Incode: la empresa mexicana de biometría que “promete decirle adiós a los papales”
Foto: Cortesía Incode

¿Cuántas veces hemos visto que para hacer algún trámite en un banco o para viajar nos piden copias y copias de nuestra documentación personal? Y si algo se te olvida, ya no puedes seguir con el trámite. Además de lo riesgoso que puede ser perder esa documentación y el riesgo de que sea mal usada.

Una empresa mexicana de tecnología en biometría ha logrado implementar sistemas biométricos para facilitar la autentificación de las personas, lo que deja fuera el requerimiento de papeles o  identificaciones impresas. Incode es una empresa unicornio, con una plataforma de verificación y autenticación de identidad basada en Inteligencia Artificial (AI) que promete decirle adiós a los papeles.

“Una sola identidad en todas partes: eso es el futuro”, afirma Diego Creel, director general de Incode en México.

Para Creel, la implementación de la biometría será un punto de no retorno para México. Se prevé que el mercado mundial de soluciones de identidad digital, donde la biometría es uno de sus componentes, pase de 23 mil 300 millones de dólares (2020) a 49 mil 500 millones de dólares para 2026, según cifras de Statista. 

“El rápido crecimiento del mercado está impulsado por el aumento de casos de fraudes de identidad y filtraciones de datos y nuevas regulaciones gubernamentales”, dice el portal de estadísticas online.

Los ingresos del mercado global de sistemas biométricos es de 36.6 mil millones de dólares (mmdd) y se espera que los ingresos del mercado global de identificación y autenticación biométrica en 2027 alcance los 99.63 mmdd, según Statista.

Incode: la empresa mexicana de biometría que “promete decirle adiós a los papales” - incode-biometria-mexico-2-1
Foto: Cortesía Incode

¿Qué es y qué hace Incode?

Incode inició como una aplicación social en 2015. Ricardo Amper, fundador y CEO, quería que a través de las fotos la gente pudiera reencontrarse, sin embargo, enfrentaba retos como la privacidad y la seguridad.

Al trabajar en ello, lograron mejorar la tecnología al capturar imágenes con mucha precisión en dispositivos (celulares) de gama baja, es decir, con una cámara de baja calidad, poca memoria RAM, para poder confirmar la información directamente sin tener que ir a servidores para validarla, así como una señal intermitente de internet. Esto les dio la oportunidad de ofrecer la tecnología a temas comerciales hacia otros sectores. 

Hoy ofrece una solución integral y automatizada, es decir, no utiliza personas para identificar a los clientes. Esto permite a las empresas tener un único punto de identidad, que va desde la incorporación de clientes de manera fácil, amigable y segura, hasta, una vez incorporados, una autenticación sin fricciones en la interacción entre personas y completamente automatizada, 

Fue así que en marzo de 2021, levantaron una ronda de capital Serie A, que ayuda a  consolidar el modelo de negocio y a contratar gente, de 25 millones de dólares. En diciembre de ese mismo año, la empresa levantó una ronda Serie B (enfocada en incrementar el valor de la empresa y los ingresos obtenidos) de 220 millones de dólares.

Así se convirtió en el primer unicornio mexicano en la industria de la biometría al alcanzar una valuación de mil 250 millones de dólares. Durante los últimos 12 meses los ingresos de la empresa crecieron seis veces, sin embargo, al no ser pública aún, no revela detalles de sus finanzas. Se considera una empresa unicornio es aquella que alcanza una valoración de mil millones de dólares sin tener presencia en la Bolsa.

Incode asegura ofrecer una experiencia segura, rápida y amigable en los sectores bancario, financiero, retail, hospitalario, gobierno, entre otros, a través de verificar y autentificar la identidad por medio del rostro. “Es avalado por el gobierno de Estados Unidos tanto en seguridad como en precisión con los más altos estándares de calidad y seguridad a nivel mundial”, señala Creel.

La tecnología de reconocimiento facial de Incode es una de las mejores del mundo, según la evaluación del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST), una agencia de la Administración de Tecnología del Departamento de Comercio de los Estados Unidos, en su informe “Face Recognition Vendor Test” de julio de 2019, con la mejor combinación de velocidad y precisión de reconocimiento facial, en comparación con otras soluciones de grado empresarial.

Actualmente, la compañía tiene más de 100 empleados y espera cerrar el 2022 con 300. Opera en más de 15 países en todas las regiones del mundo y tiene más de 100 clientes globales, algunos de ellos son Citibanamex, RappiBank; para órganos públicos, da servicios a la Cámara de Diputados con la tecnología que usan los legisladores para votar colocando con su huella digital en un sensor. 

¿Qué son los datos biométricos? 

El Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) explica que los datos biométricos “son las propiedades físicas, fisiológicas, de comportamiento o rasgos de la personalidad, atribuibles a una sola persona y que son medibles”; por ejemplo: las huellas digitales, la forma del rostro, la retina, el iris, la estructura de las venas de la mano, la forma de las orejas, la piel y el ADN, etc.

En el caso de Incode, utilizan el reconocimiento facial porque es una forma más segura que la huella digital al no requerir contacto con una superficie ni un hardware (un sistema informático) y funciona con cualquier cámara de teléfono móvil. 

La tecnología de Incode es desarrollada por la misma empresa y sus creadores aseguran que se puede adaptar a las necesidades de los clientes, es decir, incluirla en aplicaciones, como las de los bancos, donde las personas puedan acceder a sus servicios financieros mediante un dispositivo móvil a través de la verificación de su identificación y de las medidas biométricas de su rostro. 

La pandemia aceleró la digitalización

Creel describe a Incode como un cohete debido a la velocidad que ha alcanzado. Con la pandemia por Covid-19 muchas empresas se vieron en la necesidad de digitalizar algunos procesos, especialmente en el ámbito comercial, y en la obtención de clientes, donde la identidad digital juega un papel fundamental.

Con la pandemia, la gente tuvo la posibilidad de abrir cuentas bancarias desde su casa, sin la necesidad de acudir a una sucursal con copias de documentación. Sin embargo, cada vez que una persona inicia un nuevo trámite en el que debe demostrar su identidad, debe hacerlo desde cero, presentando copias y originales de papeles y comprobantes. Es decir, no hay reutilización de la identidad, las personas tienen que registrarse repetidamente con la información que han facilitado en innumerables ocasiones. 

Incode buscan crear una identidad en todas partes, esto significa que las personas con su cara puedan tener acceso a múltiples servicios sin tener que registrarse repetidamente y que decidan a quién se la comparten y con qué fin. 

Incode asegura que con su tecnología, se evita el robo de identidad al no tener humanos recopilando información y data. Uno de los componentes para hacer la verificación es una foto sin gesto, que se toma con el celular y que detecta que sea una persona viva, además, la información viaja a las bases del Instituto Nacional Electoral (INE) y regresa para confirmar que esos datos coincidan. Este proceso digital toma un minuto, pero la misión es que sea en 10 segundos. 

“Esto hace que la veracidad y la calidad de la información y de verificación de la identidad sea alta, con lo que baja el fraude, el robo de identidad y la fricción hacia el usuario final”, comenta Creel.

“Incode quiere dar el nivel de confianza que se requiere para que, sin importar el nivel socioeconómico, tenga la confianza de que sus datos e identidad están protegidos. Es lo que llamamos democratización”, dice. 

Los datos que se recopilan no se guardan en el celular del usuario, tampoco Incode se queda con ellos, lo que hace es generar plantillas biométricas alfanuméricas, es decir, convertir la cara en ceros y unos, y letras, “lo que hace que sea imposible relacionar la plantilla con tu cara”, explica Creel.

Otra de las ventajas es que esta tecnología llega a zonas alejadas en las que solo se necesita un celular, que puede ser de gama baja, y una conexión a internet incluso con intermitencia.

¿Un futuro prometedor?

La relevancia de esta industria reside en que alrededor de 30% de los consumidores mexicanos ha tenido que abandonar una compra en línea y 15% no ha podido abrir una cuenta porque olvidan sus contraseñas, de acuerdo con el reporte ‘Autenticación biométrica, el método elegido por usuarios de banca digital’ (2020), elaborado por la  FICO, empresa de prevención de delitos financieros.

Asimismo, FICO señala que su relevancia también se da por los avances tecnológicos para su uso e implementación. “La reciente y acelerada transformación digital –todavía más acentuada durante el periodo de pandemia– ha favorecido la adopción de estos nuevos mecanismos de seguridad informática”, señala Deloitte, consultora internacional de negocios, en un artículo publicado en su sitio web.

La biometría trae beneficios para los usuarios, según FICO, una autenticación única, práctica, segura y confortable, y para las organizaciones, una oportunidad de acelerar su desarrollo tecnológico, lo que, al final, redundará en ofrecer un mejor servicio y obtener mejores resultados.

Dentro de las industrias en donde opera Incode, como la banca electrónica, FICO señala que en México, 78% de usuarios de tecnología digital está dispuesto a compartir datos biométricos con las instituciones bancarias, mientras que 52% se inclina por el escaneo de huellas dactilares como alternativa para conectarse a las aplicaciones de la banca digital.

Los beneficios también se pueden trasladar a los servicios de aerolíneas, donde el 73% de los pasajeros está dispuesto a compartir sus datos biométricos para mejorar los procesos aeroportuarios, según la Encuesta Global de Pasajeros (GPS) 2021 de la IATA (Asociación Internacional de Transporte Aéreo, por sus siglas en inglés).

Los retos

Sin embargo, la protección de datos sigue siendo un tema clave: 56% indica preocupación por las filtraciones de datos, así como la claridad sobre con quién se comparten sus datos (52%) y cómo se usan/procesan (51%).

Estas preocupaciones se suman a los retos que destaca Deloitte:

  • Cuidar la integridad de los usuarios
  • Las empresas que utilicen este tipo de datos tienen que ser muy cuidadosas para almacenarlos, ya que, si esos datos se comprometen, se pone en riesgo no solo la privacidad sino la integridad de los usuarios, explica Deloitte.
  • Modernización de su tecnología
  • Aunque ha habido grandes avances, todavía hay ciertos sistemas que no están preparados para soportar los métodos de autenticación. Además, dar ese paso hacia el siguiente nivel tecnológico también representa costos altos.

Todavía existen muchas cosas por definir en la materia y que deben servir para confiar en la correcta implementación de la biometría en las diversas plataformas y dispositivos tecnológicos.

A todos estos retos, Creel agrega el talento, reconoce que México tiene buenos talentos en administración y ventas, pero existe un área de oportunidad en ingenieros, pues muchos de ellos encuentran mayores oportunidades en el extranjero que en el país.

Otro más está en la confianza del usuario final para proporcionar sus datos y el conocimiento para hacer procesos digitales en comunidades rurales. Creel dice que es importante la participación del gobierno para aumentar la conectividad y que sea partícipe de la información disponible para que la ciudadanía pueda validarse de forma rápida y segura; así como de las empresas para la transformación digital.

“Que los beneficios sean mucho mejores que los riesgos, esa bola de nieve cambiará el peso en la balanza y veremos un ritmo que no hemos visto todavía”, dice Creel, quien reconoce que la industria en México “no es madura, está acelerándose y con eso se mejora la solución, el precio y el servicio”.

Para Incode una de sus metas es seguir creciendo en el mercado mexicano y a nivel internacional, mejorar la experiencia del usuario y tener una relación más sostenible entre empresa y consumidor.

Tal vez en unos años solo bastará mirar un escaner, sonreír o poner nuestras huellas y olvidarnos para siempre de todas las copias de nuestra documentación oficial.