Orgulloses y decidides
Archipiélago Reportera cultural egresada de la ENEP Aragón. Colaboradora en Canal Once desde 2001, así como de Horizonte 107.9, revista Mujeres/Publimetro, México.com, Ibero 90.9 y Cinegarage, entre otros. Durante este tiempo se ha dedicado a contar esas historias que encuentra a su andar. Twitter: @campechita
Orgulloses y decidides
Los presentes a la marcha LGBT+ festejan, pero también exigen que se respeten sus derechos. Foto: La-Lista/Alexa Herrera

“Su amor no daña, tu odio sí”.

“Lo que no se pronuncia, no existe”, me dijo categórica Astra, mientras se maquillaba para la sesión de fotos del Esperanza Drag. Elle es diseñadore y drag trans, nos encontramos en el camerino del Teatro de la Ciudad. Esperanza Iris, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. La razón: se prepara para la foto del concurso organizado por el Sistema de Teatros de la Ciudad de México. Astra es la única persona trans, a su lado se encuentra Greta, quien el año pasado concursó en la primera edición del Esperanza Drag, pero también Chantal de Costa Rica, los estudiantes de teatro Alexis y Ulises, entre otras, otros, otres.

La respuesta categórica de Astra correspondió a la pregunta de si es necesario el uso de la “e”, ya que hay mucha reticencia en todos los círculos sociales, académicos, en medios y ciudadanos de a pie. Me contó que era urgente normalizar el uso de la “e”, que si bien entiende que no se puede obligar a nadie, elles están en su derecho de ser pronunciades. Incluso al llegar al teatro todas, todos, todes se presentaron con la pregunta ¿cuál es tu pronombre?, pequeña acción que para la comunidad trans significa un gran avance y más si el policía de la entrada a mí me dice: su nombre, señora, y a Astra le dice: usted, caballero… debemos tener claro que sexo, género y orientación sexual no son sinónimos.

Es fundamental ser más sensible, más allá de usar un arcoíris en nuestras redes sociales o izar la bandera en las fiestas, eso está súper cool, pero la comunidad LGBTIQ+ requiere otro tipo de acciones desde el acceso a la educación, oportunidades laborales como todas, todos y todes, no se trata de cuotas de género, el fundamental acceso a la salud es primordial, ya que la violencia médica cuando se encuentran en su proceso transgénero va cargado de discriminación y transfobia, factores que son considerados afectaciones directas a la salud emocional.

Sobre la historia de las, los y les drags, Roberto Cabral, actor cabaretero homosexual con una historia de 26 años en tacones y sobre el escenario, compartió los muchos logros que se han obtenido en los últimos años, pero también de ese terrible concepto de la culpa que en los últimos meses ha provocado que compañeras, compañeros y compañeres se enfrenten a problemas de abandono propio por el miedo a seguir siendo juzgadas, juzgados, juszgades. Otro punto que compartió fue el de el arma de dos filos que ha significado la irrupción de ser drag en plataformas y televisión, ya que asegura que se apuntala el brillo y oropel, pero al final también establecen un perfil que si no cumples, significa una nueva forma de discriminación.

Al final basta echar un ojo al Transviolentómetro del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México, descubrimos que registra 24 grados de violencia entre ellos el acoso sexual, rechazo familiar, privación de libertad y negación a los derechos básicos, por mencionar algunos. Entonces vale la pena ponernos en los zapatos, tenis y tacones de las, los y les otres, para que el día de mañana les niñes asuman su identidad sin miedo, porque ese es otro gran tema y el apoyo y acompañamiento apenas comienza. En fin, que así como me contaba Astra, ella se volvió drag por un rompimiento amoroso, su pareja de hace tiempo le aceptaba como gay, pero no como trans, lo que le rompió su corazón y bajo varios brochazos de maquillaje y pestañas postizas busca sanar en comunidad.

¡Amor es amor!