Tipificación o no de la discriminación racial
RacismoMX

Coordinadora de programas en RacismoMX. Feminista antipatriarcal, antirracista, abogada por la Universidad Iberoamericana y maestra en Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario por la American University. Ha trabajado en organismos internacionales y sociedad civil en la defensa de los derechos humanos en materia de género y raza. 

Twitter: @xolmarie

Tipificación o no de la discriminación racial
Foto: markusspiske/pixabay

Una cara más del colonialismo es revelada cuando socialmente asumimos patrones de conducta autoritaria. Existe un alto número de personas e instituciones que creen que la única forma de acabar con la violencia es la violencia. También, debido a la alta tasa de violencia en México, se oye reiteradamente que haya más vigilancia y, por ende, se castigue más fuerte a las personas: el sueño de Foucault. Seguir ese camino nos llevaría a una etapa más de la experiencia totalitaria que se vive en nuestro país.

Es común ver en redes sociales que la gente clama por justicia por propia mano o castigos más severos. Basta mencionar que de acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2020, del Inegi, la cifra negra –es decir, el nivel de delitos no denunciados o denunciados que no derivaron en carpeta de investigación– fue de 93.3% a nivel nacional, siendo los principales motivos de esto causas atribuibles a las autoridades, tales como la desconfianza que emanan o la percepción de la denuncia como una pérdida de tiempo.

El populismo punitivo, practicado a diestra y siniestra, es altamente peligroso para el goce y ejercicio de los derechos humanos. Creer que el derecho penal es la solución mágica para los problemas sociales es un error demasiado grande que solo empeorará la situación actual.

El derecho a la igualdad y no discriminación no se ven excentos de la mirada del populismo punitivo. En estos momentos se está discutiendo una iniciativa sobre la tipificación de la discriminación racial en el Senado. De aprobarse, la afectación indirecta contra las personas racializadas (morenas, indígenas, afrodescendientes y negras) en México sería enorme. Debido a que si por estereotipos y prejuicios las personas racializadas son las más afectadas social, económica y políticamente, también lo son con respecto al respeto y garantía de sus derechos humanos. Esto nos lleva a concluir, porque no hay datos en los Centros Penitenciarios, que la mayoría de las personas privadas de libertad son personas racializadas. Obvio, si el 80% de las personas en México somos racializadas, pues lo mismo en la cárcel. Y según la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS) 2017 son las más precarizadas, con menos educación, trabajos de apoyo o agropecuarios, y los más discriminados por su apariencia, por ende, tienen más probabilidades de acabar en la cárcel.

Es decir, cuando tipificamos la discriminación racial o cualquier otro delito, siempre quienes no tendrán accesos al respeto y garantía de sus derechos serán las personas menos beneficiadas por el sistema: las personas racializadas. Por lo que no es un buen marcador pensar en castigos si queremos realizar cambios estructurales. Hay que comenzar a apostarle a las políticas públicas que incentiven los cambios y que no criminalicen a un sector por default.

En este sentido, ya existen los mecanismos e instituciones para la prevención y eliminación de la discriminación en el país que tienen la encomienda de diseñar políticas públicas de carácter estructural para lograr la igualdad real en el ejercicio de derechos humanos y oportunidades, así como ejecutar otros esfuerzos en el combate contra la discriminación, como el Consejo Nacional Para Prevenir la Discriminación (Conapred) y el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred). No obstante, estos organismos se ven limitados por sus presupuestos, atribuciones legales y capacidad, entre otras. Creemos que la reflexión tendría que versar en cómo fortalecerlas, pero ese es otro tema.

Desde RacismoMX resaltamos la necesidad de creación de políticas públicas o sanciones desde la vía administrativa, especialmente para eliminar la discriminación, fortalecer de recursos materiales, técnicos y humanos a estos organismos en todos los estados –porque hay localidades que carecen de dichas instituciones–. Y exhortamos a los Estados para que desde su respectiva competencia dejen de ser omisos y adopten un verdadero esfuerzo en la lucha contra la discriminación.

*Este artículo lo escribimos en el área legal de RacismoMX.