El día del orgullo geek
Tácticas Parlamentarias

Analista y consultor político. Licenciado en Ciencia Política por el ITAM y maestro en Estudios Legislativos por la Universidad de Hull en Reino Unido. Es coordinador del Diplomado en Planeación y Operación Legislativa en el ITAM. Twitter: @FernandoDworak

El día del orgullo geek
Foto: Pexels

¿Hay un objeto indispensable para viajar por el espacio? De acuerdo con el escritor británico Douglas Adams (1952-2001), era una toalla. Parcialmente es por su valor práctico. Se puede envolver en una mientras se dirige a las frías lunas de Jaglam Beta; se puede yacer sobre una en las playas de arena marmórea de Santragnius V, inhalando los alucinantes vapores marinos; se puede dormir bajo la misma bajo las estrellas que brillan con resplandor rojo en el mundo desértico de Kakrafoon; usarla para navegar una minibalsa por el pesadamente lento Río Moth; mojarla para combate mano a mano; enrollarla en la cabeza para para no inhalar gases venenosos o evitar la mirada de la Bestia Cuervácea de Traal (un animal, por demás, muy estúpido que cree que no ve a una persona si esta no la ve); o se puede agitar la toalla en una emergencia como señal de ayuda y, desde luego, secarse con esta si luce lo suficientemente limpia.

¿De dónde sacó estas ideas? De una guía de viaje imaginaria, sobre la cual me gusta más su nombre en inglés antes que su caturra traducción al español: The Hitchhicker’s Guide to the Galaxy. Ese fue el título de la primera de una serie de novelas donde mezclaba la sátira con la ciencia ficción, haciendo que pudiésemos burlarnos de nuestra cultura, mientras explorábamos la galaxia.

En el trayecto descubríamos que el azar era un gran combustible para viajes interestelares, solo superado por las malas noticias. Sin embargo, nadie era bien recibido en puerto alguno si usaba lo segundo. ¿O qué decir sobre la competencia entre el ser humano y el delfín por reclamar el título de la especie más inteligente del planeta? Suena lógico: podríamos decir que nosotros somos más inteligentes por hacer cosas como ciudades y guerras en lugar de nadar y divertirse en el mar, y ellos podrían argumentar de manera convincente que son más inteligentes por exactamente la misma razón.

La sátira de Adams no solamente abarca la serie mencionada, sino dos novelas sobre el detective holístico Dirk Gently, unos guiones para Doctor Who (el cuarto, por si lee esto algún o alguna whovian), o una eterna preocupación por el medio ambiente. Incluso hizo un atrevido diccionario con The Meaning of Lyff, el cual consistía en rescatar palabras que ya nadie usa para significaran esas cosas que no tenemos idea qué podrían ser.

En homenaje a la vida y obra de Douglas Adams, el 25 de mayo sus seguidores salimos a la calle con una toalla, celebrando el orgullo geek. No importa si nuestros hermanos separados de la saga Skywalker y sus ramificaciones hicieron su propia fecha el 4 de este mismo mes.

Y a todo esto, ¿qué tiene que ver esta celebración con la política? En realidad, mucho: no hay arma más poderosa contra el autoritarismo que el humor, cuando sale de la más profunda indignación, como es la sátira. Además, la sátira es más peligrosa cuando se le disfraza de literatura fantástica. Por ello, el proselitismo adelantado: busquen sus libros. O si quieren, pueden ver la versión en película de The Hitchhicker’s Guide to the Galaxy en Disney, y Netflix tiene una serie muy inteligente, absurda y divertida basada en la obra de Adams: Dirk Gently’s Holistic Detective Agency.

Den tres pasos atrás, contemplen el absurdo y dejen que cambie sus vidas.