Nada nuevo
En contraste

Es Senadora de la República, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos; recientemente nombrada Vicecoordinadora del Grupo Parlamentario de Acción Nacional, es la primer mujer en ocupar ese cargo. Twitter: @kenialopezr

Nada nuevo
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), muestra el libro de su autoría. Foto: Mario Guzmán/ EFE

La semana pasada, el presidente de la República presentó su libro A la mitad del camino. Dijo que era una compilación sobre las acciones que se han llevado a cabo en su mandato, como una autoevaluación.

Al ser una compilación de acciones de este gobierno pensé que encontraría las respuestas al incremento de la inseguridad, a la falta de medicinas, al nulo crecimiento económico y otro tipo de problemas que hoy son la constante de cada día. Desafortunadamente no fue así.

El libro que ha sido promocionado con recursos públicos de manera ilegal desde la Presidencia de la República evade la realidad que todos los mexicanos vivimos en las calles. De manera personal esperaba que fuera un texto escrito desde la visión de un jefe de Estado, de un estadista, pero solo me encontré con las palabras de un dirigente de partido y eterno candidato.

Con la finalidad de hacer un resumen y evitar que gasten –como yo– 248 pesos y ocho horas de su tiempo, a continuación enlisto los temas que aborda este libro:

El primer capítulo aborda lo que ha hecho –supuestamente– en su gobierno. Es una réplica de su discurso del primero de septiembre en Palacio Nacional.

En el segundo capítulo refiere sobre la excelente relación que tuvo con Donald Trump y cómo –según él– salvó a Evo Morales. Incluye un parte informativo en la que relata cómo la aeronave mexicana casi es alcanzada por un misil bolivariano.

En el tercer capítulo habla sobre la historia de Francisco I. Madero, sobre las condonaciones de impuestos a algunas empresas, enlista a diversos periodistas que claramente no siguen su línea editorial. Fiel a su costumbre ataca a la prensa especialmente a dos periódicos de circulación nacional. Además, embate contra la clase media y promueve su guía ética o cartilla moral.

En el último capítulo, en el cual esperaba se hiciera una valoración sobre los temas que más preocupan a los mexicanos, solo hace alarde de las obras que se han realizado bajo su mandato: el aeropuerto de Santa Lucía, la refinería de Dos Bocas, el Tren Maya y las carreteras en la zona del Istmo.

Igualmente menciona las reformas que enviará al Poder Legislativo para fortalecer la CFE y para que consejeros y magistrados electorales tengan que someterse a mecanismos de revisión para permanecer o no en sus encargos. También presume las negociaciones de sus funcionarios en torno al T-MEC.

Lamentablemente en ninguna de sus páginas consigna las más de 23 mil personas desaparecidas en su administración, los casi 100 mil asesinatos, los más de 500 mil muertos por Covid o el número de niños con cáncer que han fallecido a causa del desabasto de medicamentos. Tampoco menciona a los 44 periodistas y 79 defensores de derechos humanos que han sido asesinados, no habla sobre el aumento de la violencia que viven las mujeres, ni sobre las violaciones a los derechos humanos de los migrantes.

Sin duda, este libro es solo la visión de un hombre que vive eternamente en el pasado, que vive de sus rencores y no tiene una visión de futuro para México. Un hombre que busca en el pasado a los culpables de sus errores del presente. Leerlo es como escuchar todos los días sus mañaneras. Nada nuevo.