Satya
Espacio mindfulness

Es escritora –cuatro libros publicados y dos en camino–, periodista, cantautora –más de 160 canciones–, experta en respiración, yoga y meditación. Dirige el Yomu Institute, es mamá de tres hijos y pionera en el arte de materializar ideas innovadoras. Es la creadora y fundadora del sistema Enciende tu corazón para inspirar la alegría en el despertar de la conciencia. Instagram: @cynthiazakofficial

Satya
Foto: Tato Gómez para la colección de Moss Talisman de Plant the Future

Hay palabras que suenan a caramelo en la boca, a fruta en su punto, a un bocado irresistible cocinado con amor incondicional.

Deja que tu flujo de conciencia se abra con un solo término, un nombre, un vocablo, lo que quieras.

Elige una palabra y juega con ella a destajo soltándola en la voz, poniéndola en canciones, gritando o susurrando. Lo importante es que registres su repercusión en tu cuerpo y el espacio a donde está vibrando.

Reconoce el poder de lo que moviliza en tu sistema e intenta observar con el máximo de detalles lo que sientes, por dónde llega su más alto impacto de estas conjugaciones de vocales y consonantes que viajan lejos de tu cabeza y cerca de tu corazón.

Así vas a experimentar con este juego de atención plena lo que dice la famosa hipótesis de Sapir-Whorf: el lenguaje que hablamos influencia la manera en que pensamos y por consiguiente la manera en que actuamos, en definitiva el lenguaje configura nuestra percepción de la realidad, crea el mundo en que vivimos.

Ahora vamos más allá

¿Qué pasa entonces cuando empezamos a usar palabras en otros idiomas, aprendemos lenguas madres ancestrales, rezos y visiones de los mayas, incas o lakotas, incorporamos mantras en sánscrito, arameo, textos de maestros budistas tibetanos, letras árabes o hebreas a nuestra vida cotidiana?

Toda la configuración de nuestro mundo conocido se reorganiza, abrimos el espacio para otras geometrías sagradas hechas de sonidos y vibraciones que nos hacen comprender más allá del tradicional diccionario, adentrándonos en un océano nuevo capaz de mover misteriosas conexiones de nuestra vida hacia una revolución total.

Mi palabra hoy es SATYA.

En sánscrito significa verdad, lo auténtico y certero, palabra dividida en dos partes: (Sat: pureza, virtud, verdad. Ya: resultado de). 

Una verdad que cuando se pronuncia en esta lengua sonora y sabia despierta una grandeza alejada de conceptos morales intelectualizados por la narrativa que venimos repitiendo desde hace siglos. 

Una verdad que va a lo profundo de nuestro destino y propósito de estar aquí y ahora en el mundo y que tiene total conexión y resonancia con nuestra intuición, lo que late en la zona intangible, el amor incondicional, la ceremonia encendida en cada respiración.

Repitela, recuérdala, trae a Satya en tus oraciones, en tus rituales y altares, nutre esta semilla del misterio iniciático y observa las señales permanentes de tu propia verdad que te marcan el camino.

Yo celebro a Satya, mi hija menor que hoy cumple 15 años y que con su nombre de alta vibración es un constante recordatorio de vivir nuestra verdad sin miedos ni justificaciones.

Puedes incorporar este mantra para darle voz a tu verdad y que abandone la casa de la timidez de una vez y para siempre:

Yo soy Satya.

Yo honro mi verdad.

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