Volver o no volver, ese es el dilema…
Archipiélago Reportera cultural egresada de la ENEP Aragón. Colaboradora en Canal Once desde 2001, así como de Horizonte 107.9, revista Mujeres/Publimetro, México.com, Ibero 90.9 y Cinegarage, entre otros. Durante este tiempo se ha dedicado a contar esas historias que encuentra a su andar. Twitter: @campechita
Volver o no volver, ese es el dilema…
Centro Cultural Helénico en la Pérgola del Complejo Cultural Los Pinos con teatro al aire libre. (Instagram Centro Cultural Helénico)

Desde diciembre de 2020, con el segundo cierre de recintos culturales como teatros, museos, librerías, cines y auditorios, la comunidad cultural y artística volvió a parar en seco sus actividades presenciales, no así las virtuales que con la experiencia del primer confinamiento hicieron volcar a los artistas a las computadoras, calentar lámparas y así disponerse a ofrecer una variedad de alternativas de conocimiento y esparcimiento, un menú de oportunidades en el que también volvieron con más ímpetu las conversaciones, funciones vía zoom, Facebook live o por plataformas, incrementó la oferta de cursos y talleres, así como las presentaciones de libros y eventos como ferias y festivales.

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Actividades que en algunos casos fueron de acceso libre, es decir gratuitas por parte de compañías de danza y teatro, espacios independientes y colectivos que simplemente no han parado, ya sea porque habían recibido algún apoyo como el FONCA o EfiTeatro que les permitió continuar de manera remota, algunos otros tuvieron que rascarle al financiamiento privado y muchos más, simple y llanamente lo hicieron por amor al arte. Fue poner a mil el ingenio para no aflojar el músculo y perder condición, entusiasmo que en algunos casos se tuvo que dividir entre las labores de casa, hornear galletas o panqués y otras chambitas varias que les permitiera solventar sus gastos, serie de acciones que a todas y todos nos han brindado la oportunidad de mirar realidades distintas y esperanzadoras.

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Hay casos como la empresa Mejor teatro, que durante la pandemia ha preparado 9 montajes y casi tiene armado el número 10, obras que se armaron entre juntas a distancia y ensayos con estrictos protocolos de seguridad sanitaria, todo con un doble destino: por un lado engrosar la cartelera digital y por otro estar listos para cuando llegue el momento de pisar un teatro nuevamente. En el caso del Sistemas de Teatros de la Ciudad de México se centraron en prestar sus espacios para compañías que ya tenían una fecha establecida en sus foros y dado que no pueden dar función en vivo, les ofrecen todas las facilidades para grabar sus propuestas escénicas, por otro lado el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris ha sido sometido a un remozamiento de fachada.

Por su parte, la Compañía Nacional de Teatro, el Centro Cultural del Bosque y la Compañía Nacional de Danza han recuperado materiales que ya habían grabado en temporadas pasadas por lo cual la oferta que se puede disfrutar en la plataforma Contigo en la distancia es muy vasta.

Espacios independientes como Los Talleres, La Capilla, el Foro Shakespeare y La Titería ampliaron sus horizontes y además de presentar una robusta cartelera con sus propias propuestas han dado cabida al trabajo de colectivos y compañías de otros estados de la República Mexicana una de las muchas bondades de la virtualidad, con lo que también han captado público de otras regiones y latitudes, con ello han logrado salir más o menos a mano con el pago a equipo técnico y artístico, pero tampoco ha sido suficiente para salir tablas en sus gastos operativos.

En torno a los apoyos por parte de la Secretaría de Cultura federal no han sido del todo eficientes. A casi un año del primer confinamiento las demandas por seguridad laboral y de salud parecen más un sueño guajiro. Lo mismo sucede con las dependencias en los estados y en el caso de la CDMX han buscado alternativas entre las alcaldías y la Secretaría de Cultura con compra de boletos por adelantado, algunos apoyos económicos y las facilidades para desarrollar su trabajo en los recintos que tiene a su cargo, pero qué creen, tampoco alcanza a cubrir las necesidades y los gastos de todos.

Hace unas semanas con el anuncio de la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum se acarició la idea de regresar a los escenarios, pero al aire libre. Más que un respiro significó un dilema, ya que estamos hablando que en la CDMX son pocos los foros que pueden acoger en condiciones adecuadas puestas en escena, en el caso de plazas públicas, son áreas que requieren producción y por ende una inversión que de momento nadie puede absorber y por otro lado, no se puede cobrar al público.

En el caso del Centro Cultural Helénico -que depende de la Secretaría de Cultura- y ha echado mano de las compañías con las que ya tenía pactadas temporadas, ha sido el único en ofrecer un programa de obras para toda la familia en la Pérgola del Complejo Cultural Los Pinos y con ello disfrutar del aplauso e interacción directa con el público, vale decir que merece mucho la pena visitar el lugar y conocer las propuestas.

La nueva posibilidad del anhelado regreso a los teatros, museos y otros espacios culturales se dio a conocer el 26 de febrero; se dijo que cines, teatros y museos volverán a operar a partir del 1 de marzo con un aforo del 20% con un horario para las últimas funciones a las 7 de la noche en el caso de los teatros y 8 de la noche para los cines. En el caso de los museos, los horarios serán de 11 de la mañana a 5 de la tarde, igual solo se permitirá un aforo de 20 %. Hasta el momento el Sistema de Teatros de la Ciudad de México es el único que levanto la mano y dijo que el primer fin de semana de marzo, los teatros Benito Juárez en la colonia Cuauhtémoc y Sergio Magaña en la Santa María la Ribera levantarán el telón, mientras el Museo de la Ciudad de México, de los Ferrocarrileros, de Arte Popular, Estanquillo y de Fotografía reabrirán sus puertas de manera escalonada a partir del 2 de marzo. La Red de Museos y teatros del Instituto Nacional de Bellas Artes, no han dicho nada sobre posibles fechas, habrá que estar con los ojos y oídos bien atentos.

En el caso de los cines ya pusieron las palomitas al fuego y tienen más que listas las salas para recibirnos, la Cineteca Nacional continuará por el momento con sus funciones al aire libre con aforo controlado de miércoles a jueves y los fines de semana venta de boletos.

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Para cerrar es importante tener en mente un par de cuestiones: por un lado la entrega de los artistas, colectivos, compañías y demás comunidad cultural que no nos han soltado y bien valdría la pena no dejarlos solos. Por otro lado, el hecho de que todos los museos, teatros, cines y centros culturales son sitios seguros, así que poco a poco hay que volver a ellos, nos hará bien a nosotros y apoyaremos a todas y todos aquellos que nos han salvado de la locura durante el encierro.