupos de ransomware, etc. Vimos que otros hackers estaban activos y haciendo mucho ruido en los días en que Sedena empezó a reaccionar.

L-L: Una vez que tienen la información, ¿cuál es su objetivo? ¿qué quieren hacer/provocar con ella?

G: Colocar esta información para que sea tratada por, principalmente, medios periodísticos suponiendo que la ética del periodista se basa en la verdad y en informar, organismos y/o personas con legitimidad para el manejo de estas informaciones. En general, es “destapar” lo ilógico, las hipocresías y las contradicciones de los llamados “estados”.

L-L: ¿Ven posible que exista una consecuencia judicial en México a partir de este hackeo?

G: En declaraciones, AMLO ha dicho que no buscará sanciones para Guacamaya por el hackeo. Algunos periodistas han dicho que van a denunciar a Sedena. Sedena mintió a los pueblos mexicanos diciendo que usaron el sistema de espionaje Pegasus, pero que habían dejado de hacerlo y no fue cierto, eso ha quedado patente en este hackeo. Esperamos que sí haya consecuencias legales para los grandes cargos de Sedena o que directamente desaparezca este organismo (que sería lo mejor).

L-L: ¿Cuándo nació el colectivo de hacktivistas Guacamaya?

G: Desde el mismo comienzo de las colonizaciones. El sistema impuesto en África, Abya Yala y en gran parte de Oriente siempre ha sido hackeado.

Hemos resistido de diversas maneras como personas diversas que somos en todos sus ámbitos (cultural, racial, sexual, de género). Esta herramienta es una más de las muchas formas de resistencia y rebeldía.


L-L: ¿Cuál es su filosofía de acción?

G: Nuestras filosofías, en plural, son muchas. El sumak kawsay (“buen vivir”), la teología de la liberación, la pedagogía participativa, el sentipensar, lo antipatriarcal, lo no binario, la liberación de la Madre-tierra, Asase Ya; lo ancestral entendido como actual, el tiempo largo y el tiempo corto, la palabra primera, la vida como eje primario, un mundo donde quepan muchos mundos, el panafricanismo, la filosofía-no filosofía de Öcalan y muchas otras vertientes de pensamiento no reglado nos inspiran. Decimos sí a la vida, sí a los territorios pensados como parte de nuestros cuerpos y, por ello, actuamos. Se nos quedan cortas las palabras y queremos que se nos queden largas las acciones.

L-L: ¿Cuántas personas conforman el colectivo de Guacamaya y de qué nacionalidades son?

G: Como cerca de 7 mil millones de personas, entre las conscientes y las inconscientes. Somos demasiadas personas, de hecho todas las que están vivas y las que han vivido forman parte de esto. Incluso ustedes que están interesadas en estas acciones forman parte de ello al publicar y preguntarnos todo esto.

L-L: ¿Por qué decidieron llamarse Guacamaya?

G: En la cosmovisión de la mayoría de pueblos de Abya Yala se habla de la “unión” de las plumas para hacer una tejido largo y extender un inmenso manto que nos libera de las opresiones. La Guacamaya representa precisamente eso: unión de nuestras alas pisoteadas y cortadas para recomponerlas y sanarlas. A su vez, esta visión tiene mucha relación con otros pueblos del mundo donde las aves son precisamente un reflejo de la soberanía, de la libertad y de la sanación: desde el fénix europeo, al águila del norte de América, al Cóndor, a la grulla de China, al colibrí, Sankofa que aprende del pasado, en el mismo Corán se habla de las aves como mediadoras del cielo y la Tierra y, en fin, todes nosotres coincidimos en un ave como símbolo de verdad, vida, luchas y libertad.



L-L: ¿En qué países han realizado hackeos y por qué ahí? Hay una lectura que afirma que estos hackeos se han centrado en países de izquierda, a excepción de El Salvador, ¿es correcta esta lectura?

G:  No necesariamente hablamos de “países”. No reconocemos fronteras. Por un lado, los hackeos se realizan según vaya habiendo vulnerabilidades en los sistemas; y por otro, allí donde haya que mostrar a los pueblos la verdad de una realidad, la mostramos para que los mismos pueblos decidamos qué hacer con ello (organismos e institucionalidades del sistema totalmente corruptas, violaciones de los derechos humanos y violadores de la Madre Tierra, defensores de un sistema capitalista que ha llevado a la destrucción de culturas enteras). Con esto queremos decir que no hay un “foco” específico para realizar filtraciones.

La triste historia de los tales Estados de Abya Yala a partir de su creación nos ha enseñado muchas cosas. Sabemos que, en la práctica, las tales naciones mantienen los mismos órganos que componen un estado de opresión gracias a instituciones como la policía, militares (muchas veces ligados a dictaduras como en Chile o Argentina), toda la fuerza “pública” que violentamente oprime y que está hecha para proteger solo los intereses de la burguesía blanca heredera de la colonia, a sus súbditos bien pagados y a intereses “supranacionales” (empresas, otros gobiernos, tratados de libre comercio…). Con esto hemos aprendido que, muchas veces, el concepto de “izquierda” es solo eso: un concepto.

Además, manifestamos que estas filtraciones y hackeos se empezaron a realizar incluso antes de la llegada al gobierno de estos “partidos de izquierda”. Esto no es cosa de ahora. Hemos ido recopilando informaciones, acumulando hackeos a pequeña y gran escala. Que les favorezca o no los hackeos de Guacamaya, no es un problema nuestro.

Porque hasta podría beneficiar a estos tales “gobiernos de izquierda”. Sin embargo, no jugamos a esa politiquería institucional. No son un ataque a una población o a un gobernante concreto, son la publicación de verdades “escondidas”, son las realidades de las corruptelas, del manejo de la verdad que hace que este sistema capitalista, patriarcal, colonial, racista e imperialista siga imperante. Sabemos que, demasiadas veces, las llamadas “izquierdas” o poco pueden hacer o se ven manejadas por la propia inercia de este sistema y todas sus promesas quedan inutilizadas bajo la lógica del mercado global, bajo bloqueos o porque simplemente eran gobiernos de puras falacias y populistas de tres al cuarto.

Las promesas vacías no nos competen y los salvadores y próceres de las “patrias” nunca nos han representado. Solo los pueblos salvan a los pueblos. La política se hace en las calles, en el día a día y no en unas meras elecciones, donde los políticos pueden ser de izquierda pero el resto de instituciones, juegos y contrajuegos son perfectamente aliados de la derecha o de otros intereses (y no precisamente los de nuestros pueblos).



L-L :¿Qué instituciones públicas/organizaciones privadas han hackeado?

G:  Nos hemos dedicado a las instituciones y organizaciones donde hay una gran cantidad de hechos deleznables. Como gente del común sabemos muy bien donde apuntar. Sabemos dónde, quién y cuándo nos han vulnerado como pueblos, como personas. La voz se mueve y nosotros con ella. No somos estúpidos y no vamos hackeando al vecino, cosa que sí parece que hacen instituciones supuestamente serias y creadas para la seguridad de las que ya se saben unos cuantos casos.

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