El empleo femenino a dos años de la pandemia
Con lupa de género

Estudió Economía y Ciencia Política en el ITAM. Actualmente trabaja en el área de Sociedad Incluyente donde investiga los factores que influyen en la participación de las mujeres mexicanas en el mercado laboral.

@imcomx

El empleo femenino a dos años de la pandemia
Previo a la pandemia, las mujeres participaban poco en el mercado laboral en comparación con los hombres. Foto: mohamed_hassan/Pixabay.

El pasado 27 de febrero se cumplieron dos años desde que se detectó el primer caso de covid-19 en México. A partir de ahí, todos conocemos la historia: el confinamiento para detener la ola de contagios provocó el cierre de varios centros de trabajo y, con ello, la pérdida de millones de empleos. Tan solo durante abril de 2020 se perdieron alrededor de 12 millones de empleos, de los cuales 42% pertenecían a mujeres.

Previo a la crisis económica provocada por la pandemia, las mujeres participaban poco en el mercado laboral en comparación con los hombres, porque mientras siete de cada 10 hombres en edad de trabajar participaban en la economía, solo cuatro de cada 10 mujeres lo hacían. La pandemia agravó la situación y borró el escaso avance que la tasa de participación económica femenina tuvo entre 2005 e inicios de 2020 al reducirla de 45% a 37%.

Meses después, el empleo comenzó a recuperarse aunque de forma desigual entre sexos ya que los hombres regresaron más rápido al mercado laboral que las mujeres. A partir de julio de 2020, el mayor porcentaje de empleos perdidos pertenecía a las mujeres (63%) y no a los hombres (37%) como al inicio de la pandemia. Algunas razones son que los empleos de las mujeres estaban concentrados principalmente en los sectores más afectados por la pandemia, como el sector servicios o que la carga de cuidados y trabajo doméstico recayó en mayor medida en las mujeres, lo que redujo su tiempo disponible para trabajar en la economía remunerada.

En mayo de 2021 por primera vez el nivel de empleo femenino fue superior al del periodo prepandemia con 47 mil empleos adicionales. Aunque la recuperación es una buena noticia, la realidad es que las mujeres se enfrentan a condiciones subóptimas en el empleo. Por ejemplo, 77% de los empleos femeninos generados entre noviembre y diciembre de 2021 tuvieron un nivel de ingreso de entre uno y dos salarios mínimos.

A lo anterior se suman dos retos importantes que se agudizaron en la pandemia. El primero lo revela Estados #ConLupadeGénero 2022, un estudio del Imco que concluye que las mexicanas enfrentan condiciones desiguales para entrar, permanecer y crecer en la economía según la entidad en la que se encuentran. Por ejemplo, mientras las mujeres de Campeche ganan 97 pesos por cada 100 que ganan los hombres, en Oaxaca la brecha salarial lleva a las mujeres a ganar 76 pesos por cada 100 que los hombres perciben.

El segundo reto consiste en el burnout o estrés laboral que viven las mujeres como secuela de la pandemia. El cierre de escuelas y lugares de trabajo aumentó la dificultad de conciliar el empleo con la vida familiar y los quehaceres del hogar a tal grado que la intención de las empleadas de alto rango de permanecer en sus trabajos pasó de 87% en 2020 a 66% en 2021

En conclusión, a dos años de la pandemia, la recuperación del empleo femenino no basta si las condiciones de este empleo no son óptimas y mucho menos si la recuperación y la calidad se dan de forma desigual para las mujeres según la entidad en la que viven.