Diputaciones en números y alianzas que asoman
Medios Políticos

Es un periodista especializado en el análisis de medios y elecciones. Tiene posgrado en Derecho y TIC, obtuvo el premio alemán de periodismo Walter Reuter en 2007, fue conductor en IMER y durante 12 años asesor electoral en el IFE e INE, editor, articulista y comentarista invitado en diversos diarios, revistas y espacios informativos. Twitter: @lmcarriedo

Diputaciones en números y alianzas que asoman
Foto: Cámara de Diputados.

El 23 de agosto, el Instituto Nacional Electoral (INE) concluyó la asignación de diputaciones federales y quedó lista la renovación de esa Cámara legislativa que ya perfila cuáles serían posibles alianzas en el ejercicio parlamentario vigente hasta 2024. Con los números en la mesa, de prevalecer las alianzas formales de coalición entre Morena, Partido del Trabajo (PT) y Partido Verde Ecologista de México (PVEM), el presidente Andrés Manuel López Obrador tendrá una ecuación muy cómoda en el Congreso para terminar los tres años de su sexenio en cuanto a la aprobación garantizada del presupuesto anual que solicite y la posibilidad de impulsar y concretar leyes secundarias diversas.

Donde se complicarían las cosas para Morena es en reformas constitucionales y temas como el nombramiento de titulares de órganos autónomos como el INE. Ahí sí, necesariamente, tendrá que construir acuerdos o pactar con al menos alguna bancada del bloque opositor, por tratarse de decisiones que requieren dos terceras partes en el Congreso y no basta con la mayoría simple.

La Cámara de diputadas y diputados tiene 500 integrantes, por eso se requieren 251 votos (la mitad más uno) para avalar, año con año, el presupuesto federal o para cambiar leyes en periodos de sesión del órgano legislativo. En el caso de reformas constitucionales y decisiones específicas –como nombrar a consejeras y consejeros del INE que tendrán bajo su responsabilidad el arbitraje presidencial de 2024 (con o sin reforma que pide removerlos termina el periodo de cuatro integrantes en 2023, ya con esta legislatura)– se requieren 334 votos de diputadas y diputados (dos terceras partes de la cámara). El artículo 135 constitucional es el que pide que ese tipo de reformas y decisiones se hagan solo a partir de acuerdos amplios.

Es verdad que esa mayoría calificada que no tendrá Morena los próximos tres años tampoco la tenía antes de las elecciones, pero sí hay diferencia sustantiva en el número de votos opositores que debe convencer ahora frente a los que tenía que convencer antes. Previo a las elecciones 2021, los partidos aliados a Morena alcanzaban ya 319 votos estables en la Cámara, incluidos los del Partido Encuentro Solidario (PES) que ya no tendrá ningún legislador o legisladora y los del Verde, que llegó a la Cámara aliado al Partido Revolucionario Institucional (PRI) pero sobre la marcha se unió a Morena y ahora es su aliado formal, fueron incluso en coalición a las urnas. La nueva distribución implica solo 278 votos de entrada y no 319. Es decir, antes del relevo en legislatura le faltaba al partido en el gobierno convencer a solo 15 votos opositores para avalar reformas constitucionales y ahora necesita hacerlo con 56 votos de oposición para ese mismo propósito.

Morena tenía hoy una bancada con 252 diputaciones (50.4% de la cámara por sí solo) pero el 1 de septiembre pasará a 198 (29.2% de la cámara); el PAN pasó de 79 a 114 curules, el PRI de 49 a 70, el PT de 44 a 37, MC de 24 a 23, el PRD de 12 a 15 y el PVEM de 11 a 43 diputaciones.

En la elección 2021, la coalición opositora del PAN-PRI-PRD tuvo en conjunto el 39.6% de los votos y logró un 39.8% de las diputaciones (199 curules). La coalición Morena-PVEM-PT obtuvo en conjunto el 42.7% de los votos, pero ya traducidos a diputaciones representan el 55.6% de la Cámara (278 curules), por eso es que necesita, además de mantener su coalición formal que suma 278 votos de entrada, agregar el apoyo del PRI que tendrá 70 curules o convencer a diputadas y diputados del bloque opositor entero.

Movimiento Ciudadano también puede ser una opción de alianza para el bloque mayoritario de San Lázaro en ciertos temas, una alianza limitada en efectividad a votaciones de mayoría simple, no suficiente para reformas constitucionales, aunque tampoco hay muchas en el horizonte previo a concluir el sexenio, en rigor solo está sobre la mesa la posibilidad de que se empuje un ajuste constitucional de corte electoral.

Con estos números, para leyes (incluyendo la de revocación de mandato) y presupuesto, Morena se puede dar el lujo de perder aliados formales, porque si se peleara con el Verde pero mantuviera alianza con el PT solo le faltarían 16 votos para la mayoría simple. Si el PT fuera quien abandonara la alianza por algún enojo o diferencias en temas específicos, Morena solo necesitaría sumar 10 votos para compensar (MC tendrá 23 diputaciones y PRI 70).

Así, para el trabajo cotidiano parlamentario basta con mantener estable su coalición (PVEM y PT) o en caso de rupturas unirse a Movimiento Ciudadano en asuntos específicos, pero para cambios constitucionales el PRI (que tendrá 70) sería la llave para concretar reformas.