Saliva
Espacio mindfulness

Es escritora, periodista, cantautora, maestra de yoga y meditación, conferencista internacional y directora de Mindfulness del Yomu Institute. Es la cofundadora del sistema de Mindfulness Yomu, emprendedora apasionada y mamá de tres hijos. Su cuarto libro Enciende tu corazón está a punto de salir a la venta. Instagram: @cynthiazakofficial

Saliva
Foto: Pixabay

Así babosita y calentita vive en nuestra boca, la saliva sagrada. Es la primera barrera de defensa del cuerpo, es un fluido poco alabado que humedece y protege sin recibir el suficiente agradecimiento a pesar de ser fundamental en todo el balance del templo que habitamos.

Algunos de ustedes pueden preguntarse ¿por qué les cuento esto? ¿Qué tiene que ver la saliva con mi salud integral, mi atención plena, la conciencia del todo, el espacio lleno de mindfulness que quiero crear en mi vida?

Vamos a hacer una oda a la saliva y, a partir de ahora, la tendremos en cuenta en nuestras oraciones de alabanza porque ese litro y medio que producimos por día y que tragamos cientos de veces tiene muchas llaves maestras para mantener el balance físico, emocional y espiritual en perfecta armonía.

Ahora sí, respira.

Y traga.

Respira nuevamente y traga.

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Hazte consciente de dónde está la saliva en tu boca, qué partes tienen más líquido, cómo se mueve en el paladar, las mejillas, los dientes y la lengua.

Traga de nuevo entendiendo el papel fundamental que juega en tu sistema inmunológico y en el despertar de tu conciencia global, cada vez que con atención plena tragas y activas lo que los yoguis antiguos llamaban Amrit.

Amrit, tu saliva, cumple funciones antibacterianas y antifúngicas por contener estaterina, proteína con propiedades de antibiótico combinada con la transferrina y lactoferrina llenas de anticuerpos o inmunoglobulinas.

Compuesta por 99% de agua en donde nadan hormonas como la testosterona, cortisol, melatonina mezclados con minerales como el calcio y electrolitos tiene un ph altamente alcalino para proteger la oxidación y corrosión de los dientes creando un potente balance sanador.

No es casual que al tener una herida tanto humanos como animales lo primero que hacemos es lamerla, pasarle la lengua, cubrirla con saliva porque contiene un analgésico poderoso, opiáceo, seis veces más potentes que la morfina (opiorfina), que calma y balancea no solo el dolor físico sino estados depresivos.

O cuando los restauradores de cuadros usan su saliva para limpiar las obras porque su impresionante riqueza enzimática ayuda a degradar impurezas, pulir, desinfectar, quitar hongos y sustancias químicas.

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Desde el análisis del ADN (en la saliva hay células que se desprenden del revestimiento de la boca) con toda la información genética de los seres hasta ser la principal reguladora de la hidratación del cuerpo (cuando baja la proporción de agua en la saliva sensores de la boca lo detectan y mandan información al cerebro para que nos hidratamos), la saliva cumple un papel trascendental en el equilibrio de todas las partes magníficas de nuestro cuerpo y sobre todo nos sirve como un gran recordatorio de estar presentes, aquí y ahora.

Algunos datos son maravillosos para tener en cuenta y son importantes de conocer porque la invitación es a honrar tu saliva y usarla como ancla en la meditación. La Academia de Otorrinolaringología de Estados Unidos explica que hay tres tipos de saliva:

Las parótidas, ubicadas cerca de los dientes superiores, humedecen la comida cuando se está masticando.

Las submandibulares están bajo la lengua y se encargan de generar una saliva más “pegajosa” que sirve para proteger la boca cuando no se está comiendo.

Y las sublinguales que cumplen una función similar, pero se encuentran en el piso de la boca.

Es fundamental para el sentido del gusto, funciona como un afrodisíaco, es primordial en la digestión, masticación y alimentación pero sobre todo voy a volver a Amrit, el sentido místico y espiritual de la saliva. 

Amrit, la meditación

Los yoguis ya sabían hace más de 5 mil años atrás que el líquido que tenemos en la boca es algo sagrado y que es imperativo no pasarlo por alto como un fluido más del cuerpo, sino exaltar en su grandeza.

Por eso, ellos enseñaban que la saliva, llamada Amrit, el néctar divino en sánscrito, es mucho más que una serie de compuestos químicos sino que guarda la fuente de la vitalidad y rejuvenecimiento y que cada vez que tragamos lo que ingresamos es un líquido color ámbar con todas la propiedades curativas e inmunológicas que necesitamos para una salud perfecta.

Hay muchas prácticas poderosas para activar Amrit e identificarlo como parte de la saliva, pero ahora les comparto una meditación sencilla para que puedan comenzar a conectar con este poderoso remedio que reside en nuestra boca y que va a ayudarlos a estar más presentes y al mismo tiempo desarrollar y creer en la medicina que está adentro.

  • Respira y traga.
  • Visualiza que lo que tragas no es saliva sino Amrit.
  • Incluye tu intención en esta práctica, es decir, puedes agregar lo que necesites en tu ejercicio: sanación, alegría, fortaleza, certeza, etc cada vez que tragues.
  • Comienza a ser más detallista con lo que sucede en tu boca, los movimientos, sabores, texturas, sonidos que pasan ahí dentro cada vez que salivas y tragas.
  • Vuelve a tragar honrando tu néctar divino conectado a la larga vida, salud, entusiasmo y vitalidad.
  • Practica esta meditación activa al menos tres veces al día hasta que se convierta en un hábito que transformará tu vida.