La llegada de BA.5: ¿por qué es importante no reinfectarse?
Columnista invitada

Es infectóloga pediatra egresada del Instituto Nacional de Pediatría, médico cirujano por la Universidad Anáhuac y pediatra egresada del Instituto Nacional de Pediatría. Tiene posgrado en Investigación Clínica por la Universidad de Harvard y un máster en Epidemiología en curso por la Universidad de Utrecht, Holanda. Es miembro titular de la Asociación Mexicana de Infectología Pediátrica. Ha colaborado en la elaboración del libro Antimicrobianos: Antivirales, Antiparasitarios, Antimicóticos e Inmunomoduladores e Infectología Pediátrica; casos clínicos.

La llegada de BA.5: ¿por qué es importante no reinfectarse?
Foto: Unsplash / Fusion Medical Animation

La semana pasada escribí sobre la variante de predominio en nuestro país, que hasta ese momento era BA.2, sin embargo, el 13 de julio el consorcio mexicano de vigilancia genómica reportó a la subvariante BA.5 como predominante, misma que en un tiempo récord no antes visto desplazó a BA.2.

Esto debido a que esta subvariante tiene el poder de infectar hasta 18.3 personas proveniente de un solo individuo contagiado, convirtiéndolo en el virus más contagioso hasta el momento en la historia de la humanidad. Al ver el ritmo de contagio y el súbito reemplazo de esta subvariante, probablemente en lugar de ver un pico encontraremos una meseta en las próximas semanas. Lo que lo convierte en un profundo contagio constante sin tregua.

Hasta el momento, los informes que nos llegan desde Europa, en especial de Reino Unido, son que los síntomas que nos origina esta nueva subvariante van más allá de un simple resfriado, siendo más discapacitantes que los de las subvariantes ómicron previas, incrementando el número de hospitalizaciones –sobre todo para las personas con enfermedades crónicas previas y personas de la tercera edad–, sin embargo afortunadamente para la humanidad no ha impactado de manera significativa en la admisión a terapia intensiva y en la mortalidad, efecto atribuido en especial a la vacunación y a las infecciones previas. 

Todos conocemos en este momento a alguien que está sufriendo los estragos de este contagio masivo, y aquellos que habían podido evadir el virus por casi tres años encontraron más difícil hacerlo frente a esta nueva variante. 

Pero, ¿qué pasa si acabo de tener covid hace menos de tres semanas? ¿Me puedo reinfectar de esta nueva variante? La respuesta es sí. Todavía no se sabe con claridad porqué esta variante tiene la capacidad de escapar a la inmunidad previa. Aparentemente la mutación en la superficie de la proteína espiga hace que cambie su forma y no sea reconocida en su totalidad por los anticuerpos neutralizantes previamente desarrollados.  

Y frente a esto, el punto importante es: ¿hay alguna consecuencia si me reinfecto muchas veces? La respuesta es también sí. Las consecuencias de las reinfecciones aún no están bien definidas, pero información proveniente de un nuevo estudio de la Universidad de Washington, realizado por los científicos Al-Aly y Yan Xie, donde revisaron los registros de personas contagiadas al menos más de una vez contra personas que no se habían contagiado (grupo control de casi 5.4 millones) observaron que cada vez que te infectas del virus SARS-CoV-2, la probabilidad de padecer algún enfermedad relacionada con Covid-19, como problemas cardiovasculares, coágulos sanguíneos, diabetes, fatiga, desordenes gastrointestinales, problemas renales, desordenes neurológicos y psiquiátricos, incrementan al doble con cada reinfección. El riesgo mayor está asociado en la fase aguda de la infección, pero el riesgo de continuar con esta secuela por más de seis meses está presente. 

Esto no se ha acabado y estamos jugando con fuego, dejando que este virus circule con estos niveles tan intensos. No podemos evitar toda la transmisión del virus, pero sí podemos reducir la propagación, menciona María Van Kerkhove, epidemióloga y directora del programa de emergencias sanitarias de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Científicos del mundo entero insisten en continuar con desarrollar medidas en salud pública sostenibles que protejan a la población de las reinfecciones.

Pese a la vacunación, debemos evitar lo más posible las reinfecciones, nuestras mejores armas son la ventilación correcta de todos los espacios, el uso de cubrebocas de alta eficiencia y el evitar lugares concurridos y cerrados.