La Selección Mexicana de futbol
Perístasis

Director del Seminario de Derecho Administrativo de la Facultad de Derecho de la UNAM, socio de la firma Zeind & Zeind y miembro del Sistema Nacional de Investigadores.

Twitter: @antoniozeind

La Selección Mexicana de futbol
La Selección Mexicana. no logró clasificar a octavos. Foto: EFE/Esteban Biba

Luego de un proceso accidentado encabezado por Gerardo “Tata” Martino, nuestra selección de futbol llegó a la Copa Mundial Qatar 2022 a disputar en principio uno de los dos primeros lugares del grupo integrado por Argentina, Polonia y Arabia Saudita. Desde la Copa Mundial Argentina 1978, la escuadra mexicana había logrado pasar a la siguiente ronda, logrando así ser una de las primeras 16 selecciones en el mundo.

Como es costumbre y a pesar de que el proceso de calificación dentro de la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Futbol no fue lo fácil que debió ser al tratarse la Selección Mexicana -conocida como “El gigante de la CONCACAF”-, se pudo acceder a un lugar en la presente Copa Mundial, sin embargo, las alarmas encendidas por el inconsistente desempeño del equipo dejaban ver que mejorar su posición o al menos mantenerse dentro de los 16 equipos más importantes sería verdaderamente complicado.

En efecto, lo que se previó se pudo constatar desde el primer partido en el que como rival se tuvo a la Selección de Polonia, encuentro en el que quedó a la vista la falta de gol, sobre todo por un exceso que presenta este equipo al circular el balón por mucho tiempo sin lograr concluir las jugadas, y también por la falta de un eje de ataque que además de servir de referencia para los demás jugadores se atreva finalmente a disparar hacia la portería contraria.

Posteriormente, se enfrentó a la Selección de Argentina que se hizo del triunfo ante una inoperante Selección Mexicana que sufrió con los cambios tácticos realizados por el “Tata” Martino y por su propia incapacidad para generar ocasiones de gol.

Finalmente, el día de ayer nuestra Selección enfrentó a la de Arabia Saudita con la dignidad y orgullo mínimos exigibles a un conjunto que representa al deporte de un país, más allá, a uno que cuenta con una afición sin igual que abarrota ahí donde su Selección juega, incluso el Golfo Pérsico. A pesar del ímpetu que los jugadores imprimieron en su juego y del por fin acertado planteamiento táctico por parte del “Tata” Martino, la combinación de resultados dentro del grupo generó que después de 44 años la Selección Mexicana no se posicionara entre las primeras 16 del mundo (con la excepción de la Copa Mundial Italia 1990 en que por razones disciplinarias no pudo acudir al torneo).

Este fracaso debe generar en la Federación Mexicana de Futbol (FMF) cambios de raíz que lleven a que en la siguiente Copa Mundial de 2026 (en la que además seremos anfitriones), la Selección Mexicana logre desde el juego inaugural hacer un papel a la altura del apoyo que incondicionalmente reciben y, para ello, una reforma profunda a los muchos problemas que tiene el futbol mexicano será necesaria.

Decisiones como la eliminación del ascenso y del descenso, la gran cantidad de jugadores extranjeros que juegan en la Liga MX, el “respeto” a seleccionados a los que solamente les queda el nombre e historia pero que tienen un pobre rendimiento, juegos amistosos con éxito en lo comercial pero inservibles en lo deportivo, el encarecimiento de los contratos de los jugadores, así como la elección de cuerpos técnicos con falta de compromiso deben ser elementos a analizarse frente al muy pobre rendimiento de la Selección Nacional en la actualidad.

Es momento de que la alta dirección dentro de la FMF tome decisiones que logren establecer un equilibrio entre los aspectos financiero y deportivo, pues la involución de la que hoy es objeto el deporte más bello del mundo en nuestro país ha reducido sensiblemente su margen de error, más aún cuando en menos de 4 años México será sede de la Copa Mundial y las expectativas de la gran cantidad de seguidores que tiene la Selección Mexicana aquí seguramente serán muy altas.

Hoy la Selección Mexicana es un equipo devaluado gracias a la persistencia en decisiones que a todas luces han ido en contra de la competencia y de la calidad, prácticamente solo queda mejorar.