Ilegalidad, sinónimo de Morena
En contraste

Es senadora de la República, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos y recientemente nombrada vicecoordinadora del Grupo Parlamentario de Acción Nacional, es la primera mujer que ocupa ese cargo. Twitter: @kenialopezr

Ilegalidad, sinónimo de Morena
Foto: Especial

El domingo pasado, fuimos testigos del desvío ominoso de recursos públicos para cumplir con las terquedades del presidente López Obrador. Como el primer mandatario no acepta la oposición a su gobierno y que los mexicanos están dispuestos a defender nuestra democracia, se organizó su propio mitin en la Ciudad de México.

Se tuvieron reportes de entrega ilegal de apoyos, trajeron gente de todo el país y pagaron vuelos, hospedaje, incluso contra su voluntad. En lugar de reparar el Metro, lo llenaron de carteles; desviaron recursos de las instituciones de gobierno y desperdiciaron recursos públicos, todo para cumplir un capricho, basado en la egolatría del presidente.

Los servidores públicos federales, estatales y municipales de Morena le hicieron el trabajo sucio a López Obrador. Acarrearon gente para llenar el evento del primer mandatario. A trabajadores, tianguistas, locatarios de mercados, ambulantes, incluso a beneficiarios de programas sociales los amenazaron con quitarles sus apoyos, sus plazas o no renovarles contratos si se negaban a ir a la marcha.

El “humanismo” de López Obrador está basado en el acarreo, en la egolatría del presidente, en el mal uso de recursos públicos. El “humanismo” de Morena está basado en los contratos a modo, en la corrupción, en los sobres amarillos llenos de dinero, en las casas grises y en las obras obsoletas. Obligan, amenazan, amedrentan al pueblo de México con tal de quedar bien con el presidente.

Los gobiernos de Morena se niegan a pagar medicamentos, a ofrecer servicios de salud dignos; se rehúsan a detener la violencia, pero eso sí, para el mitin del presidente no escatimaron ni un centavo. En cuatro años de gobierno, no han dado un solo resultado en favor de los mexicanos, pero para marchar, no tuvieron ningún reparo.

Durante este gobierno, más de 135 mil personas han sido asesinadas. 10 mujeres son asesinadas diariamente en nuestro país. Más de 37 mil personas se encuentran desaparecidas. El gobierno de Morena pasará a la historia como un gobierno que tiró los recursos públicos en obras, el gobierno de la complicidad con el crimen, del contrato por influyentismo y de la corrupción.

Los contratos que le ha dado el gobierno federal a la prima del presidente o al hijo de Manuel Bartlett, los nexos de una empresa contratista de Pemex con la nuera del presidente en torno a la “Casa Gris”, los sobres amarillos llenos de dinero que recibieron los hermanos del presidente. Incluso, la ilegal campaña que desplegaron para promover, con dinero de los mexicanos, la imagen del primer mandatario en el transporte público de la Ciudad de México, así como los cientos de camiones que movilizaron para subirle el ego a un presidente que prefiere eventos populistas que dar resultados, se llama corrupción.

No cabe duda que este gobierno sólo ha sabido hacer campaña pero no han sabido ser gobierno. El domingo, quedó al descubierto que su propuesta únicamente es movilizar su estructura partidista, que sirve para los intereses políticos y no para buscar el bien común de los mexicanos.