¿Qué tipo de apego tengo en mi relación?
Regresando al amor

Psicoterapeuta familiar sistémica, escritora, meditadora y activista por la equidad de genero. Su práctica está encaminada al reconocimiento de la herida emocional infantil para el desarrollo integral del adulto consciente. Instagram @rominalcantar

¿Qué tipo de apego tengo en mi relación?

De los dolores más grande que puede recibir un ser humano es el de no pertenecer, sentirse excluido, estar en soledad y en desamor por su clan de pertenencia.

En sus primeros años de vida, el ser humano necesita pertenecer para sobrevivir. Creamos una dependencia absoluta de nuestros cuidadores o padres para recibir alimento, seguridad, afecto. En ese encuentro amoroso con el otro es donde nos podemos identificar y reconocernos profundamente a nosotros mismos. 

En este sentido, las relaciones afectivas ocupan un lugar importante en nuestras vidas, y esas relaciones pueden  estar en cualquier de las polaridades posicionadas. Ser una fuente de crecimiento, evolución compartida y amor cuando nos sentimos seguros y acogidos, o también podría ser una fuente de dolor y apegos ansiosos o evasivos cuando nos sentimos excluidos o inseguros.

¿Qué son los apegos?

Es en nuestros primeros años de vida cuando desarrollamos la manera en la que nos vinculamos con los otros y nuestro tipo de apego, que está basado en gran parte en las relaciones con nuestros padres o cuidadores. Cuando crecemos, este mismo tipo de apego lo buscaremos repetir para sentir eso tan conocido y que alguna vez nos dio un sentido de “seguridad”.

La teoría del apego 

La teoría define tres estilos de apego o maneras que tenemos las personas de percibir la intimidad y de responder a ella en el seno de la pareja. 

  1. Las personas de apego seguro se sienten cómodas en situaciones de intimidad y suelen ser cálidas y cariñosas.
  2. Las personas de apego ansioso anhelan la intimidad, tienden a obsesionarse con sus relaciones y acostumbran a dudar de la capacidad de su pareja para corresponder a su amor.
  3. Y las personas de apego evasivo equiparan la intimidad con una pérdida de independencia y se esfuerzan constantemente en evitar el acercamiento. 

Características de cada tipo de apego

Apego seguro 

  • Le resulta fácil mostrarse cálido y afectuoso con su pareja.
  • Disfruta con la intimidad sin preocuparse en exceso por la relación.
  • Se toma con calma los asuntos sentimentales y no se disgusta con facilidad por los temas amorosos.
  • Sabe comunicar sus necesidades y sentimientos y se le da bien interpretar las señales que su pareja envía y responder a ellas.
  • Comparte sus éxitos y problemas con su compañero y sabe prestarle apoyo cuando lo necesita.
  • No suele haber muchos dramas durante la relación de pareja.
  • Son flexibles mentalmente y dispuestos a analizar su conducta.
  • Son rápidos a la hora de perdonar.
  • Creen que el mundo está lleno de posibles parejas dispuestas a aproximarse. 

Apego ansioso

  • Le gusta estar muy unido a sus parejas sentimentales y tiene mucha facilidad para intimar a fondo.
  • Teme que su compañero no desee forjar unos lazos tan estrechos como él desearía.
  • Las relaciones tienden a consumir buena parte de su energía emocional.
  • Tiende a tomarse las reacciones de su compañero de manera demasiado personal.
  • Se disgusta con facilidad y en las relaciones siente abundancia de emociones negativas.
  • Tiende a decir y hacer cosas que más tarde lamenta.
  • Piensa que es preferible seguir junto a esa persona por muy infeliz que les haga antes de estar sin ella.
  • Piensa que no podrán enamorarse de nadie más.
  • Si la otra persona le aporta grandes dosis de seguridad, deja de lado gran parte de sus preocupaciones y vive estable relativamente con su pareja.

Apego evasivo 

  • Le importa mucho conservar la independencia y ser autosuficiente, tanto que a menudo prefieres la autonomía a la intimidad.
  • Aunque desea vincularse con los demás, se siente incómodo ante un exceso de proximidad y tiende a guardar las distancias con su pareja. 
  • No dedica mucho tiempo a ocuparse de las relaciones sentimentales ni a lamentarse ante un rechazo.
  • Le cuesta abrirse a los demás y las personas que están con él a menudo se quejan de que pone distancia emocional. 
  • En las relaciones, tiende a ponerse a la defensiva al menor signo de control de su territorio por parte del otro.
  • Atribuye su soledad a circunstancias como la de no haber encontrado todavía la pareja idónea y perfecta que está esperándoee en alguna parte 

Apego y relaciones

Puede decirse que estamos programados para comportarnos de forma determinada en las relaciones de pareja, dependiendo del tipo de vínculo que hayamos desarrollado en nuestra infancia, aunque con los años y las diferentes experiencias puede variar nuestro tipo de apego. 

Cada persona tiene la relación de pareja que requiere su nivel de consciencia. Y desde esta perspectiva, hay todavía muchos modelos de relación que no se han constituido desde la consciencia, modelos que en consecuencia no han sido liberados de la tiranía de una mente ordinaria basada en el miedo, un miedo que se tapa atándose a otra persona, antes que sufrir la amenaza de la soledad y el dolor de la misma.

El verdadero amor en el sentido evolutivo implica paz mental. La buena noticia es que las personas pueden cambiar durante su vida de forma de apego. 

¿Cuál es el tuyo? Espero te ayude a reflexionar sobre la salud de tus vínculos y apegos… hasta la siguiente semana.