El consumo de carne de res, pollo y huevo se reduce ante el alza de precios

Consumir carne de res, pollo o huevo cada vez sale más caro. Los precios han aumentado más del 30% en los últimos cuatro años, especialmente en los últimos meses, y esto ha provocado una reducción en el consumo en los hogares, de acuerdo con especialistas.

De 2019 a junio de este año, el kilo de milanesa de res pasó de 158 pesos a 208 pesos; la pechuga de pollo, de los 116 pesos por kilo a 147; y el huevo, de 28 pesos a más de 40; y aunado a ello, voces del sector advierten que el precio de las principales fuentes de proteína en México no bajará durante 2022.

Estos productos básicos en la alimentación fueron incluidos en el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC), el plan que anunció el gobierno federal en mayo para mitigar el impacto del alza de precios en productos básicos en el gasto de los hogares, pero en lugar de mantener una cifra estable, estos alimentos han tenido una tendencia al alza.

Factores como la inflación en México, muy cerca del 8%, la sequía en varios estados del país, la inseguridad y cuestiones externas como la guerra entre Rusia y Ucrania han sido las principales causas en el aumento de precios de la carne de res, el pollo y el huevo en el país, y la reducción en el consumo de este productos es una realidad. 

La carne de res

Cuauhtémoc Rivera, líder nacional de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), explicó que en mayo, a nivel nacional, un cliente compraba en promedio 5 kilos de carne a la semana, pero en junio disminuyó a 2 kilos por semana.

Su lectura del escenario en el consumo de carne es una realidad a la que se enfrentan los comerciantes. Julio César Robles abrió su propia carnicería en mayo de 2020, a unos meses de haber iniciado la pandemia en México, y vendía entre 500 y 400 kilos de res a la semana, una cifra que en 2022 bajó a un promedio de 300 a 350 kilos en el mismo lapso. 

Con 12 años en el oficio de carnicero dice que nunca había visto un aumento tan alto, lo más caro que dio el kilo de milanesa fue de 190 pesos. “La gente sigue consumiendo, pero ahora es menos, si se llevaban un kilo ahora medio o tres cuartos”. 

Aunque la gente se ha quejado del aumento frente a su mostrador mientras los atiende, les explica lo mismo que a él le dicen: el costo del alimento del ganado ha aumentado y eso ha impactado en las ventas. “Una vez que sube la carne de res, ya no baja”, advierte.

Julio César no ha sido el único, también Uriel Cruz, un carnicero de 44 años de edad en un mercado de Milpa Alta, explica que “los precios subieron mucho, algo que no se había visto, solo pasaba en diciembre, pero no tanto, la gente consume menos porque no hay dinero”. 

Hace un año, Uriel, con 22 años en el oficio, vendía 70 kilos de productos cárnicos al día y ahora solo vende 30 kilos, menos de la mitad. La clientela que solía comprar un kilo ahora solo compra medio o un cuarto de kilo. “Muchos optan por el recorte o el hueso”, dice.

Comenta que los impactos en el negocio ha provocado que despida a uno de sus empleados y asegura que él mismo ya no come carne y compra su despensa al día.

El precio del pollo 

En los 30 años que ha dedicado al negocio de la venta de pollo, Victoria González, de 66 años de edad, jamás había visto un aumento en el precio como ahora. Recuerda que el precio más alto del kilo de pechuga fue en 2022 cuando alcanzó los 120 pesos. 

“Los precios están demasiado elevados, nunca se había visto como ahora. En diciembre estaba en 65 pesos el kilo de pechuga y ahorita está en 90 pesos, pero estuvo hasta en 120 pesos”, cuenta.  

El alza de precios ha provocado que su clientela compre menos, “por ejemplo, en lugar de una pechuga, ahora se llevan la mitad o mejor compran surtida (hueso con maciza) o el retazo, que cuesta 60 pesos por kilo, pero la pierna, muslo y pechuga se venden menos. No hay barato ahorita, pero eso es lo más económico”, explica Victoria, quien antes vendía de 15 a 16 pollos al día, ahora sus centas son de 12 y 13 pollos completos. 

“En este negocio nunca había visto una alza como ahorita, no solo en el pollo, en todo”, cuenta Jacobo Morales, un pollero con 18 años de experiencia. 

“La gente ha dejado de consumir pollo, no les alcanza. En lugar de llevarse una pechuga, piden la mitad. Antes de la pandemia vendía 40 pollos diarios y ahorita bajó a 20”, relata Jacobo, quien estuvo a punto de cerrar su pollería porque comenzaba a perder dinero en lugar de ganar. 

Ambos comerciantes afirman que el precio del pollo no es estable, siempre sube y baja, pero entre las demás proteínas de origen animal, sigue siendo la más económica. 

“Hoy el pollo es la opción con más rendimiento en gasto para los consumidores, pues el precio de la carne de res está 2.6 veces por arriba del pollo, mientras que la carne de cerdo está 1.4 veces por arriba”, dice Karen Piña, de Nielsen IQ México, una firma consultora especializada en consumo. 

El huevo

“En los últimos meses el precio del huevo aumentó hasta alcanzar los 44 pesos por kilo, algo que no se había visto antes”, cuenta Fernando de la Teja, un comerciante de la CDMX con seis años en el negocio de abarrotes y cremería. 

De la Teja percibe que la gente también ha bajado su consumo de huevo. Él vendía hasta cuatro cajas de huevo al día, ahora solo dos y a veces tres cajas. Cada caja contiene 22 kilos de huevo aproximadamente. “Si antes se llevaban un kilo, ahora solo medio”, dice. “A veces se quejan, pero se dan cuenta que en otros lados está más caro”.

El comerciante cuenta que no ha afectado a su negocio, gracias a que vende productos de abarrotes y de cremería. Yaquelin Cruz, de 25 años de edad, está en la misma situación. Con cinco años al frente de su tienda de abarrotes se dio cuenta que desde hace seis meses el kilo del huevo no baja de los 38 pesos. Actualmente, cuesta 45 pesos, cuando antes de la pandemia, el kilo costaba entre los 28 a 30 pesos.

“La gente dice que está caro, pero es algo que se ocupa mucho, se vende un poco menos, en lugar del kilo, se llevan medio”, dice. 

Los precios de la carne de res y de pollo no bajarán

Una persona en México consume cada mes un promedio de 2.92 kilos de carne de pollo, 1.27 kilos de carne de res y 1.73 kilos de carne de cerdo, según el compendio estadístico 2022, del Consejo Mexicano de la Carne (Comecarne).

Pero actualmente la gente “ha comenzado a comer productos con menos proteína porque es más barato. Si esto sigue, seguirá bajando hasta tener que dejar de comer pollo, que era la proteína (de origen animal) más económica, a la vegetal, como frijoles y lentejas”, explica Ernesto Hermosillo, presidente de Comecarne.

Él prevé que el precio del pollo se estabilizará en el corto plazo y descarta que eso suceda pronto en la carne de res o cerdo.

Karen Piña, de NielsenIQ, también ve esta tendencia y asegura que “las cosas que subieron no vuelven al lugar donde partieron. La situación del país se enfrenta a retos importantes en gastos, los alimentos siguen siendo uno de los principales gastos de las familias. La inflación en (el precio de) las proteínas está obligando a las personas a buscar opciones más asequibles”. 

En mayo de 2022, el valor de la canasta básica alimentaria, el conjunto de alimentos suficientes para satisfacer las necesidades de un hogar en zonas urbanas, alcanzó su precio más alto de mil 982 pesos por persona al mes, de acuerdo con México, ¿cómo vamos?.

Según datos proporcionados por la Profeco a La-Lista, los precios promedio de estos productos durante los últimos cuatro años, se comportaron de la siguiente manera:

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En el caso del huevo existen otros datos. En su Reporte Estadístico Mensual de Precios del Mercado Avícola Junio 2022, la Unión Nacional de Avicultores indica que el precio ha aumentado de la siguiente manera: 

  • Enero: 37.72 pesos
  • Febrero: 37.72 pesos
  • Marzo: 39.67 pesos
  • Abril: 40.25 pesos
  • Mayo: 39.93 pesos
  • Junio: 42.17 pesos 

Todos los especialistas apuntan a que este panorama no cambiará hasta que la inflación comience a bajar y, de acuerdo con los pronósticos hechos por el Banco de México, la meta de un máximo de 3% se alcanzará en el primer trimestre de 2024.

Estos son algunos consejos que puedes seguir ante el alza en estos productos, según los comerciantes y personas entrevistadas para este trabajo:

  • Estar atento al comportamiento de los precios. Por ejemplo, si un consumidor acostumbra a comprar pechuga de pollo, podrá encontrar un costo más accesible en el muslo y pierna de la misma especie.
  • Busca otras opciones. Las carnes frías, como las salchichas, son una excelente fuente de proteína cárnica y representan son una opción más accesible al bolsillo de los consumidores. El reto será mantener los atributos de calidad y frescura. 
  • Tómate tu tiempo. Dedica tiempo para realizar las compras y tener oportunidad de buscar los mejores precios.
  • Prioriza las frutas, legumbres y verduras de temporada.
  • Incluye en tu dieta proteínas de origen vegetal como nueces, almendras, entre otros.