¿El fin de la pandemia?
Diagnóstico Reservado

Médico cirujano con más de 30 años en el medio y estudios en Farmacología Clínica, Mercadotecnia y Dirección de Empresas. Es experto en comunicación y analista en políticas de salud, consultor, conferencista, columnista y fuente de salud de diferentes medios en México y el mundo. Es autor del libro La Tragedia del Desabasto. Twitter: @StratCons

¿El fin de la pandemia?
Turistas abarrotaron las playas de Acapulco, en Guerrero, tras dos años de pandemia. Foto: EFE/ David Guzmán.

El martes pasado, durante la conferencia de prensa matutina, Hugo López-Gatell anunció oficialmente que la pandemia estaba terminando en México y con ello iniciábamos una “fase endémica”. Su razonamiento, absolutamente técnico, se basa en las actuales tendencias de contagio y en las relativamente bajas cifras oficiales de mortalidad por Covid-19.

El problema no es la definición misma de la etapa epidémica, sino la actitud que tienen y tendrán ahora las autoridades hacia la enfermedad. A este punto, es absolutamente claro que les urge darle la vuelta a la página y que la gente comience a hablar de otra cosa que no sea la pandemia. Han sido más de dos años de pesadilla en los cuales han perdido la vida, según las mismas cifras de exceso de mortalidad documentadas por el gobierno, más de 630 mil personas.

El determinar que el comportamiento de la enfermedad pasa del de una pandemia al de una endemia podría ser normal, si se contara con mucha información y sistemas de control de los cuales hemos carecido desde un inicio. A diferencia de otros países, México nunca ha dado seguimiento a los casos. Debido al mínimo número de pruebas que se llevaron a cabo, el número real de contagios siempre será desconocido. No hay una manera de darle seguimiento a los pacientes actuales o pasados y, por lo tanto, no podemos saber cuántos están en riesgo de padecer covid largo.

El querer endulzar con la palabra “endemia” para con ello minimizar el riesgo, por lo menos a los ojos de la población, es absolutamente irresponsable. En el mundo existen muchas enfermedades endémicas qué son de muy alto riesgo y con una alta mortalidad. “Endemia” no es el equivalente a algo controlado ni son buenas noticias. El simplemente decir que el Covid-19 en México ahora es endemia no significa que la pandemia haya terminado en el mundo. Estamos muy lejos de eso.

Lo que escuchamos el martes fue un discurso triunfalista que deja muchos pendientes. Por ejemplo, quitar el color rojo de los semáforos y decir que el cubrebocas nunca ha sido obligatorio no significa, ni por error, que esto es el fin de la pandemia.

López-Gatell quiso ser muy enfático en, según él, “desmentir a todos esos columnistas que han mentido” diciendo que México es el cuarto lugar en mortalidad en el mundo. Para ello, mostró una tabla con las cifras de mortalidad por cada millón de habitantes comparada en 30 países, donde México era el 28º. Lo que no mencionó es que gran parte de esos países tienen poblaciones menores a la 10ª parte que México. Lo que tampoco mencionó es que la mayor parte de esos países superan por mucho a México en la tasa de pruebas realizadas a su población, por lo tanto, mientras estos reflejan números más cercanos a la realidad, México solamente reporta los muertos oficiales, que provienen de los pocos diagnósticos oficiales. Otra vez: debido a las pocas pruebas realizadas, en México no conocemos ni conoceremos nunca las cifras reales de la morbi-mortalidad por covid.

Pero quizá la parte más irresponsable de esta declaración es la carencia de un plan. Simplemente no nos dijeron qué sigue, independientemente de una frenética campaña de vacunación, diseñada para aplicar lo antes posible millones de dosis de vacunas de AstraZeneca que están por caducar.

En México, al día de hoy, no hay un plan para dar seguimiento al covid largo y sus comorbilidades. Como lo he dicho en diferentes foros, esto va a ser un problema a mediano plazo y para el cual no estamos ni remotamente preparados.

No hay un presupuesto asignado. El darle seguimiento a las secuelas de esta pandemia y la prevención de complicaciones, así como las futuras inmunizaciones, no se encuentra contemplado en ninguna parte del presupuesto en salud. Todo lo que digan es letra muerta si no cuenta con un sustento económico.

Finalmente se anunció que el pasado jueves apenas se abriría el registro para vacunar a los menores de 12 años. Por lo que sabemos, López-Gatell ya no regresará a hablar sobre la pandemia y deja pendiente una profunda explicación sobre por qué, a mayo de 2022, México no cuenta con un plan, cronograma, presupuesto y metodología para vacunar a los niños mayores de cinco años.

Nos encontramos en una fase de baja contagiosidad. Eso es bueno. Lo que no podemos permitirnos es que la gente se confíe y en algunas semanas o meses volvamos a ver brotes de esta enfermedad.

El fondo y la forma de los mensajes es importante. El hacerlo de una manera triunfalista y, hay que decirlo, soberbia es solamente una forma de querer darle la vuelta a la página.