Oposición unida
En contraste

Es senadora de la República, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos y recientemente nombrada vicecoordinadora del Grupo Parlamentario de Acción Nacional, es la primera mujer que ocupa ese cargo. Twitter: @kenialopezr

Oposición unida
Foto: Alexa Herrera / La-Lista

En Palacio Nacional se frotaban las manos esperando que la oposición se dividiera en el Senado mexicano ante la discusión para reformar la Constitución y prolongar la presencia de las fuerzas armadas en tareas de seguridad pública, sin embargo, demostramos cómo el bloque opositor está fuerte y unido para defender a México ante una estrategia que ha generado inseguridad, con las cifras más altas de asesinatos y de desaparecidos de la historia moderna.

La oposición le ha hecho frente a las propuestas improvisadas de Morena. Hemos alzado la voz para que las malas decisiones del gobierno de Andrés Manuel López Obrador no sigan dañando a las familias mexicanas. Y por eso apuestan por la división. A Palacio Nacional, como todo gobierno populista, no le gusta que la oposición esté unida, no le gusta que se hable sobre la terrible inseguridad que vivimos en el país. Y tampoco aceptan los reclamos legítimos de que urge cambiar la estrategia de abrazar a los delincuentes.

En Morena no les gusta escuchar que su supuesta transformación es un fraude, que no tiene rumbo y que le hace daño a los mexicanos. Sus decisiones han creado una altísima inflación. Las familias no pueden llevar comida a sus mesas por los precios tan altos.

A Morena le incomoda que los mexicanos levanten la voz para exigir medicamentos. Le disgusta que la oposición exija transparencia y que se castigue a los corruptos de este gobierno. Por eso sueñan con que la oposición se divida y dejar en desprotección a los mexicanos. Pero una vez más se equivocaron.

Lo vivido ayer en el pleno del Senado fue ejemplo de que nos une una causa: la de defender a México de los malos gobiernos. Lo que nos toca como legisladores es seguir construyendo con el bloque opositor para detener los abusos del poder.

Hoy, los mexicanos viven con miedo de que los asalten camino a su trabajo, que los desaparezcan, que entren a su casa, que les rompan un vidrio en el semáforo, que los amenacen con un arma, que los apuñalen por no dar su celular, que los maten por no pagarle al crimen organizado, lo que, por cierto, la alcaldesa de Tijuana considera legítimo “derecho de piso”.

Acción Nacional lo ha dicho claro y fuerte: no vamos a apoyar ninguna reforma constitucional para militarizar al país. Nosotros sí reconocemos la exigencia de organismos nacionales e internacionales para que las fuerzas de seguridad sean civiles. Sabemos que las fuerzas armadas no están hechas para atender esas actividades y que esta iniciativa no es la solución.

Es urgente construir una estrategia donde los municipios, las entidades federativas y la federación tengan policías civiles y capacitados que le arranquen al crimen organizado el poder que hoy tienen.