DC Liga de Supermascotas: Animales al rescate
Zinemátika

Escribió por una década la columna Las 10 Básicas en el periódico Reforma, fue crítico de cine en el diario Mural por cinco años y también colaboró en Reflector, la publicación oficial del Festival Internacional de Cine en Guadalajara. Twitter: @zinematika

DC Liga de Supermascotas: Animales al rescate

Hubo un momento, durante la década de los 80 y hasta mediados de los 90, que las películas de superhéroes eran, por decir lo menos, el equivalente a nuestro divertido cine de lucha libre del otro lado de la frontera.

Sus motivaciones eran las mismas, pero la forma inocente y hasta chusca de narrarlo las hacían cintas a las que se les invertía muy poco, se les sacaban buenas risas y luego pasaban a ocupar su lugar en el olvido.

Sin ser formalmente uno de estos proyectos, DC Liga de Supermascotas deja el aire grave que suelen tener las películas de Batman o Superman para abrazar el slapstick y el humor de baja densidad para entretener.

Krypto es la leal mascota de Superman, junto a quien llegó proveniente de Kriptón, por lo que también comparte sus superpoderes, como fuerza, velocidad y, claro, vista láser. Su problema, como el de su amo, es el de tratar de ser un perro normal en la vida cotidiana.

La gran amenaza a este equipo surge cuando aparece Louis Lane, pues los celos del supercan aparecen. Aún más, tanto su amo como otros superhéroes son secuestrados, por lo que debe unir fuerzas con otras mascotas con poderes especiales.

Es fácil ver qué héroes son parodiados en sus mascotas, pero también es fácil confundirse: las supermascotas están presentes en el Universo DC desde 1955, cuando los compañeros perrunos de Batman y Superman fueron revelados.

El gran éxito de esta película radica en que no busca ser más que lo que es: un divertimento con énfasis en el sector infantil, que será el que pida a sus padres las mercancías que seguro saldrán en torno a la cinta, aunque con algún guiño a los papás, comentando temas de actualidad e incluso saltando a referencias claras, como las que le hicieron a Elon Musk.

Al final, DC Liga de Supermascotas resulta una bocanada de aire fresco para una franquicia de superhéroes que, en su sección live action es frecuentemente azotada por las malas críticas y los problemas judiciales de sus protagonistas. Por lo menos, DC sí funciona en animación: allí están LEGO Batman y, ahora, sus supermascotas.