La quinta ola y sus nuevas variantes
Columnista invitada

Es infectóloga pediatra egresada del Instituto Nacional de Pediatría, médico cirujano por la Universidad Anáhuac y pediatra egresada del Instituto Nacional de Pediatría. Tiene posgrado en Investigación Clínica por la Universidad de Harvard y un máster en Epidemiología en curso por la Universidad de Utrecht, Holanda. Es miembro titular de la Asociación Mexicana de Infectología Pediátrica. Ha colaborado en la elaboración del libro Antimicrobianos: Antivirales, Antiparasitarios, Antimicóticos e Inmunomoduladores e Infectología Pediátrica; casos clínicos.

La quinta ola y sus nuevas variantes
La OMS respondió a las recomendaciones de The Lancet. Foto: AFP

Desde hace más de tres semanas hemos notado un incremento notable en el número de contagios de Covid-19, y pese a que a las autoridades sanitarias de México han tardado en reconocerlo y hacerlo público, estamos ya frente a la quinta ola de contagios por el virus SARS-CoV-2, con una velocidad de contagio 30% mayor que la subvariante Ómicron BA.1 que azotó en enero-febrero de este año. 

Una persona con esta nueva variante puede contagiar a 13.3 personas, comparado con el número de reproducción 3.3 de la cepa original proveniente de Wuhan. Según el consorcio mexicano de vigilancia genómica, al día 9 de junio de este año, la subvariante de Ómicron BA.2 fue la responsable del 57% de los casos, entrando también con fuerza en las regiones centro, sur y sureste las subavariantes BA.4 y BA.5, hasta en 12% y 16% respectivamente. Pero, ¿por qué es importante saber a qué nos estamos enfrentando? 

Un estudio reportado en Japón en marzo de este año demuestra que esta nueva subvariante tiene docenas de cambios genéticos que la hacen muy diferente a alfa, beta, gamma o delta. Escapa a las vacunas con más facilidad, y se necesita forzosamente un refuerzo para poder restaurar la protección para hospitalización y muerte. En muchos laboratorios no se puede detectar a través de técnica de PCR, ya que tiene una falla en la detección del GEN-S. Tiene una gran capacidad de crear sincicios, incrementando la capacidad de crear copias de este virus y volviéndolo más destructivo al tejido que infecta, muy parecido al poder de Delta. Siendo también casi completamente resistente a tratamientos con anticuerpos monoclonales. 

Una buena noticia se asoma con respecto a esta variante: los anticuerpos creados por la infección previa con Ómicron BA.1 tienen alguna protección contra esta variante sobre todo si han estado también vacunados. Razón por la cual, el incremento en contagiosidad no es paralelo al número de hospitalizaciones y muertes en esta quinta ola. 

La epidemióloga María Van Kerkhove, jefa del programa de emergencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), hizo hace unos días un llamado a las autoridades sanitarias del mundo entero a dar seguimiento, detección e identificación de las variantes circulantes, ante la probable emergencia de nuevas que puedan poner en un riesgo mayor la eficacia de las vacunas, y la inmunidad adquirida por infecciones previas. Es un hecho que esta no es la última variante por la que el virus mutará y que, al tener mayor capacidad de contagio, tendremos mayor capacidad de mutación. Aseguró que no estamos viviendo con Covid-19 de manera responsable, ni siquiera un poco cerca. La gente continúa muriendo por esta enfermedad innecesariamente, millones de personas se contagian cada semana, billones de personas siguen sin estar vacunadas y el sufrimiento de los más desafortunados sigue incrementando.  

La OMS nos recuerda seis simples pasos a seguir para poder protegerte a ti mismo y a los otros: 1) Vacunarte, 2) Mantener la sana distancia, 3) Usar el cubrebocas de manera correcta, 4) Cubrir nariz y boca al estornudar o toser, 5) Abrir ventanas y ventilar el ambiente, 6) Lavar las manos con regularidad.

El 6 de julio se reportaron 31 mil 116 nuevos casos de Covid-19 y 60 fallecimientos. Sin tomar en cuenta las recomendaciones de la OMS, se siguen convocando a eventos masivos en diferentes ciudades del país, negando una realidad que nos amenaza a todos. ¿Estamos viviendo de manera responsable? ¿Cuántas personas necesitan morir diariamente por esta enfermedad para volver a tomar medidas de contención? Tal parece que en este país nos estamos acostumbrando a la muerte, a pesar de conocer cuáles son las medidas realmente efectivas para disminuir la velocidad de contagio. Después de dos años y medio de la llegada de este virus, tal parece que no hemos aprendido nada.