Colectivo 50+1
En contraste

Es Senadora de la República, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos; recientemente nombrada Vicecoordinadora del Grupo Parlamentario de Acción Nacional, es la primer mujer en ocupar ese cargo. Twitter: @kenialopezr

Colectivo 50+1
Foto: Kenia López Rabadán

El mundo históricamente ha invisibilizado a las mujeres y las ha relegado. Han tenido que vencer obstáculos, romper paradigmas, superar estereotipos para dejar el espacio privado y acudir al espacio público.

A pesar de los cambios y de los intentos por resarcir esta deuda histórica, aún hay barreras que impiden que las mujeres puedan desarrollarse plenamente. Ejemplo de ello son la violencia, la desigualdad laboral, la pobreza, la falta de oportunidades económicas, el deterioro de los servicios de salud o la ausencia de políticas públicas con perspectiva de género.

Por ello, un grupo de más de 2 mil 300 mujeres de todo el país tomaron la iniciativa de conformar el Colectivo de Mujeres por la Paridad 50+1. Actualmente, se encuentran organizadas en 21 capítulos en distintas entidades federativas. En estos espacios están convencidas de que cuando las mujeres se unen, se logran derribar los obstáculos y transformar el entorno.

Este grupo de mujeres pluripartidista, integrado por activistas, académicas, empresarias, funcionarias públicas y legisladoras, busca el empoderamiento femenino, la paridad de género en la toma de decisiones, generar una agenda pública con perspectiva de género e impulsar la igualdad sustantiva en todos los ámbitos de participación de las mujeres.

La gran mayoría de sus integrantes tiene una vasta experiencia en los asuntos públicos de nuestro país. Han vivido los cambios legislativos para garantizar la participación política de las mujeres y, muchas de ellas, han sido promoventes de múltiples acciones afirmativa para lograr la consolidación de la igualdad entre mujeres y hombres.

Como un pilar fundamental de cambio, desde el Colectivo 50+1 se ha construido una agenda en favor de los derechos de las mujeres, se han visibilizado los pendientes y los logros obtenidos, además se ha alzado la voz –cuando ha sido necesario– para exigir el pleno reconocimiento de los derechos de niñas, adolescentes y mujeres.

Sin duda, las acciones emprendidas desde este grupo de mujeres empoderadas, líderes y sororarias ha sido fundamental para que ninguna persona, sea mujer u hombre, se queden atrás. 

La tarea es clara: lograr que en cada instrumento legislativo, en cada sentencia, en cada política pública o en cada recomendación se abone a la construcción de un México más igualitario, más equitativo, más incluyente.

Una mujer que se sabe capaz, inteligente, empoderada, con liderazgo, entiende que nadie tiene el derecho de gritarle, de tocarla, de abusar de ella o incluso de matarla. Una mujer con liderazgo sabe que puede estudiar, desarrollarse, cumplir sus sueños. La hace consciente de que trabajar y tener un sueldo la hará no depender de nadie. Una mujer con liderazgo sabrá reconocer sus derechos y luchar por ellos.

Nuestro país necesita de mujeres con liderazgo que sigan construyendo juntas un piso parejo, donde las mujeres y los hombres se desarrollen plenamente. Una mujer con liderazgo genera sinergias y ello ocasiona que más mujeres puedan realizar sus proyectos. Ese efecto es el que se busca desde el Colectivo 50+1.