Superman luchó contra la dictadura en Chile
Medios Políticos

Es un periodista especializado en el análisis de medios y elecciones. Tiene posgrado en Derecho y TIC, obtuvo el premio alemán de periodismo Walter Reuter en 2007, fue conductor en IMER y durante 12 años asesor electoral en el IFE e INE, editor, articulista y comentarista invitado en diversos diarios, revistas y espacios informativos. Twitter: @lmcarriedo

Superman luchó contra la dictadura en Chile
Foto: Pixabay

El 20 de octubre de 1987, un grupo de actores y escritores chilenos fueron amenazados de muerte. Eran tiempos de dictadura militar en Chile, Augusto Pinochet gobernaba por la fuerza y perseguía cualquier foco de disidencia, más si lo consideraba “pro-comunista”. La carta que amenazaba se atribuía formalmente al ultraderechista Comando 135 Acción Pacificador Triziano. Se repartió escrita a máquina pero con manchas de sangre real como sello macabro, aviso de que el comando iba en serio, daba hasta el 30 de noviembre de aquel año como plazo máximo para que 78 artistas con nombre y apellido dejaran el país, el argumento era que todas y todos ellos eran “testaferros del marxismo internacional”.

La carta decía también que cualquier aviso de su contenido a medios de comunicación sería “duramente castigado”. El Sindicato de Actores no se calló, convocó a protestas y la noticia generó indignación internacional. El diario El País daría cuenta en noviembre de aquel año cómo la comunidad artística que había recibido el ultimátum, al terminar funciones en los teatros, esperaba el último aplauso para leer un texto con el que condenaba las amenazas. Decían en el teatro: “históricamente han sido los artistas quienes en las épocas más siniestras del despotismo y la violencia defendieron la última barricada de la libertad”.

Christopher Reeve, actor estadounidense, estaba en la cima de la fama mundial en esos años 80 por interpretar a Superman en el cine, era icono, encarnación del héroe de historietas que vuela por cielos con fuerza inigualable y lucha siempre en favor de la justicia.

Consciente de que su voz era imán de reflectores, Reeve decidió volar en el mundo real a Chile, como gesto de solidaridad con sus compañeros de profesión. Aterrizó en Santiago en noviembre de 1987 y los reflectores prestaron atención a su viaje que respaldó a la comunidad artística. En algo ayudó su presencia, la amenaza del comando pro-Pinochet no se cumplió. El régimen militar estaba desgastado y la tensión por los ojos del mundo encima calmó las aguas un poco. Los artistas sobrevivieron mientras portadas de los diarios jugaban con Reeve vestido de Superman sometiendo a Pinochet. 

Para entonces, los crímenes de la dictadura eran inocultables. La presión para que Chile transitara a una democracia crecía y en 1988 vino el famoso plebiscito del “No”, la primera y única votación a la que Pinochet se sometió para intentar legitimar su mandato. Fracasó.

Cuando se llevó a cabo el plebiscito estaban por cumplirse 15 años de gobierno dictatorial del “presidente Pinochet”, quien se había autonombrado con un golpe militar en 1973, nunca con votación en las urnas. Se abrió entonces una inédita franja de 15 minutos diarios en televisión para que la oposición, por primera vez en mucho tiempo, apareciera en medios masivos y expusiera las razones por las que pedía votar en contra de la permanencia del dictador. Pinochet tuvo sus propios 15 minutos para pedir respaldo popular con todo tipo de propaganda. Aquella campaña para recuperar la democracia en el país se retrata de forma nítida en una película reciente de Pablo Larraín (No, 2012) que protagoniza el mexicano Gael García Bernal.

El 30 de septiembre de 1988 fue el último día en el que la televisión chilena transmitió la franja dispuesta para que opositores expusieran sus últimos argumentos para votar en contra Pinochet. En esa histórica emisión de 15 minutos, se incluyó un mensaje de Reeve, quien respaldaba el “No” al dictador pidiendo a la ciudadanía atemorizada recordar que el voto era secreto y que por ello tendrían el “futuro de su país en sus manos”. Los resultados fueron en favor de acabar con el gobierno de Pinochet y así se dio el punto de inflexión para el retorno a la vía democrática. 

Superman seguía siendo ficción, pero en esta historia cobró vida para luchar por la justicia y la democracia de alguna forma. En 1987 se puso del lado de artistas perseguidos y en 1988 de la democracia en América Latina. Reeve llegó volando a Santiago para defender a sus compañeras y compañeros de gremio, un año después grabó aquel mensaje para animar a la población a votar contra Pinochet. 

El actor habría cumplido años el pasado 25 de septiembre, fecha en que Google dedicó un Doodle con su imagen. Un accidente terrible en 1995 le quitó movilidad en sus brazos y piernas de por vida. Luchó también contra ello e impulsó investigación científica para personas con su mismo padecimiento hasta que murió en 2004.

La cinta original donde debutó en el papel de Superman fue dirigida por Richard Donner en 1978 con un elenco espectacular que incluía a Marlon Brando, Margot Kidder y Gene Hackman, el guion fue escrito por Mario Puzo (autor reconocido por su novela El Padrino) basado en los cómics de DC y en el personaje creado por Jerry Siegel y Joe Shuster.

Superman sigue vigente en la memoria de mi generación con música de Jonh Williams que le acompaña en su lucha por la justicia con capa roja. Fuera de la pantalla, Reeve, un octubre de hace 34 años, no tenía las habilidades de su personaje, no volaba por el espacio ni tenía fuerza sobrenatural pero su voz e imagen eran muy poderosas, su apoyo a causas justas y su condena a los abusos tuvieron eco fuera del celuloide, donde no era el protagonista, pero tomaba postura para sumar y de algún modo asumía así su rol de Superman para luchar en favor de la democracia y la justicia en América Latina.