La Canirac en el ojo del huracán
Política consciente

Licenciada en Relaciones Internacionales. Consultora en imagen pública y estratega en comunicación. Actualmente produce y conduce el programa The White Table para MMoodtv. Cofundadora del colectivo TÚ x México. Twitter: @anapatam_mx

La Canirac en el ojo del huracán
Foto: Arturo Ordaz/La-Lista

A pesar de ser la segunda industria con mayor generación de empleos en el territorio nacional, el sector restaurantero ha sido uno de los más golpeados durante la pandemia. Sin duda se trata de una de las esferas laborales más nobles e incluyentes, al tener cabida tanto para hombres como para mujeres, en su mayoría, cabezas de familia y madres solteras. Casi el 99% de los restaurantes son micro, pequeñas y medianas empresas, además en su mayoría son negocios familiares. Esta industria aporta el 15% del PIB turístico del país y, sin embargo, con todo este importante revestimiento, hoy se encuentra liderada por un empresario que infringe la ley para acomodarla a su conveniencia.

Germán González Bernal utiliza su puesto de representación del gremio en la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) para justificar su incumplimiento a las normas. Su restaurante en Polanquito cuenta con un excesivo número de mesas, que rebasa ampliamente lo permitido, colocando al sector en constante riesgo de politización. Su manejo, al más puro estilo lopezobradorista, ha resultado novedoso para propios y ajenos, afiliados y vecinos, ya que sigue la premisa de que si no piensas como él, estás en su contra, lo que implica bloquear e ignorar cualquier intento de queja o siquiera de comunicación.

La realidad reciente muestra que se está destapando una cloaca en la Ciudad de México y que Polanco resulta un claro ejemplo de lo mucho que apesta.

Los vecinos buscan alcanzar un consenso entre restauranteros y autoridades, con el único fin de echar a andar un programa en donde todos –residentes, restauranteros, empleados y comensales– seamos capaces de convivir y promover que esos establecimientos sigan dando servicio y empleo. 

¿Cuáles son los acuerdos personales que este personaje tiene con la autoridad anterior de la alcaldía Miguel Hidalgo?  

¿Habrá algo en lo oscurito que le permita sentirse intocable?

¿Acaso está volando bajo el resguardo de las alas de la 4T?

La estrepitosa salida de la alcaldía el 6 de junio por parte de Víctor Hugo Romo dejó un legado de vacío de autoridad, que fue aprovechado por algunos restaurantes que exceden lo permitido, tanto en número de mesas, como de comensales. Sí, tristemente se violan las regulaciones del Acuerdo Ciudad al Aire Libre cuyo espíritu de convivir y reactivar la economía se desvirtúa todos los días. Por ejemplo, el cierre de la calle de Virgilio tan solo favorece a cuatro establecimientos dentro de ellos, uno de los restaurantes de la cabeza del sector restaurantero. 

Es ampliamente sabido en su gremio que González Bernal no sabe ni quiere trabajar en equipo, lo que le ha provocado fuertes críticas e incluso, en reiteradas ocasiones, se le ha solicitado que él, como su líder, se convierta en ejemplo de legalidad y no de murmuraciones. A pesar de las quejas y denuncias, se niega a sentarse a dialogar con los vecinos porque piensa que ‘los empodera’ y les ‘concedería demasiada importancia’. Tal vez se le olvida que fue gracias al esfuerzo vecinal que hoy puede contar con un espacio en una zona privilegiada y ordenada, esfuerzo que ha trascendido el paso de distintas administraciones. 

Es urgente que se perciba la mano dura del nuevo alcalde, Mauricio Tabe, y se genere un sano consenso entre vecinos y restauranteros. Estos abusos y estas turbias concesiones no deben ser permitidos a nadie. Los vecinos estamos conscientes de que solo juntos podremos mejorar la calidad de vida de todos los que vivimos, paseamos y trabajamos en la zona. 

¡No queremos –ni necesitamos– más líderes con delirios de emperador para imponer caprichos por encima de la ley y del bien común! 

En tiempos de unidad y reactivación económica, solo ciudadanos conscientes y unidos podremos generar consensos y avanzar.