Otro lado del caso Camarena
Memorial

Periodista que intenta entender desde la complejidad. Conduce el noticiero Tendencias ADN40 a las 17:30 horas en la señal digital de este canal. Ha publicado reportajes de investigación en El Universal, BuzzFeed News, Aristegui Noticias, Emeequis y Radio Centro. Twitter: @maumondeo

Otro lado del caso Camarena
Enrique Camarena, agente encubierto de la DEA en México. Foto: Especial.

El homicidio del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena sigue teniendo ecos hasta nuestros días, el hecho de que Manuel Bartlett haya sido secretario de Gobernación en aquellos años y haya sido el superior jerárquico de agentes que supuestamente habrían participado en la conspiración mantiene preguntas vigentes.

El libro 100 años de espías y drogas de Carlos Pérez Ricart ofrece algunas respuestas desde otra óptica del caso, que pone en tela de juicio los cimientos bajo los que la justicia estadounidense construyó el caso para implicar a altos mandos del gobierno mexicano.

El libro desmenuza los documentos y muestra investigaciones periodísticas en las que testigos del caso denuncian que habrían sido comprados para hacer declaraciones a modo para implicar a personajes como Bartlett. A algunos de esos testigos no les cumplieron lo prometido, lo que les llevó a hablar con la prensa. Dichos testimonios judiciales se presentan como verdades irrefutables en la serie The last narc, que tiene al agente Héctor Berrellez, compañero de Camarena, como el héroe principal. De esto conversé con Pérez Ricart.

Leí con mucha atención tu capítulo del caso Camarena y las críticas que haces a la serie The last narc, ¿por qué crees que existe un interés tan grande de las productoras estadounidenses (como la de la serie Narcos también) en difundir esta versión de la historia precisamente ahora en estos años?

Me costó mucho trabajo escribirlo porque me costó mucho entrar a estudiar este caso del que todos hemos escuchado al parecer. Al parecer todos sabemos la respuesta y la verdad es que está mucho más escondida de lo que creemos, precisamente por el ruido que hay alrededor.

Tanto ruido alrededor del caso Camarena quizá nos ha hecho perder realmente la noción de quiénes son culpables o inocentes. Creo que series como la de Last narc y en general toda la industria de cine y entretenimiento con relación al mundo del narcotráfico necesita de mitos y en el caso Camarena encuentran el mito perfecto. 

Nuestro caso Camarena es probablemente lo mismo que el caso Kennedy para los estadounidenses. Tiene todo lo que necesitas para crear una gran historia: tienes los muy malos, tienes a la DEA inmersa, tienes una historia llena de teorías de la conspiración en el que están inmersos los más altos funcionarios del gobierno, con militares, con policías. Tienes absolutamente todos los ingredientes para hacer una gran historia, lo que pasa es que la realidad siempre es un poquito más compleja y conviene, por lo menos, diferenciar dónde acaba el mito y dónde comienza la realidad.

Este capítulo del libro es un intento por traernos un poco a tierra y ver la raíz de cada una de las historias que hay alrededor del caso Camarena y distinguirlas. No doy punto final al caso, pero sí le otorgo al lector los elementos necesarios para que él mismo tome o ella misma tome sus decisiones y se haga una idea, digamos un poco más coherente de la situación.

¿Qué contiene este mito del caso Camarena?

El mito tiene diferentes raíces: una tiene que ver con la participación de la CIA en México, con el hecho de que en realidad Camarena estaba por descubrir la gran historia del narcotráfico, que la DEA estaba vendiendo cocaína y asociada con Caro Quintero, con un grupo de traficantes para luego con ese dinero poder comprar armas de manera ilegal que iban a llegar a la contrarrevolución en Nicaragua

Ahí tenías todo: hacía a la CIA inmersa, tenías a la central de inteligencia del gobierno de Estados Unidos vendiendo droga, tenías el tema de armas a Irán, tenías un supuesto subsidio a campos de guerrilleros, tenías el involucramiento del exsecretario de Gobernación de esa época Manuel Bartlett en todo esto. Tenías demasiadas piezas que hacían una historia francamente interesante; lo que pasa es que cuando vas desgranando la historia ves que las cosas no son tan sencillas y para dar esas explicaciones necesitas más evidencia por lo menos. Ahí cito a Carl Sagan: teorías extraordinarias necesitan también de evidencia extraordinaria y en este caso no la tenemos.

Ya en una edición pasada de esta columna se han analizado los documentos de la justicia estadounidense que implicaron a Rubén Zuno Arce, cuñado de Luis Echeverría. Para encontrar otra óptica del asunto, quien lee este texto puede buscar el libro de Pérez Ricart en editorial Debate.

Pero también en esta columna se ha insistido en el esclarecimiento de hechos de la llamada Guerra sucia y el autor del libro es precisamente uno de los integrantes de la comisión del gobierno federal para llegar a la verdad de ese periodo.

Tú participas en la Comisión de la Verdad que se estará encargando de revisar decenas de documentos del pasado que no siempre están completos y que no siempre cuentan toda la verdad, ¿qué podemos aprender del pasado para preservar hoy documentos que den cuenta de esta guerra contra el narco que vivimos para que en un futuro no necesitemos una nueva comisión de la verdad?

Los documentos son importantes, a veces por lo que callan y muchas veces por lo que dicen. El que no digan ciertas cosas los documentos ya insinúa algo. En segundo lugar, los documentos tampoco te sirven si no tienes la otra parte de la historia que son los testimonios. En la Comisión de la Verdad pude corroborar testimonios que de alguna manera borraban las zonas de silencio que tenían los documentos. 

El trabajo de la comisión tiene que llevarte a que te ancles con el presente, si no te provoca inferencias sobre el presente, necesariamente se trata de un esfuerzo fallido o meramente academicista. Con la comisión lo que intentamos es vincular y mostrar claramente cómo la violencia y la impunidad del pasado habilita la impunidad y violencia del presente.

El reto hacia el futuro será que los cuerpos de seguridad ideados por el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador no terminen siendo arrastrados hacia la opacidad en la que ha vivido la Secretaría de la Defensa Nacional por años, tras ser incorporados ahí. El trabajo documental que emprendan y la habilidad del Congreso para llamarlos a rendir cuentas serán clave para que la impunidad de las violaciones a derechos humanos de hoy no habiliten otras mañana.