La homofobia mata en muchos sentidos: el suicidio en la comunidad LGBTQI+
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Reportero egresado de la UNAM, formó parte de los equipos de Forbes México y La-Lista. Con experiencia en cobertura de derechos humanos, cultura y perspectiva de género. Actualmente está al frente de la Revista Danzoneros. Twitter: @arturoordaz_

La homofobia mata en muchos sentidos: el suicidio en la comunidad LGBTQI+
Foto: EFE

“Lloré haciendo esto, casi nadie sabe de mi sexualidad y tengo miedo de todo”. Esto fue lo que escribió una persona de la comunidad LGBTQI+ en el apartado de comentarios de la Encuesta Nacional sobre Diversidad Sexual y de Género 2021. Estas palabras son la punta del iceberg de la violencia y represión que sufren quienes tienen una preferencia sexual o identidad de género diferente. Desgraciadamente algunos de estos casos terminan en un final devastador como el suicidio. 

En la encuesta, el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi) dio a conocer que 26.1% de la comunidad LGBTQI+ ha pensado en quitarse la vida, mientras que el 14.2% lo ha intentado. En su contraparte, 7.9% de los encuestados heterosexuales dijeron haber pensado en suicidarse, el 4.2% lo intentó. 

Esta es solo una referencia de por qué las personas con diversidad sexual y de género son un grupo vulnerable a arrebatarse la vida, lo cual también es consecuencia de una serie de violencias sociales y sistémicas. 

El suicidio no es una enfermedad o un virus, es un proceso racional que se va planificando a partir de una situación, me explicó Abel Cabrera, psicólogo y académico de la Universidad Nacional Autónoma del Estado de México (UAEM). En entrevista, dijo que este tema se puede abordar desde dos perspectivas: la sociológica y la psicológica. 

En ese sentido, el experto recordó el ensayo del sociólogo Émile Durkheim. “Dice que una persona llega al suicidio porque está muy metida en la sociedad o muy afuera de la sociedad. En ambas situaciones se despersonaliza, pierdes rumbo sobre quién eres”. Respecto al ámbito psicológico, apuntó los estudios de Erik Erikson que hablan de la tasa tan alta de suicidios en personas de los 12 a 21 años, ya que en esta etapa el individuo se encuentra el desarrollo y autodescubrimiento. 

Lo anterior es una realidad vigente en nuestro país, cifras del Inegi en el primer semestre de 2021 revelaron que la tercera causa de muerte en personas de 15 a 34 años son las lesiones autoinfligidas. Incluso, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó que en 2019 esta fue la cuarta causa de defunción en el grupo de 15 a 29 años en todo el mundo.

¿Qué puede causar el suicidio en la comunidad LGBTQI+?

Cabrera explicó que la negativa por parte del núcleo familiar es un gran impacto para la persona. “Te enfrentas con la situación de cómo salir del clóset y el rechazo de la familia. Quienes deberían amarte y comprenderte no lo hacen. La familia es vitalicia. Te cierran las puertas, empiezas a retraerte y a reprimirte, dejas de ser tú mismo por complacer a los demás. Esto genera estrés”. 

Aunado a la cosificación por parte de los amigos o personas con quienes se experimenta, puede provocar una pérdida de identidad. Esto puede orillar a una persona a quitarse la vida. Según el Inegi, el 57% de las personas de la comunidad LGBTQI+ que pensaron en suicidarse lo hicieron por problemas familiares y de pareja, mientras que el 20% por dificultades en la escuela. Esto nos da una alerta sobre de qué rango de edad está aún más en peligro, los estudiantes. 

El psicólogo de la UAEM destacó que para contrarrestar esta situación existen las comunidades, las cuales pueden compensar el rechazo familiar. “Zygmunt Bauman dice que buscas comunidad para que te abrace y sentirte protegido. El hecho de ser escuchados salva vidas”. 

También dijo que la convicción y el “valemadrismo” pueden apoyar a que una persona no cometa suicidio. “Dime y no me importa. Sé lo que quiero, lo que me gusta y voy a seguir haciéndolo. Tampoco es algo fácil, hay que saber tratar las críticas y movernos en ese mundo hostil. Es parte de la resiliencia. (…) Albert Camus dice: “se necesita más valor para vivir que para morir”. 

El machismo, los roles, los estereotipos, los estigmas y las normas heteropatriarcales son algunas de las causas detrás de que una persona piense en quitarse la vida. La homofobia no solo mata a través de crímenes de odio, también cuando te hace pensar que no mereces vivir por ser diferente. 

Ante ello, el también integrante de la asociación civil Sueños con Causa dijo que con el aislamiento por la pandemia de Covid-19, el grueso de la población pudo experimentar lo que vive la comunidad LGBTQI+ en su día a día. “Represión y falta de expresión de sí mismo. No te expreses, no salgas, no sé con quién cuento”.

La empatía no solo nos vuelve más humanos, también puede ayudar a que una persona salga del infierno interior que vive por un contexto violento del que todos somos parte.