La seguridad no es su Meta
In-grid Telecom

Doctora en Comunicación y Pensamiento Estratégico. Dirige su empresa BrainGame Central. Consultoría en comunicación y mercadotecnia digital, especializada en tecnología y telecomunicaciones. Miembro del International Women’s Forum

La seguridad no es su Meta
Foto: Pixabay

En menos de seis meses he recibido diferentes intentos de intrusión a mi cuenta de Facebook, así como mensajes de cuentas robadas de gente cercana, cuyo perfil fue hackeado con fines de extorsión. 

Finalmente, mi cuenta de WhatsApp fue hackeada. No obstante tener el bloqueo de dos pasos para acceder a mi cuenta, lograron entrar después de muchas llamadas de supuestas ciudades de Estados Unidos y de Guadalajara, así como alertas en mi cuenta.

Hoy, a una semana de perder el acceso a WhatsApp y de haber mandado mensajes y correos, sigo sin tener respuesta de alguien de esa plataforma.  

En simultáneo, la plataforma de mensajería Telegram me informó del ingreso a mi cuenta desde una dirección de IP (Internet Protocol) de Guadalajara, detallando el equipo y número telefónico desde donde ingresaron, ofreciéndome los pasos a seguir para que de inmediato sacara al intruso de mi cuenta.

Todos los días me mantengo informada e informando sobre las tendencias tecnológicas, y hoy más que nunca coincido con las denuncias de exempleados de la empresa de Mark Zuckerberg.  

Las violaciones masivas a la seguridad de sus usuarios, los comportamientos delictivos en sus plataformas de Instagram, WhatsApp, Messenger y la propia Facebook, sumados a la vulnerabilidad de su red, han traído como consecuencia el robo de acceso a la plataforma de millones de cuentas, incluyendo en el 2018 la del propio Mark Zuckerberg y la de Sheryl Sandberg, directora de Operaciones de Facebook.

Hace pocos días, Frances Haugen, quien fungía como gestora de productos en el equipo de Integridad Cívica de Facebook, compartió documentos al diario Wall Street Journal que revelan que Facebook prioriza su crecimiento por encima de la seguridad de sus usuarios, que tiene trato preferencial con celebridades y políticos, y que Instagram es tóxico para los adolescentes al crearles una percepción errónea sobre su cuerpo, ocasionándoles problemas psicológicos como ansiedad y anorexia, así como tristeza.

Los documentos revelan también la demanda de accionistas de la empresa, quienes consideran que la resolución del caso de Cambridge Analytica frente a la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos tuvo un costo excesivo y orientado a proteger a Zuckerberg por haber compartido los datos de 87 millones de usuarios, que mediante un test de personalidad fueron utilizados para influir en los resultados de las elecciones presidenciales de Estados Unidos, y del referendo del Brexit en Reino Unido en el 2016.

Para quitarse de la mala fama de Facebook, Zuckerberg sustituyó el nombre de su compañía para ahora llamarla Meta, nombre que hace alusión al Metaverso, ese lugar en el ciberespacio donde puedes ser otro y empezar de nuevo. Así de grande su esperanza en la realidad virtual.

Al 2021 le falta más de un mes para terminar, y a Mark Zuckerberg cada vez más por explicar.

Se vive y se aprende. No dudo que en el 2022 habrá grandes cambios en nuestro comportamiento y adopción de nuevas plataformas digitales, mismas que deberán asegurar nuestro bienestar, y que nos permitirán seguir evolucionando en una sociedad cada vez más digitalizada y –ojalá– más enfocada hacia el bien común y la salud mental. Así sea.