Elección en Brasil: ¿volverá a gobernar la izquierda?
Medios Políticos

Es un periodista especializado en el análisis de medios y elecciones. Tiene posgrado en Derecho y TIC, obtuvo el premio alemán de periodismo Walter Reuter en 2007, fue conductor en IMER y durante 12 años asesor electoral en el IFE e INE, editor, articulista y comentarista invitado en diversos diarios, revistas y espacios informativos. Twitter: @lmcarriedo

Elección en Brasil: ¿volverá a gobernar la izquierda?
Luiz Inácio Lula da Silva y Jair Bolsonaro. Fotos: AFP.

El próximo 2 de octubre, Brasil celebra una tensa elección presidencial que enfrenta al ultraderechista gobernante en funciones, Jair Bolsonaro, contra el exmandatario de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva, puntero en las encuestas.

En el país hay 147.9 millones de personas habilitadas para votar cuando abran las urnas y las encuestas colocan el ánimo ciudadano en favor de Lula, muy arriba de Bolsonaro, aunque no está asegurado el triunfo automático en primera vuelta. La polarizada contienda y el duelo de noticias falsas no han menguado las tendencias en lo sustantivo y al cierre de campañas el candidato de izquierda se perfila para ganar con buen margen. Incluso en la encuesta más reciente que publicó el poderoso consorcio mediático O Globo reconoce que los números están con Lula, aunque lo ve a cuatro puntos de la victoria directa en primera vuelta. 

La encuesta de O Globo, publicada el 12 de septiembre, ve un crecimiento sostenido en Lula, quien registra 46% de intención de voto, 15 puntos arriba del 31% que tiene Bolsonaro en esa misma medición. Es cierto que ningún opositor ha ganado en primera vuelta, pero el muy probable regreso de la izquierda a la presidencia de Brasil araña ya esa posibilidad. 

En Brasil, el voto es obligatorio para mayores de 18 años e incluso pueden participar personas con 16 años cumplidos, aunque ellas y ellos de manera voluntaria. Es necesario ganar con más del 50% de votos para que todo se resuelva el domingo 2 de octubre. Si Lula tiene menos de ese porcentaje, aunque le gane ese día por varios puntos a Bolsonaro, tendrá que medirse con él nuevamente en segunda vuelta el 30 de octubre, donde –según la misma encuesta– llegaría también con ventaja, pero habría un mes extra de campaña y el escenario ideal siempre puede complicarse.

O Globo proyecta que si la eventual segunda vuelta se diera hoy, Lula ganaría con 53% de votos contra 46% de Bolsonaro, es decir, pasaría de una proyección con 15 puntos de ventaja en primera vuelta a una de 17 puntos de ventaja en segunda.

Lula ha tejido alianzas con posiciones más hacia el centro y suma cada vez más. Bolsonaro carga con la inflación, el manejo desastroso de la pandemia, sus posturas intolerantes y ultraconservadoras, aunque es hábil: a tres meses de la elección movió sus cartas para lograr aprobación de más de 7 mil 500 millones de dólares para ayuda social, subsidios con evidente lógica electoral que tratan de emular los apoyos líquidos que Lula y la izquierda han impulsado para terminar con la pobreza extrema, aunque en el caso de Bolsonaro, al ser un paquete de beneficios que nace en el contexto electoral, ha generado críticas por la evidente irresponsabilidad fiscal que entraña y la urgencia de repartir los recursos antes de la elección.

Bolsonaro sabe que las encuestas son desfavorables, tal vez por eso, además de su paquete de apoyo social, insiste en sembrar la narrativa de fraude en favor de Lula, poniendo en duda el modelo de voto electrónico que tiene desde hace años Brasil (el mismo que le dio el triunfo en la pasada contienda) y ahí existe un riesgo de crisis similar a lo que ocurrió con Donald Trump en Estados Unidos, quien aseguró que el voto postal era un fraude.  

Los vientos soplan claro a la izquierda, se consolidan así en la región. Aunque en Brasil, si hay segunda vuelta, nadie podrá asumir que las urnas serán un trámite, vendrá un octubre muy complicado de campaña extendida en una economía clave para América Latina y un territorio decisivo para la nueva ola de izquierda en el continente.