Noticias falsas en España, periodismo a debate
Medios Políticos

Es un periodista especializado en el análisis de medios y elecciones. Tiene posgrado en Derecho y TIC, obtuvo el premio alemán de periodismo Walter Reuter en 2007, fue conductor en IMER y durante 12 años asesor electoral en el IFE e INE, editor, articulista y comentarista invitado en diversos diarios, revistas y espacios informativos. Twitter: @lmcarriedo

Noticias falsas en España, periodismo a debate
Foto: Instagram Pablo Iglesias

El 6 de mayo de 2016, la portada del derechista OKDiario en España, medio dirigido por el polémico Eduardo Inda, publicó una noticia falsa contra el partido Unidas Podemos a pocos días de las elecciones. La publicación incluía un documento apócrifo atribuido a fuentes policiacas que se presentaba como prueba de una supuesta cuenta en el paraíso fiscal de las islas San Vicente y Granadinas que, según el diario, estaba a nombre de Pablo Iglesias, exlíder de Podemos, y ahí el gobierno de Venezuela habría pagado “272,000 dólares” en 2014, sugiriendo que la creación del partido ese año nacía con financiamiento ilegal extranjero, venezolano, con la absurda narrativa de que el pago se hacía en una cuenta secreta pero a su nombre del principal dirigente del nuevo partido de izquierda español. La redacción de la “exclusiva” iba más allá, aseguraba que “Nicolás Maduro efectuó” el pago. 

Iglesias y su partido, cuando se difundió ese bulo (tiempo después se acreditó que no existía tal cuenta), se mostraban en las encuestas con altas posibilidades de convertirse en la principal fuerza opositora, con opción de formar gobierno, pero la agenda mediática en muchos espacios de gran alcance –particularmente en el programa estelar Al Rojo Vivo de la televisora La Sexta– dieron amplia cobertura al caso. 

En los informativos de La Sexta y en ese espacio estelar, dirigido por Antonio García Ferreras, la cuenta falsa acaparó debates enteros sobre los también falsos pagos de Maduro, replicando lo publicado por Inda como si se tratara de una revelación seria.

Ferreras es un periodista con prestigio, su programa tiene gran audiencia y, a seis años de distancia, ha sido exhibida su falta de ética en aquel episodio por la periodista Patricia López, quien dio a conocer el pasado 9 de julio en Crónica Libre grabaciones de lo que conversó Ferreras en una comida con el siniestro excomisario de policía José Manuel Villarejo, personaje clave en la trama de montajes mediáticos y hoy encarcelado con señalamientos de corrupción.

En “los audios de Villarejo” se escucha a Ferreras explicar con mucha nitidez que para él la información del supuesto pago hecho directamente por Maduro a Iglesias en un paraíso fiscal era burdo y poco creíble, pero de todas maneras aceptaba difundirlo: “voy con ello”, afirmaba en la reunión con el excomisario de policía (quien grababa). Se escucha a Ferreras decir: “Yo le dije Eduardo (Inda), esto es muy serio, yo voy con ello, pero esto es muy delicado y es demasiado burdo”.

Muy burdo pero iba con ello y lo difundió sin aclarar a las audiencias que ni siquiera él creía en esa información. Podemos cayó en las votaciones abajo del PSOE y hoy se debate en España el triste papel de La Sexta y de Ferreras, quien sin aclarar a su audiencia que estaba convencido de que la información era burda e inverosímil, decidió ocupar sus espacios con esa “exclusiva” e invitaba constantemente a Inda para amplificar la narrativa de que Maduro y Venezuela financiaban la campaña de Podemos.

El periodismo puede equivocarse o ser víctima de fuentes interesadas, pero usar el prestigio acumulado para darle mayor fuerza a la difusión de mentiras como estrategia deliberada de engaño es un asunto de otra dimensión, una vergüenza para el gremio, no solo un método de propaganda reprobable y poco ético para evitar el triunfo de un grupo político con el que no se coincide, sino una traición a lectores y televidentes, al gremio mismo, incluso a la posibilidad de cuestionar a políticos de cualquier signo por lo que hacen, por lo que dicen, pero no por lo que se inventa, es burdo pero de todas formas se da a conocer.