¡La cumbia es el nuevo punk! 
Contextos

Reportero egresado de la UNAM, formó parte de los equipos de Forbes México y La-Lista. Con experiencia en cobertura de derechos humanos, cultura y perspectiva de género. Actualmente está al frente de la Revista Danzoneros. Twitter: @arturoordaz_

¡La cumbia es el nuevo punk! 
Foto: Facebook Joyce Power Cumbiero

La frase “la cumbia es el nuevo punk” se hizo viral últimamente en diversos festivales y espacios culturales. Las nuevas propuestas de este género se han apoderado de varios bares y centros nocturnos de la capital. Pero, ¿será cierto que este ritmo es sinónimo de subversión? 

El segundo piso de un bar sobre la avenida Insurgentes Sur está dedicado a escuchar estas melodías. Jóvenes blancos de clase media, con chamarras de cuero y una vibra muy alternativa bailan con su cerveza en mano canciones como “La cumbia de los kiss”. Aunque solo se mueven de un lado al otro individualmente, disfrutan de la música. No creí ver una escena así en un lugar como este. 

La cumbia está ganando espacios culturales y artísticos. No solo con grupos comerciales como Los Ángeles Azules, quienes retomaron su fama después de más de 15 años tras hacer una serie de conciertos sinfónicos. Este ritmo está ganando terreno en diversas escalas sociales: se está quitando el estigma de que es “música para nacos”. 

Joyce Musicolor es la mujer que está detrás de Sonidera Mx Powercumbiero. Desde hace 13 años maneja la consola tocando música tropical. Además de ser coleccionista e investigadora, es la dueña de la tienda de vinilos Embrujo tropical records. 

Ella tiene una amplia experiencia en la música de barrio de antaño, sin embargo, también ha participado en la evolución de la cumbia. Ha acompañado a diversos artistas en el Vive Latino y ha participado en varios festivales internacionales, como el Cumbiatón de Los Ángeles y el Festival de Cultura Migrante de la Universidad Usach de Santiago de Chile. Quién mejor que ella para platicar de este tema. 

¿La cumbia es el nuevo punk?

Joyce Musicolor: “Es una frase que no es nueva, pero la popularizaron Son Rompe Pera con quien he compartido escenario varias veces. Hicieron esta propuesta cuando se pusieron playeras con esa frase, estoy a favor de ella. Aunque no se comparan los géneros musicales, la revolución de antes era el punk, la revolución de ahora es la cumbia. Estamos comparando movimiento. La cumbia es igual de fuerte que el punk en su momento con la rebeldía”. 

¿Qué tiene de revolucionaria la cumbia? 

JM: “Ahora la gente se ha empapado más en conocer las raíces de la cumbia. Un grito de libertad, se siente más identificada con todo eso. Más allá de que se volvió una moda, cuando empiezan a investigar en libros y documentales, se identifican con sus raíces. Eso la llevó a ser el nuevo punk”. 

¿Qué hay de la gente que lo hace por moda? ¿Afecta al movimiento?

JM: “No afecta la ideología del movimiento. Los que llevamos muchos años y padecimos la marginación sabemos hacia dónde va esto. Sí hay gente que lo hace por pose, por querer abarcar un terreno que no podía abarcar con los géneros que tocaba. Para estar en un escenario, muchos le han tenido que entrar a la cumbia. 

Me tocó cuando el ambiente sonidero era muy marginado, solo lo veías en la calle. No hay una gentrificación de la cumbia, sino que ahora quieren ser parte de algo que no conocen, porque no se han ido a parar a un barrio o a un baile de la calle. Un sonidero que explotó la cumbia en México no trabaja así, es un ritual: bajar tus cosas, hablar por el micrófono, interactuar con la gente del barrio. Es diferente a quien quiere hacer cumbia elitista”. 

¿Qué hay de la evolución musical? ¿Qué te parecen las nuevas propuestas?

JM: “Soy una persona que está a favor de la evolución. La vieja escuela donde aprendí siempre va a ser la raíz más respetada, pero la evolución es importante para no dejar morir al movimiento.  

“Hay muchas personas están aportando, por ejemplo, Son Rompe Pera es una propuesta de cumbia con marimba más fresca. Amantes del futuro es otra de las propuestas que ha dado un boom con cumbia futurista. También está Discos más de Estados Unidos que impulsa grupos de cumbia poblana y cumbia nueva con discos de 45. Han ayudado a expandir la cumbia a lugares inimaginables”. 

¿Cómo se ha modificado el terreno sonidero para las mujeres? ¿Qué retos hay todavía? 

JM: “Comparándolo con 13 años atrás, ahora es muy fácil entrar a trabajar como mujer en el sonido. Se ha ampliado la visión de que contraten a una mujer, de que crean en su trabajo. Hay más festivales y cosas que visibilizan su trabajo, son más contratadas. Hace 13 años te ponían hasta abajo del cartel y eso si te contrataban. Era muy difícil antes, ahora el camino ya está labrado. 

“Lamentablemente tiene dos partes, la buena es que no es algo tan difícil de entrar, la parte mala es que piensan que no se necesita aprender y que solo es ir a ponerle play y vestirte bonito. Todo tiene su arma de doble filo, pero con lo que me quiero quedar es con lo bueno, que es más fácil (para las mujeres) y no tienen que pasar tantas cosas como se hacía anteriormente”.