Unicef quiere a los niños de regreso en las aulas
En mi radar
Unicef quiere a los niños de regreso en las aulas
Las dificultades e incomodidades de la pandemia son parte de la pedagogía de la vida. Foto Instituto IMEO.
Si no puedes leerme, puedes escucharme…

“Esta es la primera crisis verdaderamente mundial que la mayoría de nosotros hemos vivido, y no será la última. Independientemente de dónde vivamos, la pandemia nos afecta a todos y los niños nunca han corrido tanto peligro. Sin embargo, lo peor llegará a medida que evoluciona la crisis económica mundial”, dice Henrietta Fore, directora ejecutiva de Unicef en el prólogo del más reciente reporte “Evitar una generación perdida a causa del COVID-19”

Lo que preocupa a Unicef son las enormes diferencias que develó el confinamiento escolar en acceso a la educación y los riesgos de perder mucho más que clases: el aumento de la violencia intrafamiliar y hasta la desnutrición, ya que muchos niños tienen en la escuela su único lugar de acceso a comida. 

En primer gran confinamiento, que fue entre abril y mayo de 2020, afectó a 90% de los estudiantes de todo el mundo: ni más ni menos que 1500 millones de alumnos. Los niños pobres siguen siendo los más afectados porque 463 millones no pudieron (ni pueden)  acceder a la educación a distancia durante el cierre de las escuelas. 

“Debemos proteger décadas de inversiones en la infancia”, agrega Fore y justifica su interés por repensar un regreso a las aulas con datos:  

  1.  Un nuevo análisis realizado por esta institución en 87 países en el mes de noviembre pasado reveló que los niños y los adolescentes representan sólo 11% del total de infecciones por COVID-19. 
  2. Los niños y las escuelas no son los principales transmisores de la epidemia y la evidencia demuestra que los beneficios netos de mantener las escuelas abiertas son superiores a los costes de cerrarlas. En los datos recientes en 191 países no se ha detectado una relación directa entre la reapertura de escuelas y la tasa de infección. 
  3. El impacto de la pandemia afectará a la vida de los niños durante los próximos años, incluso con las nuevas vacunas. 
  4. En todo el mundo, se estima que el aumento de niños que viven en pobreza multidimensional (sin acceso a educación, salud, vivienda, nutrición, agua y saneamiento) aumentó en 15%: hoy hay 150 millones más de niños en situación de pobreza que antes de la pandemia. 
  5. 70% de los servicios de salud mental para niños y adolescentes están interrumpidos. Dado que la mayoría de estas enfermedades se producen durante la adolescencia, los jóvenes corren más riesgo.

Visto desde el punto de vista económico, el Banco Mundial calculó recientemente que la ‘pobreza de aprendizaje’ llega a 63% de los países de ingresos bajos, y que esta generación de estudiantes “podría perder alrededor de 10 billones de dólares en ingresos generados a lo largo de toda la vida, casi 10% del PIB mundial”.

América Latina es la zona más desigual del mundo, antes de la pandemia. Hoy el panorama ha empeorado. Y hay 154 millones de niños en edad escolar que quedaron aislados y están perdiendo todos estos meses (que se proyectan en años) de educación. 

La Cepal estima que 46% de niñas y niños de entre 5 y 12 años en la región viven en hogares sin conexión a internet (unos 31 millones). 

La disponibilidad de computadores tampoco es universal y es bastante desigual. Según el estudio PISA 2018, entre 70% y 80% de los estudiantes de 15 años, pertenecientes a hogares con los mayores ingresos, tiene una en sus hogares, mientras que solo entre el 10% de los adolescentes de los más estratos bajos cuentan con este recurso.

La deserción escolar crecerá a niveles ‘olvidados’ en los países latinoamericanos: Unicef calcula que por culpa de la pandemia 3 millones de niños, niñas y adolescentes están en riesgo de no volver jamás a estudiar.

Cada país tiene sus propias discusiones al respecto y las soluciones no son universales. Lo que sí es común a todos, es que esta ‘generación de la pandemia’ tendrá una marca indeleble en su futuro y abrirá aún más las diferencias de acceso a un derecho como es la educación, tan valioso como democratizante.