No quiero reyes ni magos
De Realidades y Percepciones

Columnista. Empresario. Chilango. Amante de las letras. Colaborador en Punto y Contrapunto. Futbolista, trovador, arquitecto o actor de Broadway en mi siguiente vida.

Twitter: @JoseiRasso

No quiero reyes ni magos
Los magos son profesionales del engaño, de eso viven, todos lo saben y todos les aplauden. Foto: Angeleses/Pixabay.

Los magos son profesionales del engaño, de eso viven, todos lo saben y todos les aplauden. Cualquier paralelismo con el presidente o semejanza con nuestra clase política no es mera coincidencia, nosotros los votamos y muchos los mantienen con alta aprobación.

No habrá un cambio verdadero mientras sigamos creyendo que los caudillos vienen de oriente. Mientras empoderemos a una sola persona como todopoderoso. Mientras escribamos cartas esperando que Pemex sea productivo a la mañana siguiente. Mientras no defendamos el conocimiento, la libertad de prensa y los órganos autónomos como a una muralla impenetrable.

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No existirá una estrella de verdadera esperanza mientras normalicemos y minimicemos la violencia. Mientras creamos que la corrupción se acaba con un pañuelo blanco. Mientras aceptemos que la solución a los derechos humanos descansa al fondo de un sombrero. Mientras la desigualdad llegue a todas las casas. Mientras la mentira se repita en las mañanas. Y a los militares se les trate como reyes magos.

No existen polvos mágicos en políticas públicas. No hay camellos cargados de remesas infinitas. No todos los programas sociales que brillan son de oro.

Las personas desaparecidas y los medicamentos no aparecen por actos de magia. La economía no se sostiene con hechizos. No se envuelven las masacres con palabras. No desaparece la migración deforestando vidas. No se acaba el hambre con roscas de reyes. No se es humanista polarizando a la sociedad.

No quiero reyes en Palacio Nacional ni magos leales en el Congreso. No quiero empresarios que desaparezcan impuestos por pagar. No quiero políticos que vivan como reyes. No quiero una lista de regalos y adjudicaciones directas. No quiero una noche mágica por un sexenio de pesadilla. No quiero magos que desde la oposición prometan soluciones fáciles. No quiero ser producto de los gobernantes.

Lo que quiero es una mejor sociedad civil y que los gobernantes sean producto de nosotros. Quiero una ciudadanía que exija en las calles a su clase política. Quiero recuperar mis convicciones. Quiero tomar responsabilidad de lo que hago. Quiero que los ciudadanos respetemos las leyes. Quiero que los hombres rompamos con el sistema patriarcal. Quiero que la dignidad se haga costumbre. Quiero que la clase política se sienta presionada. Quiero que se avergüencen de sus actos y quiero que nos teman.

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México está estancado y cayendo. La muerte nos acompaña más que antes y la brecha se hace más grande.

Es momento de escribirle a las utopías. Es momento de evidenciar las injusticias. Es momento de madurar nuestros sueños infantiles. Es momento de hacer responsable al gobierno y a nuestro presidente.

No queremos reyes del pasado, ni magos del presente. No queremos mirreyes protegidos ni vagos ascendidos.

No queremos reyes ni magos.