La realidad del metaverso
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Doctora en Comunicación y Pensamiento Estratégico. Dirige su empresa BrainGame Central. Consultoría en comunicación y mercadotecnia digital, especializada en tecnología y telecomunicaciones. Miembro del International Women’s Forum

La realidad del metaverso
Foto: Pixabay

Una cosa llevó a la otra. 

Desde hace años, los videojuegos se volvieron en línea permitiendo que ya no solo personas situadas en el mismo entorno físico pudieran entrar en un ecosistema digital. La conectividad logró la ubicuidad para que las contiendas digitales se pudieran realizar con cualquier persona dentro de la red, y seguir siendo quien es o bien crearse un personaje alternativo para convivir a kilómetros de distancia de sus contrincantes.

Después, una sociedad ya muy globalizada se vio forzada a hiperconectarse digitalmente para sobrevivir al peligro de extinción, provocado por un virus microscópico que nos separó físicamente, pero que nos unió para siempre en un mundo virtual paralelo.

Mientras tanto, la tecnología se continúa empoderando y buscando alternativas de convivencia que asemejan a la presencialidad, pero en espacios digitales, donde la abstracción facilita el paso para que la realidad aumentada, la realidad virtual y la inteligencia artificial se integren de forma casi imperceptible en nuestro día a día.

Lo que hoy conocemos como internet ya tiene una nueva versión: el metaverso. Un concepto creado en 1992 por el escritor de ciencia ficción Neal Stephenson, quien integra en sus historias espacios virtuales tridimensionales evolucionados por nanotecnología, donde cualquier ser conectado puede acceder a un universo virtual, con reglas que difieren de las del mundo real.

Menos de 30 años después de que Stephenson creara este concepto, Mark Zuckerberg anunció un ambicioso plan para la construcción del software y hardware que permitirán que en el corto plazo su plataforma de Facebook se transforme en una experiencia maximalista interconectada, para que todos podamos ser parte de un Metaverso. Hoy por hoy, videojuegos como Fortnite, Roblox, y Animal Crossing: New Horizons ya integran elementos para vivir esta experiencia en una forma incipiente.

Lo interesante de este mundo paralelo es que promete cercanía entre todos los seres humanos a través de dispositivos conectados, que nos permitirán asistir en forma de hologramas a reuniones familiares, viajes, juntas de trabajo, sin tener que movernos de un asiento.

El metaverso será un espacio en el que puedas no solo interactuar con otros, sino adquirir bienes y servicios, que si así lo deseas te darán un renovado estilo de vida o te permitirán adoptar una personalidad distinta a la que tienes en el mundo real. También podrás adquirir coleccionables digitales, que solo vivirán en el mundo virtual, como podría ser, ropa, casas, autos, obras de arte o cualquier producto que desees, gracias al dinero digital o Token no fungibles (NFT). 

¿Te imaginas la evolución neurológica, emocional, física y psicológica a la que nos estaremos sometiendo en los próximos 100 años? 

Literalmente esto es algo de ver para vivir.