Las alianzas y su primera propaganda
Tácticas Parlamentarias

Analista y consultor político. Licenciado en Ciencia Política por el ITAM y Maestro en Estudios Legislativos por la Universidad de Hull, en Reino Unido. Es coordinador del Diplomado en Planeación y Operación Legislativa en el ITAM. Twitter: @FernandoDworak

Las alianzas y su primera propaganda
Foto: INE

Más allá de ofrecer o no información verídica, la propaganda eficaz lee la situación, entiende los sentimientos y prejuicios de los destinatarios de los mensajes y sopesa las cualidades propias. A partir de ello, se eligen las estrategias discursivas adecuadas. En vez de suponer que algún día la tente apreciará lo que un bando considera la verdad, hay que aceptar las tácticas comunicativas: solo así se podría contrarrestar cualquier falsedad que se llegue a divulgar.

Hace unas semanas, las dos alianzas que competirán este año, Va X México (PRI-PAN-PRD) y Juntos Hacemos Historia (Morena-PT-PVEM), presentaron sus primeros flyer y spot. ¿Qué nos quieren decir? ¿Qué tan eficaz es su mensaje para un público amplio?

Va X México

Según Sí por México, organización que promovió la convergencia entre los paridos, es de celebrarse una alianza entre PRI, PAN y PRD bajo una premisa: se pone el bien de México y la agenda ciudadana sobre los intereses de cada partido. Suena bien, pero ¿qué se entiende por “bien de México” y “agenda ciudadana”? ¿Sería algo incluyente, o se le podría descalificar rápidamente diciendo que defienden a una visión de país acorde a sus intereses y privilegios? Estas preguntas definen el reto principal: aglutinar a un grupo que de todas formas está contra López Obrador, o se busca convencer a indecisos, escépticos y desencantados, para reconfigurar el espacio público.

Si todos los partidos dicen representar al ciudadano “auténtico”, esperando que aquél coincida con sus plataformas, haríamos mal en inflar expectativas si antes no revisamos cómo las propuestas piensan al país, y si cabemos todos en esa visión o solo una parte. La oposición tiene un reto adicional: no es posible plantear una alternativa creíble si no se parte de una autocrítica.

Lamentablemente, no hay razón para el optimismo en la propaganda de Va X México. Veamos algunos flyers:

Cada imagen presenta una idea atractiva, pero sin contenido. Por ejemplo, ¿cómo podría pensarse una estrategia en materia de seguridad creíble después de Calderón y Peña Nieto, sin autocrítica? ¿Cómo hablar de salud, si la oposición no hizo una defensa sólida de programas como el Seguro Popular, dejando que el presidente redujera el debate a la lucha contra la corrupción? ¿Se puede hablar sobre seguridad de la mujer, cuando varios estados gobernados por la oposición encabezan las estadísticas de feminicidios? Lo mismo se puede decir sobre apoyos al campo o a la economía familiar: si no hay una alternativa clara, la propaganda se dirige a un público muy delimitado, sin posibilidad de crecer.

Lo mismo se puede decir del spot:

Sí, la música de percusiones da una impresión de marcha. Definitivamente, se hace una apelación a todos los mexicanos. Claro, puede ser emocionante para los simpatizantes. Sin embargo, no es distinto a cualquier otro spot convencional de los últimos treinta años, donde el mensaje entendido era “si votan por nosotros, ahora sí haremos las cosas bien”.

Por más que puedan tener la razón, los partidos aliados tendrán un techo de votación no muy alto si siguen por este camino. Apelar a una imagen de México que corresponde a las filias y fobias su grupo no es plantear una alternativa, sino a lo mucho una reacción. Los indecisos que votaron por hartazgo en 2018 difícilmente se convencerán de volverlos a apoyar en estas condiciones. El simpatizante de Morena, moderado o radical, puede descalificar esta propaganda diciendo que el PRI, el PAN y el PRD defienden “su” visión del país, temerosos de perder sus privilegios.

Lamentablemente no serán alternativa si no representan algo en sí mismos, y hacen un ejercicio de autocrítica frente al pasado. Tuvieron dos años para hacer eso.

Juntos Hacemos Historia

Por otra parte, el spot “Extirpemos el TUMOR de México”, de Morena es ofrece una narrativa clara, con un lenguaje simple y emotivo.

Sin importar la veracidad de los hechos, o si la argumentación es o no falaz, se presenta una historia congruente con el discurso de Morena y su lucha. La selección de imágenes refuerza la narración en off y el conjunto transmite nociones de continuidad, comunidad y destino compartido. Puede mover al coraje para los opositores, pero también conmueve y reafirma a los simpatizantes.

El propio nombre de la coalición abona a esa noción de pasado y proyección: Juntos Hacemos Historia, después del Juntos Haremos Historia de 2018. ¿Hay otro antecedente de éxito a través de tejer una historia a lo largo de las campañas? Podemos odiar sus “cine minutos”, pero la gran mayoría recordamos qué ha propuesto el PVM año con año desde hace más de una década, justo por ese cuidado en establecer una continuidad en sus agendas.

¿Qué hizo la oposición? Primero, detener la transmisión del spot, apoyándose en una sobrerregulada normativa electoral, aprobada para apaciguar al propio López Obrador en 2007. Tras un estira y afloja entre órganos electorales, hace unos días el TEPJF estableció que debía permanecer en el aire. Si entendemos que una táctica de contraste debe ser rápida, puntual y breve, a Morena hasta le hubiera convenido decir que se lo “retiraron porque no le convenía al PRIAN”, totalmente al acorde con la narrativa que están posicionando.

Otra reacción de la oposición fue contraargumentar que todos los corruptos del PRI, PAN y PRD se fueron ya a Morena, presentando memes y hasta parodias del spot. Semejante táctica puede servir para movilizar a los convencidos, pero no abona a ganar simpatizantes si permea la idea que todos los partidos son iguales. Por si fuera poco, se intenta comunicar a partir de los mensajes y lenguaje del partido en el poder.

Si somos honestos, la sigla TUMOR fue un invento de uno de los sospechosos habituales de movimientos opositores: Gabriel Quadri.

En la próxima entrega analizaremos un poco más la estrategia de comunicación de Morena, para después pasar por los mensajes de los demás partidos.