La importancia de la comunicación asertiva en nuestras relaciones
Política consciente

Licenciada en Relaciones Internacionales. Consultora en imagen pública y estratega en comunicación. Actualmente produce y conduce el programa The White Table para MMoodtv. Cofundadora del colectivo TÚ x México. Twitter: @anapatam_mx

La importancia de la comunicación asertiva en nuestras relaciones
Foto: geralt/Pixabay.

Muchas veces nos olvidamos y damos por hecho la importancia de comunicarnos con los demás de manera clara y sencilla, sin pensar en el impacto que pueden tener nuestras palabras y gestos.

La comunicación asertiva es la habilidad de expresar de manera clara, sencilla y concreta lo que sentimos, queremos  o pensamos, y sobre todo de manera respetuosa. Reaprender a dialogar, argumentar y escuchar es clave para ahorrarnos conflictos sin sentido.

Este tipo de comunicación se basa fundamentalmente en el respeto: se respeta al otro y a lo que este quiera o necesite expresar. Pero también se construye sobre la empatía, pues esto permite que haya acercamientos y confianza mutua entre las personas y sus diferentes posturas.

La asertividad se define como “la habilidad de expresar nuestros deseos de una manera amable, franca, abierta, directa y adecuada, logrando decir lo que queremos sin atentar contra los demás”. Es decir, la asertividad es comunicación equilibrada. Ser asertivos significa expresar pensamientos y sentimientos de forma honesta, directa y correcta. Implica respetar los pensamientos y creencias de otras personas, a la vez que se defienden los propios.

Por ejemplo, si vas a expresar una crítica hacia una persona, en lugar de hacer recaer toda la responsabilidad de la acción en el otro con un “tú”, intenta formular la frase a partir de “yo”.

Muchas veces el hecho de desfocalizar una queja desde el “tú” hasta el “yo” hace que la otra persona lo escuche de otra manera.

En los procesos de asertividad, el cómo decimos las cosas es lo más importante. Es mucho más estimulante y mejor recibido hacer una petición en lugar de comunicar una queja.

—Oye, no sabes lo feliz que me hace cuando me dices estoy guapa.

En la petición, la responsabilidad está en el yo, yo me hago responsable de lo que a mí me hace feliz y te lo pido. En cambio en la queja, lo único que hacemos es lanzarle toda la responsabilidad al otro y provocar que nuestro mensaje no sea recibido correctamente.

La comunicación asertiva tiene que ver con utilizar el lenguaje a modo de orfebre, es decir, ser muy conscientes de que el cómo decimos las cosas tiene una importancia fundamental. La selección de las palabras juega un papel muy relevante.

Otro aspecto muy importante en la comunicación asertiva es la interlocución constante y la voluntad de negociar en algunas cuestiones o ceder en ciertas posturas y, sobre todo, de cooperar con el fin de poder llegar siempre a una solución.

La comunicación asertiva influye positivamente en nuestra relación con los otros tanto a nivel personal, con nuestra familia, pareja y amigos, como laboral, con nuestros compañeros de trabajo, nuestro jefe o con nuestros clientes o proveedores. Se trata, en general, de mantener una comunicación positiva, respetuosa, armoniosa, productiva y eficaz con los demás.

Seis consejos para lograr una comunicación asertiva:

  1. Escucha y evalúa el concepto: para lograr empatía primero hay que comprender a la otra persona.
  2. Utiliza lenguaje sencillo en primera persona, con palabras positivas.
  3. Cuida la congruencia del tono de voz y de tu lenguaje no verbal, recuerda que todo comunica.
  4. Transmite confianza, sé coherente y respeta a los otros: Establece relación entre lo que se dice y hace, evita discutir.
  5. Cuida tus emociones.
  6. Asegúrate de que tu mensaje se entendió con éxito.