Crea el año que deseas vivir
Regresando al amor

Psicoterapeuta familiar sistémica, escritora, meditadora y activista por la equidad de genero. Su práctica está encaminada al reconocimiento de la herida emocional infantil para el desarrollo integral del adulto consciente. Instagram @rominalcantar

Crea el año que deseas vivir
Foto: Pixabay

Estamos a unos días de que finalice este año y algunas personas tenemos la creencia de que existe la oportunidad de crear una nueva realidad, pero ¿qué necesitamos para crear eso que tanto deseamos? ¿cuál es la clave para poder cumplir nuestras metas?

  1. Define tus deseos y metas

Antes que todo tenemos que saber algo que parece obvio pero, créeme, la mayoría no lo sabemos: ¿cuál es mi deseo y cuáles son mis metas?

Y aquí te voy a ayudar con varios ejemplos. En ocasiones queremos un trabajo, pero no definimos si lo queremos en la misma ciudad, con ciertas características económicas, cómo vemos nuestra oficina y a nuestros colaboradores, a qué distancia de nuestro hogar… una lista de características específicas nos ayudarán a realmente tener una visión clara de lo que deseamos.

Otro ejemplo sería cuando buscamos pareja, quizá solo pensamos en cubrir la carencia que sentimos, podría ser nuestro sentimiento de soledad, de abandono o de sentirnos valorados, pero poco sabemos de las características claves, los límites que tendríamos, si queremos una pareja en la misma ciudad o en otra, sus valores, etcétera.

El ejercicio de definir claramente lo que deseamos nos ayudará a entender nuestras carencias y a conocer nuestros deseos. Para ello debemos hacer un ejercicio consciente de autoconocimiento para que seamos congruentes con nuestra intención.

2. Elige el pensamiento congruente

Todo cambio empieza con un simple pensamiento. Ese cambio se empieza a materializar cuando conscientemente logramos visualizar lo que pensamos y soñamos obtener, sintiéndolo como si ya lo tuviéramos.

Nuestra mente no sabe cuál es la diferencia entre algo que nos imaginamos y algo que experimentamos, su poder es ilimitado. ¿No te ha pasado que te levantas en medio de la noche asustado por un sueño que tuviste y que realmente sientes que viviste? Sentiste todo lo que se estaba proyectando en tu mente, y aun cuando te levantaste seguías experimentando las secuelas del sueño. Sudaste, tu corazón palpitó rápidamente, derramaste lágrimas, en fin, viviste realmente la situación que tu mente creó. De igual manera, muchas veces con el simple hecho de ponernos a pensar en algo, bueno o malo, experimentamos emociones asociadas a ese pensamiento que nos hacen sentir que lo que pensábamos sucedió en realidad. 

Ahora te pregunto: si tu mente te hace sentir tantas cosas, muchas de ellas negativas, ¿por qué no utilizas ese poder interno para que por lo menos lo que imaginas o piensas sea en su mayoría positivo? ¿No sería mejor sentirnos amados todo el tiempo, sentirnos ricos, saludables, dignos? 

Ya que sabemos claramente lo que queremos, ahora tenemos que actuar en congruencia con ese pensamiento y pasar al tercer paso.

3. Siente las emociones ligadas a esa realidad

En un instante podemos crear las nuevas conexiones mentales que forjarán el camino para una nueva realidad, ¿cuál es la clave? Los pensamientos conscientes y las emociones elevadas.

Los pensamientos generan emociones que, a su vez, son energía en movimiento. Esa energía que se genera con cada pensamiento crea un campo eléctrico alrededor de nuestro cuerpo, de la misma manera que funciona una batería. De ahí, cada pensamiento está asociado a un sentimiento. Cada vez que pensamos en algo, lo que sea, nuestro corazón late y late, y siente una emoción que está vinculada a eso que acaba de pasar por nuestra cabeza.

Si conscientemente logramos direccionar nuestra atención para que lo que sintamos sean emociones elevadas –como amor incondicional, abundancia, compasión o gratitud–, lograremos crear el complemento perfecto a nuestros pensamientos. Generaremos un campo magnético que, de la mano del campo eléctrico que ya habíamos creado con nuestros pensamientos, atraerá aquello que tanto deseamos. 

Viéndolo de una manera práctica, y volviendo a lo que les mencione en un principio, nuestros pensamientos son el comienzo de nuestra realidad. Sí podemos mantenernos presentes y conscientes de lo que pensamos y sentimos. Y si logramos direccionar toda nuestra atención a mantener esas emociones elevadas con cada deseo claro que tengamos, entonces estaremos creando el escenario para que nuestra realidad se materialice.

Piénsalo y verás que en muchas situaciones de tu vida lo has hecho sin darte cuenta. Quizá alguna vez deseaste algo tan intensamente y sentiste lo mucho que te hacía sentir eso que querías, que lo disfrutaste antes de que se hiciera presente en tu vida. Aun sin que se materializara, ya sabías como te ibas a sentir cuando lo tuvieras. Sentiste como si ya fuera tuyo, y lo disfrutaste como tal. Y te aseguro que muchas veces llegó a ti. Esas veces en las que esos deseos se materializaron no tuviste ninguna duda que fuese a ser así. Estabas seguro de que llegaría lo que querías. Esa certeza, esos pensamientos conscientes y presentes, crearon esa realidad que tanto anhelabas. 

Ahora es el momento de que tomes las riendas de tu vida y empieces a crear conscientemente tu nueva realidad. Estás a un pensamiento de lograrlo. Recuerda: piénsalo y deja que fluya esa energía vital que está dentro de ti. Y en ese momento siente, siente sin barreras, con mucho amor, que ya conseguiste lo que querías. Da gracias porque ya tienes la que deseas. Ahí está, cerca de ti. Está en ti. Tú eres tan poderoso que puedes hacer que lo que imaginas se haga realidad. 

¿Estás listx para lograr todo lo que deseas en este 2022?