Nos estamos recuuups…
Economía Aspiracionista

Manuel Molano es un economista con experiencia en el sector público y privado. Es asesor en AGON Economía Derecho Estrategia y consejero de México Unido contra la Delincuencia. Twitter: @mjmolano

Nos estamos recuuups…
Foto: Pixabay

El Inegi publicó este lunes su Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) para el mes de agosto de 2021. El IGAE es una medición estadística de sectores representativos que describen el crecimiento del PIB mensual. Es muy oportuna porque no hay que esperar hasta que se haga el cálculo del PIB oficial. 

Como ocurre con muchas mediciones del Inegi, nos presentan un dato de variación respecto al mismo mes en el año anterior (es decir, agosto de 2021 comparado con agosto de 2020). Bajo esa medición, crecimos 3.8%. Pero hay una medición adicional: la que ocurre con respecto al mes previo. Puede no significar nada: de un mes a otro, puede haber cambios en la actividad económica que no se conviertan en tendencia de largo plazo. Para ponerlo en lenguaje común, es como si la economía fuera una vendedora de tamales que dice: este mes no vendí tantos tamales como es usual, pero no quiere decir que los meses de aquí a diciembre van a ser así. 

Sin embargo, si esa tendencia se consolida, puede ser la entrada a una catástrofe para la tamalera, y si a todos los que venden algo en la economía les pasa parecido, quiere decir que no hemos salido de la recesión. El caso es que si comparamos agosto con julio, la actividad económica descendió 1.6%, los sectores primarios cayeron un 2.4%, las manufacturas crecieron algo (0.4%), y los servicios descendieron un 2.5%. 

Para seguir con nuestra metáfora de la tamalera, si la economía fuera solamente la cadena de la señora, el agricultor y procesador de maíz en agosto produjeron 2.4 kilos menos de los 100 que produjeron en julio. La producción de tamales subió un poquito (la señora tenía algo de inventario, pero no mucho). Al final en lugar de vender los 1,000 tamales que vendió en julio, vendió 985.

Esto es delicado porque es la primera vez que pasa eso, con intensidad parecida, desde que empezó la pandemia. Eso fue en marzo de 2020, cuando la actividad económica se redujo en 1.9%. El cuete está en la economía de servicios. En teoría, los servicios se están recuperando, pero lo están haciendo de manera desigual. La actividad en hoteles y restaurantes aumentó, en 1.3%. Pero al mismo tiempo, el comercio al mayoreo y el transporte están en caída. 1.4% se disminuyó la actividad de los mayoristas. 6.5% se redujo la de los transportistas. 

Sin embargo, la bronca no está ahí. El sector servicios se está complicando porque los Godínez, y los Molano también, tenemos una caída de 31% en nuestra producción. Servicios profesionales y técnicos, la clase media consumidora, pues, redujo su ingreso en 31%. Esto es inusitado desde 1993. Puede explicarse porque las empresas, que nos contratan a los Godínez y los Molano, han tenido disminuciones importantes de su ingreso en junio, julio y agosto. 

Así que pónganse los cinturones. Esto no se termina hasta que se acaba, decían en los partidos de beis. Todavía nuestro gobierno no termina de espantar inversionistas, entonces la actividad económica sufrirá todavía un rato.