El hartazgo de muchos
Peso muerto

Comediante de stand up oriundo de CDMX. Inició en la comedia en 2012 y desde entonces ha tenido varias participaciones en Comedy Central y tres especiales de una hora en Netflix. Se ha presentado en Latinoamérica, Europa y Estados Unidos. Recientemente comenzó su participación en la escena de stand up comedy en Los Ángeles. Luego de un breve paso por la barra de opinión de Canal 11, hoy se dedica a meter sus narices en temas de la agenda pública en su podcast Status Qlo y en La-Lista. Instagram: @ballartavaleverga

El hartazgo de muchos
Foto: Mika Baumeister / Unsplash.

Desde un punto de vista laboral, la pandemia sigue afectándome en mi día a día. Es cierto que cada vez, al igual que muchas personas, las precauciones que debo tomar a veces se van dejando de lado, ya que un gran número de ciudadanos hemos sido vacunados, pero la aparición de nuevas variantes –en este caso la ómicron, que parece ser más contagiosa– nos hacen dar un paso atrás y retomar las medidas iniciales de sana distancia y lavado de manos, entre otras. La pregunta persiste: ¿hasta cuándo seguiremos de este modo? Inocentemente pensé que en 2021 todo terminaría o que al menos sería el inicio de la relajación de medidas sanitarias, pero como bien es sabido lo que mal empieza puede empeorar y viceversa.

El hartazgo de muchos viene del hecho de que hemos cambiado nuestro modo de vida a uno que no nos permite hacer todo lo que antes podíamos hacer. Sobre todo, el efecto más doloroso de la emergencia sanitaria es la crisis laboral que hoy afecta a miles de personas, muchos fueron cesados de sus trabajos y otros tuvieron que cerrar sus negocios, y mientras la adaptación a una nueva serie de medidas de higiene en nuestra vida personal es algo relativamente fácil, la lucha de muchos mexicanos y mexicanas por conseguir un estilo de vida similar al que tenían previo a la llegada del covid sigue siendo una realidad para muchas personas.

Pero hablo desde mi experiencia personal: el ejercicio de la comedia en vivo se ha visto limitado, nos ha proveído de mucho tiempo de ocio para crear y escribir, más no para ejecutarla en vivo. La comedia stand up requiere de ambos aspectos para que tenga un nacimiento y crecimiento sanos. Le daría incluso mayor importancia a la segunda, el poder ejecutarla en vivo frente a una audiencia. En estos aciagos tiempos, el papel de la comedia ha crecido y ha tenido que adaptarse a un sinnúmero de formatos para lograr hacerle la vida más llevadera a miles de personas que buscan un escape de la realidad muchas veces abrumadora a la que se enfrentan día tras día, el entretenimiento en vivo, sin embargo, parece dirigirse hacia una nueva etapa de clausura: Broadway ha comenzado a cancelar algunos de sus espectáculos debido a que casos de la variante ómicron en Nueva York alcanzaron niveles récord.

Del mismo modo, la mítica Comedy Store –afamado club de comedia en West Hollywood, Los Ángeles– anunció el 20 de diciembre que los espectáculos que tenía anunciados en su Belly Room, una de las tres salas disponibles donde el venue ofrece shows de stand up comedy, han sido cancelados hasta nuevo aviso, como una medida de prevención ante el incremento de contagios.

Considero prudentes dichas medidas y las celebro, la prevención a tiempo es lo único que puede ayudar a que una situación como esta se salga de control, sin mencionar que hablaría muy mal de nosotros si al enfrentarnos a una situación de emergencia sanitaria similar a la que ya nos enfrentamos hace dos años, actuáramos con la misma lentitud y falta de conciencia.

La necesidad del escenario, sin embargo, es algo que no puede ser suplido por nada. Se extrañará pero sabemos que volveremos, y esa esperanza tendrá que ser aliciente suficiente.