La banca va hacia el cero neto
Finanzas sustentables

Economista ambiental, se ha dedicado durante más de tres décadas a las finanzas sustentables. Desarrolló la calificación ambiental social y de gobierno corporativo (ASG) de las empresas en Bolsa para la creación del Índice de Sustentabilidad de la Bolsa Mexicana de Valores en 2011. Actualmente dirige la calificadora ASG Ecovalores, es parte del Comité de Sustentabilidad de BIVA y del grupo promotor de la Banca Ética Latinoamericana.

Twitter: @Luisamontes

La banca va hacia el cero neto
Foto: Pixabay

En noviembre del año pasado en la Cumbre Climática de Glasgow (COP26) se lanzó la Alianza Financiera para el Cero Neto con la coordinación del expresidente del Banco Central de Inglaterra, Mark Carney. Actualmente hay más de 450 instituciones financieras firmantes que se han comprometido a llevar a sus portafolios a emisiones de carbono netas cero para el 2050. El objetivo es empezar por plantear metas ligadas a las contribuciones nacionalmente determinadas del Acuerdo de París y basadas en ciencia en el corto plazo y llegar el 2050 emisiones netas cero.

Para ello, cada banco o institución financiera tiene que analizar la composición de su cartera de crédito y analizar sus emisiones, con esta información cada institución tiene que realizar una estrategia de descarbonización de la cartera que puede tener diversos procedimientos para lograrlo.

El primero es trabajar con los clientes actuales para que realicen planes de disminución de emisiones, para ello es necesario que las empresas empiecen por medir las emisiones propias (alcance 1), las de la energía que utilizan (alcance 2) y las de su cadena de abastecimiento o terceros (alcance 3) y analizar dónde pueden reducir. Esta estrategia nos ayuda a avanzar, pero tiene un límite, no siempre se podrá llegar al objetivo buscado o a cero emisiones.

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En este punto las instituciones financieras se enfrentarán a dos opciones: desinvertir o seguir trabajando con sus clientes y compensar las emisiones que no pueden evitarse.

Algunas instituciones como Banorte han decidido no irse por el camino de la desinversión, argumentando que si ellos niegan el crédito, alguna otra institución lo tomará y no solo le otorgará el crédito, sino que lo hará sin pedirle trabajar en la reducción de emisiones. El objetivo es que en todo el sistema financiero las empresas o sectores que sean sumamente contaminantes –como petróleo y gas, mineras, cementeras, etc– no encuentren financiamiento en ninguna institución, seguramente hacia allá irá la regulación en un futuro.

Por ello, la mayor parte de las instituciones trabajarán con las empresas clientes para reducir sus emisiones y, en el caso de no poder llegar a emisiones cero, compensar las que se queden. Esto representa una gran oportunidad para países megadiversos como México que podrán utilizar estos recursos en la conservación de su capital natural.