El México a donde vamos
#LaCasadelosEspejos

Periodista. Editor de Política en La-Lista.

El México a donde vamos

Caminaré este domingo nuevamente sobre Paseo de la Reforma. Comenzaré en el Ángel de la Independencia y terminaré en el Zócalo de la Ciudad de México, no sin antes pasar por el Ahuehuete muerto. 

No voy como manifestante de la causa del día sino con la credencial de periodista que llevo en todas las marchas en Reforma a las que he acudido desde hace más de una década en esta urbe, que ya solo sabe preguntarse: “¿y ahora marcha de qué?”. 

Aún recuerdo una de las primeras marchas, por lo colorida. Sí, era la LGBT. No faltó quien me preguntó si iba a apoyar o iba a trabajar. 

Recuerdo las marchas de Javier Sicilia, tremendas porque era una distancia considerable desde Ciudad Universitaria, al sur de la Ciudad de México (no recuerdo si el poeta comenzó entonces en Cuernavaca), hasta el primer cuadro de la capital. 

Después nos fuimos con él a recorrer varios estados en las Caravanas por la paz, hacia al norte primero y meses después otra hacia el sur. Nos trepamos en un autobús destinado a la prensa y sin más empezamos a reportar cada parada en algún estado lleno de dolor. Cuando uno creía que ya había oído lo peor, llegaba a la siguiente capital a cimbrarse con una historia peor. La primera caravana terminé llorando en Ciudad Juárez, frente a una madre que me explicaba por qué no dejaba de ir al panteón a ver a su hijo, no importaba día, ahí estaba todos los días con su hijo, asesinado por una confusión de los sicarios que lo mataron porque iba en un automóvil similar al de su verdadero objetivo. 

En una marcha más reciente sobre Reforma, la que se hizo en defensa del INE el 13 de noviembre en la Ciudad de México, me sorprendió por el nivel de convocatoria y pude platicar con protagonistas de la manifestación, que me ayudaron a entender que si bien esto se había partidizado, la presencia de quienes salieron genuinamente a marchar era mayor y no podía descalificarse toda la protesta solo por los personajes más impresentables que también ahí estuvieron. 

Sobre Reforma también seguí las marchas por Ayotzinapa, por la Guardería ABC y más. Me hubiera gustado acudir a alguna marcha feminista pero entiendo que ellas prefieren que acuda una mujer.

Y es que siempre se aprende en una marcha. La calle es como un tanque de oxígeno para cualquier periodista. 

Aún no acabo de entender la marcha de este día, si solo se hizo como lo plantee la semana pasada, para sanar al león herido.

Para mí, estas son algunas preguntas sobre la manifestación de este domingo:

¿Se ungirá a Claudia Sheinbaum, Marcelo Ebrard o Adán Augusto López como los nuevos líderes a seguir por parte del lopezobradorismo? 

¿Habrá duelo de a ver a quién le gritan más veces “presidente” o “presidenta”?

¿Alguien se acordará de Ricardo Monreal? 

¿Se la recordarán a Monreal? 

¿El discurso de Andrés Manuel López Obrador en el Zócalo será significativo o será otra conmemoración más? 

Lo que no tengo duda es que este país marcha hacia un nuevo destino, no sé si mejor o peor que donde estamos parados. Pero no imagino el México a donde vamos, concebido en el inmovilismo. A seguir marchando entonces.

Espejos rotos: Hoy se termina esta casa de espejos en La-Lista. Me voy como llegué: agradecido. Gracias a todo el equipo, especialmente a Aminetth Sánchez.