Este momento es perfecto
Espacio mindfulness

Es escritora, periodista, cantautora, maestra de yoga y meditación, conferencista internacional y directora de Mindfulness del Yomu Institute. Es la cofundadora del sistema de Mindfulness Yomu, emprendedora apasionada y mamá de tres hijos. Su cuarto libro Enciende tu corazón está a punto de salir a la venta. Instagram: @cynthiazakofficial

Este momento es perfecto
Foto: Pixabay

Un estudio exhaustivo sobre el impacto del afecto y del amor incondicional en los niños, hecho por la Universidad de Montreal, dio unos resultados contundentes acerca del poder del cariño, los cuidados bondadosos, los abrazos, los besos, el contacto físico sincero en el desarrollo cerebral.

La investigación encontró que los chicos con madres o adultos que los cuidan afectuosamente tienen un hipocampo (la parte del cerebro que controla la memoria, capacidades de aprendizaje y respuestas al estrés entre otras cosas) hasta 10% más grande que aquellos con madres que los rechazan o no demuestran amor.

Por ser fundamental en la memoria, un hipocampo desarrollado tiene directa relación con el registro de las emociones, la resiliencia, el desarrollo de recursos interiores para transitar calmadamente cualquier cosa que la vida nos pone adelante y sobre todo para la capacidad de aprendizaje. La memoria a corto plazo se convierte en memoria a largo plazo, se producen nuevas conexiones neuronales y la posibilidad de comprender nuevas ideas y conocimientos es ilimitada.

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Los mapas del cerebro que puede hacer una resonancia magnética muestran esto a mayor escala, cuando el sentimiento hacia el otro es de amor incondicional se iluminan y activan siete áreas relacionadas con el amor romántico y el instinto maternal y se activa la dopamina (hormona relacionada con el placer) con un impacto emocional maravilloso que balancea depresiones y pensamientos negativos.

¿Qué pasa con uno?

Como siempre insisto en que accionar hacia el otro, poner esto en el afuera es lo que hemos aprendido cultural, educativa y ancestralmente. Podemos comprender la importancia de dar, manifestar, mostrar amor a los que nos rodean. Aprender a hacerlo cada vez mejor, transformar traumas, ir a variopintas terapias para sanar heridas y trabajar para que los demás sientan ese amor incondicional y generoso. Nos han enseñado que eso es lo que hay que hacer e idealmente procuramos pulir las limitaciones para que quienes nos rodean sientan esos destellos brillantes de nuestro amor hacia ellos. Tenemos las comprobaciones científicas sobre el impacto en el cerebro al criar niños llenos de amor y si estamos en alguna búsqueda espiritual o interior sabemos que esto es lo que hay que hacer para aportar un granito de arena positivo a este mundo.

Sin embargo, y como siempre en mis columnas, vuelvo a cada uno de nosotros, a la experiencia sagrada de la autocompasión y el afecto inamovible sobre nuestro ser.

¿De qué manera practicamos el amor incondicional, respeto, bondad e ideas no belicosas con nosotros mismos? ¿Cómo hacemos para autoiluminar estas siete zonas cerebrales, llenarnos de dopamina y hacer crecer nuestro hipocampo para que nuestras memorias sean aliadas y no ejército del enemigo?

Cuando escribí la canción Este momento es perfecto, las palabras fluyeron tranquilamente sin obstáculos y cree este tema guiada por la convicción de que tenemos que comenzar a plasmar en verbos y adjetivos nuevas maneras de comunicación. En el lenguaje está la clave, la punta del ovillo del cambio de narrativa para que podamos ser generosos con nosotros mismos y que la práctica virtuosa del amor incondicional comience hacia adentro.

Otra vez haz la lista de las palabras más usadas en tu día a día para referirte a ti mismo, escríbelas y al final de la jornada las puedes leer sin juicio y con un profundo respeto a tu propio proceso. Ahí tienes frente a tus ojos con claridad contundente lo que te suma y nutre o lo que te resta y desgasta con la total libertad de comenzar de nuevo y hacer una lista amorosa siempre que puedas.

Mientras tanto te comparto la letra de la canción (da clic en este enlace para escucharla en todas las plataformas digitales como parte del repertorio exclusivo del sistema de mindfulness Yomu) para que la puedas usar como meditación, inspiración y recordatorio de básicas palabras de amor incondicional que comienzas a decirte ahora.

Este momento es perfecto

Te veo, te comprendo, te escucho, te respeto 

respiro suavemente, respiro lentamente.

Te espero, te miro, te entiendo, te agradezco

respiro suavemente respiro lentamente. 

Te abrazo, muy fuerte

este momento es perfecto. 

Este momento es perfecto.

Me miro, me comprendo, me escucho, me respeto,

respiro suavemente, respiro lentamente. 

Me espero, me miro, me entiendo, me agradezco 

respiro suavemente, respiro lentamente 

me abrazo muy fuerte.

Este momento es perfecto. 

Este momento es perfecto. 

Nos miramos y comprendemos

nos escuchamos y respetamos

esperamos y entendemos

agradecemos y respiramos.

Solo respiramos

nos miramos y comprendemos

nos escuchamos y respetamos

esperamos y entendemos

agradecemos y respiramos.