La vacunación anticovid para niños ya inició, ¿es seguro hacerlo?
Columnista invitada

Es infectóloga pediatra egresada del Instituto Nacional de Pediatría, médico cirujano por la Universidad Anáhuac y pediatra egresada del Instituto Nacional de Pediatría. Tiene posgrado en Investigación Clínica por la Universidad de Harvard y un máster en Epidemiología en curso por la Universidad de Utrecht, Holanda. Es miembro titular de la Asociación Mexicana de Infectología Pediátrica. Ha colaborado en la elaboración del libro Antimicrobianos: Antivirales, Antiparasitarios, Antimicóticos e Inmunomoduladores e Infectología Pediátrica; casos clínicos.

La vacunación anticovid para niños ya inició, ¿es seguro hacerlo?
El caso se presentó en Oaxaca. Foto: Sáshenka Gutiérrez/ EFE

La vacunación anticovid para los niños de entre cinco y 11 años inició este lunes en muchos centros de salud de nuestro país. Las cifras oficiales del Consejo Nacional de Población (Conapo) indican que en 2019 se contabilizaron casi 15 millones de niños entre cinco y 12 años. Hasta el momento –indica el subsecretario de Salud– se han registrado 3 millones de niños para recibir la vacuna contra Covid-19. ¿Qué pasa con los otros 12 millones de niños que no se han registrado?

Las posibles explicaciones son las siguientes: 1) en muchas localidades, los padres de familia no tienen acceso a las vías digitales para poder registrarlos, 2) algunos niños posiblemente ya se inmunizaron debido a los programas transfronterizos en los estados del norte, 3) algunos otros, los menos, pudieron viajar a otro país (principalmente a Estados Unidos) para recibir la vacuna y 4) por miedo o desconocimiento de los padres de estos niños a la seguridad y eficacia de la vacuna y, desgraciadamente, esto es resultado en parte de las desafortunadas declaraciones realizadas previamente por nuestro secretario de Salud, quien puso en duda la seguridad de las vacunas.

Pero, ¿qué reporta Estados Unidos, país donde comenzaron la vacunación de ese grupo de edad desde noviembre del año pasado? La vacuna ha sido aplicada con su esquema completo en 8.7 millones de niños, según el reporte de morbi-mortalidad con fecha del 31 de diciembre de 2021 de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en ingles). Los efectos esperados posteriores a la vacunación fueron en su mayoría locales, como dolor en el sitio de inyección, seguidos de cansancio y dolor de cabeza; malestares que fueron leves y con una duración de 24 a 72 horas. La fiebre se reportó en el 13.6% de los niños, con mayor frecuencia posterior a la segunda dosis.

Dentro de los efectos adversos serios, según el sistema de reporte de eventos adversos a la vacunación (VAERS), se manifestaron 12 casos de convulsiones febriles, sin repercusión neurológica posterior y 11 casos de miocarditis de los 8.7 millones de dosis administradas, los cuales se recuperaron sin secuelas. Ninguna muerte asociada a vacunación. Como podemos ver en estos datos, la vacuna tiene menor incidencia de efectos adversos que los reportados en el grupo de adolescentes y adultos, esto debido en gran parte a que la dosis administrada es un tercio de la que se aplicó en el grupo previo.

Los datos analizados por los CDC comparando las hospitalizaciones de niños por Covid-19 con el estado vacunal entre niños de cinco y 11 años en el periodo de junio 2021 a marzo 2022 revela que el rango de hospitalización entre aquellos no vacunados es mucho mayor (12/100,000 vs 5/100,000) que en los vacunados. Si piensas que solo los niños con enfermedades previas fueron hospitalizados, la respuesta es que NO, hasta 51% de los niños eran previamente sanos.

¿Debo vacunar a mis hijos si previamente ya les dio covid? La respuesta es sí. Se ha comprobado que la reinfección ocurre más frecuentemente en aquellos que previamente se habían contagiado y no habían estado vacunados comparado con aquellos contagiados y vacunados.

La vacunación es la manera más eficaz de prevenir la hospitalización y muerte en cualquier grupo de edad. La vacuna es segura, es eficaz y es la clave para proteger a nuestros hijos. Para ellos, la espera ha sido prolongada, y su sacrificio y disciplina ha sido mucho mayor que en el resto de la población.