Las filtraciones, el ‘clickbait’ y la ética de los medios en el caso Debanhi
Columnista invitado

Es periodista, analista y consultor de comunicación.

Las filtraciones, el ‘clickbait’ y la ética de los medios en el caso Debanhi
Foto: Instagram / debanhi.escobar.

El caso Debanhi no solo ha exhibido a las autoridades, sino a los medios también.

El fiscal independiente del estado, Gustavo Guerrero, tuvo que despedir a dos de sus fiscales por los “errores y omisiones” en el caso y el gobernador Samuel García es, según la encuesta más reciente de El Financiero, ya el mandatario menos popular del país.

Con apenas siete meses en el cargo, García tiene el 45% de aprobación y parece claro que el tema Debanhi, los feminicidios en general y el asunto de la escasez de agua en la entidad le han pegado fuertemente en las últimas semanas.

Sin embargo, los medios no cantan mal las rancheras.

El papá de Debanhi, Mario Escobar, exhibió a la periodista Azucena Uresti con los mensajes de WhatsApp que le envió (o alguien de su equipo, según la periodista) por error en los que admitía estar “del lado” de la fiscalía.

Fuera o no directamente la periodista, el mensaje está ahí y la periodista ha admitido que es real. En ese sentido, hay preguntas pertinentes en el periodismo al respecto: ¿es ético que un periodista tome “un lado” en los temas que trata? ¿Debe evidenciar ese “lado” en su trabajo? ¿O debe buscar balance, imparcialidad?

Estas preguntas no son tan fáciles de responder, ya que más allá de que aquí se hablara del “lado” de las autoridades, algunos dirán que sí es válido, siempre y cuando sea de la “causa correcta”, por ejemplo, de los “derechos humanos” o, en este caso, del lado de las “víctimas”.

Azucena Uresti podrá decir, y es lo que argumenta en parte de su defensa, que su trabajo ha sido balanceado, veraz y crítico también con la autoridad. En honor a la verdad, su labor sí muestra frecuentemente esas características.

Sin embargo, ese periodismo de filtraciones (que no de investigación como argumentó ella a Rafael Barajas “El Fisgón” en radio) que también señalaba el papá de Debanhi sí es condenable cuando revictimiza y está carente de suficiente contexto y contrastes.

La periodista Ixchel Cisneros señalaba, por ejemplo, en noviembre (justo el mes que Multimedios – Milenio le dio su programa) cómo las filtraciones difundidas por el periodista de seguridad Carlos Jiménez, que se ha vuelto referencia de nota roja en redes, revictimizan en muchos casos a las personas y criticaba cómo los medios las retomaban acríticamente.

Pero en el caso de Debanhi, además de las filtraciones como tal también llama la atención cierta sincronización de entrevistas con resultados alineados a las versiones que la fiscalía de Nuevo León buscaba impulsar.

Por ejemplo, en dos días, entre el 26 y 27 de abril, Multimedios-Milenio, TV Azteca y Televisa hicieron entrevistas (al papá de Debanhi, sus amigas y el chofer) y presentaron información en un tono que apoyaba la narrativa de una Debanhi en “malos pasos”, con problemas de alcohol y quizá de drogas, incluyendo la insinuación de Uresti de que había algo bochornoso dentro de su bolsa, según la información “extraoficial” que ella tenía.

Mucho peor aún es el hambre de rating y clics fáciles que lleva a varios medios a tomar enfoques poco serios con cabezas amarillistas como estas: “Sale a la luz escalofriante predicción sobre Debanhi Escobar” (TVAzteca.com), “Mhoni Vidente habló sobre el caso Debanhi: VIDEO” (El Heraldo de México), “Se viraliza en Tiktok rap sobre el caso Debahni” (El Sol de Puebla).

Los medios han quedado exhibidos también y, además de la justicia, habrá que exigir a los medios un mayor profesionalismo en sus coberturas de estos y otros temas, porque eso también es parte del problema.