La construcción de una economía ecológica salvaría al Amazonas de una ‘pesadilla’
Foto de Nareeta Martin en Unsplash.

Según las advertencias de un científico líder, el Amazonas se transformará en una “pesadilla altamente degradada” a menos que se desarrolle una economía sustentable basada en la biodiversidad, que valore adecuadamente los servicios del ecosistema y los productos de la selva tropical.

El Profesor Thomas Lovejoy, el “padrino de la biodiversidad”, dijo que si continúan los desarrollos económicos agroindustriales como la ganadería, la producción de aceite de palma y la minería, el ciclo hidrológico de la selva tropical se hará “añicos”, con la alteración severa de los sistemas climáticos del planeta.

Arreglar esto requerirá de una economía verde innovadora que monetize la comida, los medicamentos, la acuicultura y las regulaciones climáticas que proporciona la selva, dijo Lovejoy, un veterano miembro de la United Nations Foundation y presidente del Amazon Biodiversity Centre.

¿Se debe encerrar a la biodiversidad para entretener a la ciencia y anular su valor práctico? De hecho ha contribuido sustancialmente al bienestar humano de formas que simplemente no se registran o que las personas no toman en cuenta”, escribió en un ensayo publicado por la Royal Society.

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Sir Partha Dasgupta, profesor de la Cambridge University, le encargó la pieza. Él enviará a la Tesorería del Reino Unido un reporte sobre el verdadero valor de los servicios de los ecosistemas que proporciona la naturaleza, y quería tener claridad sobre la situación de la selva del Amazonas. Su reporte es parte de una tendencia para ponerle valor financiero a la naturaleza con la intención de prevenir su destrucción.

Es síntoma de poca visión no ponerle precio a la naturaleza, de acuerdo con Lovejoy, científico estadounidense que ha estudiado al Amazonas durante más de 50 años. “Los esfuerzos de conservación han sido inútiles (y no han fallado por completo), pero se han enfocado demasiado en la conservación, y no han pasado suficiente tiempo ayudándole a las personas a entender el valor”, dijo.

“A algunas personas no les gusta hacer eso. Objetan ponerle precio a la naturaleza, o lo que sea. Y yo creo que es una manera de pensar las cosas con poca visión, porque sólo reconoce una parte del valor. Y si no reconoces el valor, entonces es lógico que aquellas míticas bestias llamados “responsables de las decisiones” simplemente le pondrán el valor de cero”.

Durante décadas, el Amazonas ha sufrido deforestaciones porque no lo ven como una fuente importante en el sentido de las oportunidades económicas, sólo como un lugar de donde extraer recursos, argumentó Lovejoy. El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, dijo que las reservas ecológicas “estorban al desarrollo”. Bajo su liderazgo, la deforestación alcanzó su punto más alto en 12 años.

“El actual gobierno de Brasil tiende a considerar a la selva y su biodiversidad como un sitio de bajo valor, en comparación con actividades económicas como la ganadería, los cultivos de soya y la minería”, escribió Lovejoy. “En contraste, el valor más alto del Amazonas se encuentra en el desarrollo que se basa en la biodiversidad de la selva, y en mantener el ciclo hidrológico para el Amazonas y el sistema climático de Sudamérica.

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“Un Amazonas del futuro que no se haya beneficiado de una trayectoria de desarrollo basada en la biodiversidad, será insignificante en comparación con el lugar que encontraron los primeros exploradores”, añadió. “La muerte del ecosistema conllevará a un ciclo hidrológico hecho añicos, instalaciones hidroeléctricas abandonadas, pesca escasa, economías urbanas marginales e impactos al clima de todo el continente … el Amazonas pasará de ser un Edén a ser una pesadilla altamente degradada”.

La parte menos conocida es cómo nuevas percepciones de la biología pueden tener aplicaciones prácticas sobre el bienestar humano. El científico del clima brasileño Carlos Nobre describe al Amazonas como una de las “mejores exhibiciones” del Amazonas, con “incalculables” sustancias moleculares con funciones específicas y útiles, la mayoría de las cuales aún son desconocidas para la ciencia.

Por ejemplo, una víbora tropical del Amazonas, la serpiente terciopelo, inspiró el descubrimiento de los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ACE), que han extendido las vidas de millones de personas al controlar la presión sanguínea. El curare, un relajante muscular que se utiliza en cirugías, aún se cosecha directamente en el Amazonas.

“Nunca nadie se detiene a pensar de dónde viene todo esto. Y realmente proviene de lo que hacen los seres vivos, que es adaptarse a varias condiciones en sus hábitats, y resolver desafíos biológicos”, dijo Lovejoy. “Casi todas las sociedades humanas valoran las bibliotecas, pero nunca piensan en la naturaleza como una enorme biblioteca viviente, que no sólo acumula toda la información y soluciones que existen hasta ahora, pero también lo nuevo que prácticamente inventan a diario”.

La aseguradora Swiss Re estimó que más de la mitad del PIB global (42 billones de dólares) depende de la biodiversidad altamente funcional. El Foro Económico Mundial califica a la pérdida de biodiversidad como uno de los cinco mayores riesgos para la próxima década, y los expertos dicen que las instituciones financieras están cada vez más conscientes de que llegarán regulaciones sobre la biodiversidad.

El 17% del Amazonas ya fue deforestado e investigaciones sugieren que el 20 o 25% de deforestación llegará al “punto de no retorno” en donde la selva tropical comenzará a convertirse en una sabana. Antes se creía que este momento crucial estaba a décadas de distancia, pero una publicación en la revista académica Nature Communications del año pasado sugirió que el 40% de las selvas tropicales existentes ya está a punto de transicionar.

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“Ya se pueden observar los comienzos del ‘punto de no retorno’, no es un modelo teórico”, dijo Lovejoy. Él estima que tenemos entre cinco y diez años para detener la deforestación.

“Ya se pueden ver cambios en las especies de árboles, entre los que se lograron adaptar a las condiciones de mucha humedad y los que se adaptaron a condiciones más secas. Entonces pienso que el momento es aquí y ahora“, dijo.