No a la militarización del país
En contraste

Es senadora de la República, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos y recientemente nombrada vicecoordinadora del Grupo Parlamentario de Acción Nacional, es la primera mujer que ocupa ese cargo. Twitter: @kenialopezr

No a la militarización del país
Fotografía: Guardia Nacional/ Facebook

Lo sucedido el fin de semana en la Cámara de Diputados es indignante. Morena y sus partidos aliados aprobaron –al vapor– adscribir a la Guardia Nacional a las Fuerzas Armadas y se burlaron de la Constitución.

El presidente Andrés Manuel López Obrador prometió pacificar al país en seis meses y mintió. Prometió fortalecer a las policías estatales y municipales, y mintió. Prometió que las Fuerzas Armadas dejarían de hacer tareas de seguridad pública y también mintió. Han sido cuatro años de mentiras y más mentiras.

La estrategia de abrazar a los delincuentes ha puesto en un riesgo constante a los mexicanos. Más de 124 mil personas han sido asesinadas, y más de 35 mil se encuentran desaparecidas.

Los índices delictivos van en incremento. En el primer trienio de este gobierno, los homicidios dolosos aumentaron 60%, las violaciones 49%, la extorsión 38%, las lesiones dolosas 7.5% y los feminicidios 4.4%. Solo por mencionar algunos delitos.

El gobierno federal ha abandonado a las fuerzas policiales civiles. En 2020 recortó el presupuesto para el programa de fortalecimiento para la seguridad pública (Fortaseg) y en 2021 lo eliminaron. Mientras tanto, a la Guardia Nacional en su último año le dieron el mismo presupuesto que al Fortaseg en toda su vida de operación.

¿Para qué servía este recurso? Para que las policías municipales y estatales recibieran capacitación, profesionalización, armamento y se establecieran acciones reales para prevenir el delito. Pero nada de eso le importó al gobierno federal, porque han desmantelado a los estados y municipios. Y ese es el verdadero riesgo, que si no fortalecemos a las policías civiles, la militarización será para siempre.

Prometieron desde el gobierno federal que la Guardia Nacional sería un instrumento para prevenir el delito, para preservar la seguridad pública, para recuperar la paz y combatir a la delincuencia, pero nada de eso fue cierto. En tres años no ha disminuido la violencia, todo lo contrario. Desde Baja California hasta Quintana Roo, el país está sumido en una ola de violencia inhumana.

Desde Palacio Nacional quieren perpetuar la presencia del ejército en las calles. Si quisiera regresarlos, tendría que estar invirtiendo en la alternativa, en la policía civil, pero no lo hace, porque los ha abandonado. Le mintieron al pueblo de México y Morena ha hecho el trabajo sucio en la Cámara de Diputados para violar la Constitución y el proceso legislativo. 

En el Senado de la República, como bloque de oposición, hemos dado cifras claras de cómo la estrategia de seguridad ha fallado. Hemos argumentado con base en la Constitución y los tratados internacionales. Y el compromiso es claro: defender a los mexicanos para que nuestro país no se militarice.