Te invito a reflexionar por ti, por mí, por México
Política consciente

Licenciada en Relaciones Internacionales. Consultora en imagen pública y estratega en comunicación. Actualmente produce y conduce el programa The White Table para MMoodtv. Cofundadora del colectivo TÚ x México. Twitter: @anapatam_mx

Te invito a reflexionar por ti, por mí, por México
Foto: Pixabay

La crisis de Covid-19 nos devolvió el sentido de que nos necesitamos unos a otros, que somos corresponsables de los demás, que la decisión de uno afectará a muchos, porque todos estamos conectados.

Ahora es el momento de crear un nuevo proyecto de nación, uno que nos contemple a todos y a todas, niños y niñas, mujeres, hombres, adultos, adultos mayores, indígenas, pueblos originarios, comunidad LGBTTTIQ, por y para todos los mexicanos.

Podemos reorganizar juntos la manera en que vivimos y mejorarla, para elegir mejor lo que importa: salud pública, educación, seguridad, desarrollo económico, empleo y abundancia para todos. Podemos trabajar juntos para lograrlo. Podemos aprender lo que nos hace avanzar y lo que nos hace retroceder. Podemos elegir diferente de manera consciente.

Lo que está en juego es la supervivencia de los valores fundadores de nuestra democracia: el Estado de derecho, el respeto a los derechos humanos fundamentales y a la ley.

Este es un tiempo para recuperar valores en el sentido real de la palabra: volver a lo auténticamente valioso. El valor de la vida, de la naturaleza, de la dignidad, de las personas, del trabajo, de los vínculos, de la fraternidad, de la paz, de la equidad y de la justicia. Son todos valores claves para la vida humana que no pueden negociarse ni sacrificarse.

El Covid-19 aceleró el cambio de época que ya estaba en proceso. Cosas que pensamos que nunca iban a pasar, como el colapso ambiental, la pandemia mundial, el retorno de los populismos, hoy las estamos viviendo. Es una ilusión pensar que podemos volver a donde estábamos. Es por eso que te invito a reflexionar, para elegir diferente, por ti, por tus hijos, por nuestras familia, por nosotros, por nuestro México.

Para elegir un mejor futuro tenemos que elegir la fraternidad por encima del individualismo como nuestro principio rector. La fraternidad, el sentido de parecer unos a otros y al todo, es la capacidad de unirnos y trabajar juntos frente a un horizonte lleno de posibilidades más allá de partidos o ideologías.

La hiperinflación del individuo va de la mano de la debilidad del Estado. Una vez que la gente pierde el sentido del bien común, la historia muestra que caemos en la anarquía, el autoritarismo o ambos; volviéndonos una sociedad violenta e inestable. El rol político del ejército se ha venido fortaleciendo a lo largo de los años. Y el rol de las autoridades civiles se ha venido debilitando debido a la fragmentación de la corrupción política que ha causado la delincuencia organizada. Ya estamos ahí: cuando el Estado ya no puede gestionar la violencia en pos de la paz social, puede terminar fomentando la violencia para defender sus propios intereses.

Resolvamos la división dejando espacio a una nueva manera de pensar que pueda transcender la polarización. De este modo, las divisiones no generan polarizaciones, sino que dan nuevos y valiosos frutos. Ante los enormes retos que debemos de abordar en varios frentes a la vez hace falta practicar el arte del diálogo cívico.

Busquemos juntos soluciones para el beneficio de todos, aprovechemos para reflexionar nuestros encuentros y desencuentros y devolverle el alma y la dignidad a México.