No, esto no se ha terminado
Columnista invitada

Es infectóloga pediatra egresada del Instituto Nacional de Pediatría, médico cirujano por la Universidad Anáhuac y pediatra egresada del Instituto Nacional de Pediatría. Tiene posgrado en Investigación Clínica por la Universidad de Harvard y un máster en Epidemiología en curso por la Universidad de Utrecht, Holanda. Es miembro titular de la Asociación Mexicana de Infectología Pediátrica. Ha colaborado en la elaboración del libro Antimicrobianos: Antivirales, Antiparasitarios, Antimicóticos e Inmunomoduladores e Infectología Pediátrica; casos clínicos. Forma parte de Medcare Paediatric Speciality Centre en Emiratos Árabes Unidos.

No, esto no se ha terminado
Foto: Pixabay

En la mayoría de los países se han levantado las medidas sanitarias, bajo un argumento triunfante de que la pandemia se ha acabado. 

El pasado 14 de septiembre, por primera vez Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), realizó declaraciones positivas: afirmó que estamos en el mejor punto de la pandemia por Covid-19 a nivel mundial. Esto se dio luego de que se registró la cifra más baja en el número de muertes desde marzo de 2020. Sin embargo, continuó con su discurso de que aún no hemos llegado ahí, hizo la metáfora de que un corredor no se detiene justo cuando puede ver la línea de meta. Y sí, aparentemente el mundo ha decidido pararse justo antes de la meta. 

En días pasados se anunció que Reino Unido está entrando ya en la cuarta ola de contagios en un año, con un incremento en las hospitalizaciones por esta enfermedad hasta del 48% en una semana. La situación se está repitiendo en el resto de los países europeos. 

Nos encontramos entrando al otoño con un aumento de casos por virus respiratorios, entre ellos la influenza, que adelantándose a su temporada y ganándole a la vacunación anual que inició el 3 de octubre empieza ya a cobrar las primeras hospitalizaciones, sobre todo de los pacientes en los extremos de la vida. 

Nos espera un invierno muy incierto, lleno de enfermedades respiratorias por otros virus, aunado a la siguiente ola por SARS-CoV-2, ya iniciada en Europa y que se espera llegue el próximo invierno. 

La pandemia por Covid no ha terminado y no terminará mientras sigan más variantes produciendo nuevas olas. Maria Van Kerkhove, jefa del programa de emergencias de la OMS, aclaró que el virus todavía no ha establecido una estacionalidad, por lo que seguimos observando nuevas olas producidas por nuevas variantes. Y continuó haciendo un llamado a todas las naciones para no bajar la guardia y seguir la vigilancia constante, muestreo, avances en medicamentos, así como su evolución en las vacunas. 

Mientras el virus no tenga una estacionalidad y haya dejado de mutar en variantes que evaden nuestras vacunas, no podemos declarar la pandemia por terminada y necesitamos continuar con las medidas que ya aprendimos que funcionan. Tampoco podemos seguir las declaraciones de gobiernos que desde un inicio minimizaron esta enfermedad, resultando en miles de muertes que pudieron haberse evitado. 

El uso de cubrebocas en lugares poco ventilados y muy concurridos, mantener adecuada ventilación en todos nuestros hogares y lugares de trabajo, el lavado constante de manos y evitar asistir a reuniones en caso de síntomas respiratorios son las mejores estrategias para evitar el contagio.

Tener nuestro esquema de vacunación al corriente, con los refuerzos adecuados a la edad, es la mejor arma para evitar hospitalización y muerte. 

Después de más de dos años de pandemia, nosotros como sociedad no necesitamos que nos obliguen o no a continuar con las medidas de protección, ya aprendimos y contamos con el criterio propio de decidir cuáles y en dónde se encuentran los mayores riesgos frente a esta enfermedad y cómo afrontarlos. Eso es, en pocas palabras, aprender a vivir con un virus que llegó para quedarse.